Luego de confirmar el diagnóstico, el paso a seguir es la fase del tratamiento. Para ello, un equipo multidisciplinario conformado por médicos especialistas de diferentes áreas, trabajan en conjunto para crear un plan integral que incluso puede combinar distintas alternativas de tratamiento. Lo ideal, es que en la atención del paciente con cáncer, participen también otros profesionales como psicólogos, trabajadores sociales, fisioterapeutas, nutricionistas y otros, que pueden mejorar la calidad de vida del paciente durante el tratamiento y después de este.

La elección del tratamiento adecuado, depende de las características del tumor y del paciente. Factores como la etapa en la que se encuentra el cáncer, el tipo de células que presenta, la ubicación, la edad del paciente y la presencia o ausencia de la menopausia en las mujeres, hacen que los médicos se inclinen por algún tipo de tratamiento. Es por esto que el tratamiento NO es igual en todos los pacientes.

Esta sección describe los tratamientos para el cáncer de mama y da recomendaciones generales para los pacientes y cuidadores.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

MASTECTOMÍA

La mastectomía es un tipo de cirugía en la que se extirpa totalmente la mama, incluyendo en algunos casos el tejido cercano. A su vez, existen varios tipos de mastectomía y de acuerdo con el diagnóstico y los exámenes previos, el cirujano seleccionará la alternativa más indicada en cada caso.

En algunos casos, dependiendo del tipo de cáncer y su pronóstico, el médico puede dar opciones de tratamiento quirúrgico para que la paciente decida; esto puede ser difícil, pero lo más importante es que la decisión esté basada en las consecuencias que tendrá el procedimiento para el futuro y los beneficios que ofrece.

Por lo tanto, se recomienda que el paciente y sus cuidadores, se involucren activamente en dicha selección, empezando por informarse respecto a las diferentes opciones de tratamiento quirúrgico, y cuestionando al equipo médico tratante acerca del por qué se sugieren. A continuación, se describen los tipos de cirugía que existen actualmente.

Tipos de mastectomía

  • Mastectomía simple o total: Se realiza extirpando la totalidad de la mama sin retirar los ganglios de la axila ni los músculos que se ubican bajo la mama.
  • Mastectomía radical modificada: Implica extirpar la totalidad de la mama y los ganglios de la axila, pero no los músculos que se ubican bajo la mama.
  • Mastectomía radical: Se extirpa la totalidad de la mama, los músculos ubicados bajo la misma y los ganglios de la axila.
  • Mastectomía subcutánea: Se extirpa todo el tejido mamario, pero se deja el pezón.
  • Mastectomía unilateral: Sólo se extirpa la mama que está afectada por el cáncer.

¿Para qué sirve?

Con la mastectomía, se pretende eliminar todo el cáncer que se encuentre en la mama, y es utilizada fundamentalmente en los casos en que existe una probabilidad mayor de que luego de otro tipo de cirugía queden residuos del cáncer. Algunos de los casos en que se suele utilizar este tipo de cirugía son:

  • Cuando el tumor es grande.
  • Cuando la mama presenta varios tumores.
  • Cuando la mama es pequeña y la cirugía conservadora dejaría poco tejido mamario.
  • Cuando se ha realizado una cirugía conservadora y no se ha logrado extraer por completo el tumor o la muestra extraída no contienen tejido sano.
  • Cuando el paciente prefiere una mastectomía por encima de la cirugía conservadora.

¿En qué consiste?

La mastectomía se realiza en un quirófano o sala de operaciones por un mastólogo y como tal, puede durar entre 2 y 3 horas; si la reconstrucción mamaria se realiza al mismo tiempo, la cirugía puede ser más larga.

Después de desinfectar la piel de la mama, el cirujano realizará una incisión y extraerá todo el tejido mamario que se encuentre entre la clavícula y las costillas, desde el costado del cuerpo hacia el esternón en el centro; dependiendo del tipo de cáncer y del tamaño, también se extraerá parte del músculo del pecho. Si no se ha realizado antes, durante la mastectomía también se puede realizar el vaciamiento ganglionar de la axila. Posterior a esto, si es el plan del cirujano, se hará la reconstrucción de la mama de la mano con el cirujano plástico.

La mayoría de las incisiones de este tipo de cirugía tienen la forma de un óvalo alrededor del pezón, a lo ancho de la mama, pero si la cirugía será con preservación de la piel, la incisión será más pequeña e incluirá solamente el pezón, la areola y la cicatriz de la biopsia original.

CIRUGÍA CONSERVADORA

También llamada tumorectomía, cuadrantectomía, lumpectomía, mastectomía parcial o mastectomía segmentaria.

La cirugía conservadora corresponde a un procedimiento quirúrgico que tiene como propósito conservar la mayor cantidad de tejido mamario posible, de manera que la apariencia y textura de la mama se mantengan lo más parecidas a como se veían antes del procedimiento.

El nombre de la cirugía conservadora, depende específicamente de la cantidad de tejido que será extirpado y su objetivo es extraer el tumor completo o el cuadrante en donde está ubicado.

¿Qué es un cuadrante?

Para ubicar la lesión o el tumor, los médicos dividen la mama en cuatro cuadrantes mediante dos líneas imaginarias en forma de cruz que pasan por el pezón y determinan en cuál o cuáles de los cuadrantes, se encuentra localizado el tumor.

Los cuadrantes de la mama son: cuadrante superior externo (CSE), cuadrante superior interno (CSI), cuadrante inferior externo (CIE) y cuadrante inferior interno (CII).

Casi todo el tejido de las glándulas mamarias se encuentra en el CSE y por tal razón, es en esta área donde se presentan la mayoría de los cánceres de mama, sin embargo, es posible que la lesión aparezca en cualquiera de los cuatro cuadrantes.

En algunos casos durante esta misma cirugía se puede realizar la biopsia de ganglio centinela o el vaciamiento ganglionar (ver más adelante).

Dependiendo del caso la cirugía puede ser una tumorectomía (extirpación del tumor y un margen de tejido sano), o una cuadrantectomía (extirpación de un cuadrante de tejido mamario en el que se incluye el tumor).

¿Para qué sirve?

Hasta hace algún tiempo, el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama requería la extirpación de toda la mama (mastectomía) independientemente de las características del tumor. Sin embargo, luego de múltiples investigaciones, se ha demostrado que la cirugía conservadora seguida de radioterapia, resulta igual de eficaz que una mastectomía si el cáncer se encuentra en un solo sitio y tiene un tamaño pequeño. De esta manera, la cuadrantectomía pretende extirpar la menor cantidad de mama posible, con el fin de lograr un mejor resultado estético. La viabilidad de realizar este tipo de cirugía la definirá el médico tratante de acuerdo con las características del paciente y del cáncer que padece. En algunos casos se necesitan también quimioterapias, radioterapia, terapia hormonal o terapia dirigida para complementar el tratamiento.

¿En qué consiste?

Este tipo de cirugías se realizan en una sala de operaciones o quirófano por un mastólogo y tienen una duración aproximada entre 15 a 40 minutos si no se realiza vaciamiento ganglionar; en cuyo caso, la cirugía será más extensa.

  • Cuando se extirpa sólo la masa en el seno, es decir el tumor, se denomina tumorectomía.
  • Cuando se extirpa todo el cuadrante donde está el tumor, se denomina cuadrantectomía.

Durante la cirugía es retirado el tumor con márgenes libres, lo cual quiere decir que en los bordes de la pieza, quirúrgica extraída no se evidencian células cancerosas, y el tejido restante de la mama se trata de mantener.

Si la lesión es no palpable, se debe localizar antes de la intervención quirúrgica, generalmente con un alambre de marcación (arpón). La marcación de la lesión se hace mediante la ayuda de imágenes tal como se describe en las biopsias guiadas. Para conocer más acerca de biopsias guiadas haga click aquí

La incisión se debe realizar lo más cerca posible al tumor. Se recomienda que las incisiones se realicen sobre la piel que sería resecada en caso de hacerse necesaria una mastectomía en un futuro, aunque dicha probabilidad es baja.

Si solo se realizó la tumorectomía, el personal de enfermería realizará el control del ritmo cardiaco, temperatura y presión arterial antes de enviar al paciente a casa el mismo día, con las recomendaciones correspondientes; si se realizó un vaciamiento ganglionar, es posible que el médico le pida que pase una noche o dos en el hospital para monitorear su evolución.

BIOPSIA DEL GANGLIO LINFÁTICO CENTINELA

Los ganglios linfáticos son parte del sistema inmune del cuerpo, se encuentran agrupados por racimos (como las uvas) y se comunican por medio de vasos linfáticos, los cuales transportan un líquido llamado linfa que contiene células como los linfocitos o glóbulos blancos y que ayudan a combatir infecciones o enfermedades. Los grupos de ganglios linfáticos se localizan en el cuello, las axilas, el pecho, el abdomen y la ingle.

El paciente debe recordar que si el cáncer de mama es invasivo, las células cancerosas pueden viajar por el torrente sanguíneo hasta los ganglios linfáticos en primer lugar, por lo cual es importante determinar si el cáncer ya se ha extendido hacia dichos ganglios.

¿Qué es el ganglio linfático centinela?

El ganglio linfático centinela es el primer ganglio linfático al que las células con cáncer pueden extenderse (es decir, el ganglio más cercano al tumor). En el caso del cáncer de mama, este ganglio se encuentra bajo la axila. Por esto, en lugar de extraer todos los ganglios linfáticos de la axila y examinarlos para detectar la presencia de cáncer, se extrae únicamente el que tiene más probabilidad de tener la enfermedad; si este ganglio sale limpio, es muy posible que los demás tampoco están afectados por el cáncer.

¿Qué es la biopsia de ganglio centinela y para qué sirve?

Una biopsia de ganglio linfático centinela (SLNB, en inglés) es un procedimiento en el que se identifica, se extirpa y se examina el ganglio linfático centinela para determinar si hay células cancerosas presentes.

La extracción de uno o algunos ganglios ubicados en la axila, permite realizar un análisis del estado general de los demás ganglios en pacientes con cáncer de mama, que presentan tumores relativamente pequeños y ganglios normales al examen médico antes de una cirugía.

Este procedimiento puede evitar que los pacientes deban someterse a cirugías más extensas, ya que, sí el resultado del ganglio centinela es negativo, es muy probable que no sea necesario extraer los demás ganglios (vaciamiento ganglionar).

La biopsia de ganglio centinela, puede llevarse a cabo durante la mastectomía o cirugía conservadora según sea el caso, o puede realizarse de forma independiente.

¿Cómo se realiza?

La biopsia de ganglio centinela se realiza en un quirófano o sala de operaciones por un mastólogo. El procedimiento tiene una duración aproximada de 45 minutos, pero si la biopsia se realiza durante una cirugía (conservadora o mastectomía) el tiempo de duración será mucho más extenso.

Para iniciar, el cirujano inyecta una sustancia radiactiva o tinte azul en el tumor o en la zona alrededor del pezón para que este tome y marque el camino que probablemente tomaría el cáncer hacia el sistema linfático, y así localizar el ganglio linfático más cercano por donde fluye el líquido. Con ayuda de un dispositivo que detecta la radiactividad, se identifica el primer o los primeros tres ganglios teñidos con radioactividad (ganglio centinela). Una vez identificado el ganglio centinela, el cirujano desinfectará la piel de la zona, realizará una pequeña incisión en la piel y lo extraerá. Al finalizar este procedimiento el médico cierra la herida y pondrá un vendaje para mantener el área limpia y seca. En ese momento el paciente pasará a la sala de recuperación donde se realizará el control del ritmo cardiaco, temperatura y presión arterial antes de enviarlo a casa el mismo día con las recomendaciones correspondientes.

En algunas ocasiones, el patólogo examinará el ganglio extraído antes de que el cirujano cierre la herida, en búsqueda de células cancerosas. Si el análisis patológico encuentra cáncer, le comunicaran al cirujano y es posible entonces que se deban extraer los demás ganglios linfáticos inmediatamente. Si el análisis de la muestra se realiza después de la cirugía, y el patólogo encuentra cáncer, seguramente será necesario programar una nueva intervención para extraer la totalidad de los ganglios.

VACIAMIENTO GANGLIONAR

En el vaciamiento axilar, o también llamado linfadenectomía axilar, se extirpan parcial o completamente los ganglios linfáticos ubicados en la axila para analizar si tienen cáncer.

¿Para qué sirve?

Los objetivos del vaciamiento axilar son, evitar que el cáncer se extienda, realizar la clasificación diagnóstica del cáncer de mama y definir la indicación o no de tratamientos complementarios. El vaciamiento ganglionar puede ser realizado durante la mastectomía, o de forma independiente.

¿En qué consiste?

El vaciamiento ganglionar axilar se realiza en un quirófano o sala de operaciones por un mastólogo. El procedimiento tiene una duración aproximada de una hora, pero si se realiza durante una cirugía mayor (mastectomía), el tiempo de duración será mucho más extenso.

Luego de desinfectar la piel, la mayoría de cirujanos suelen realizar una incisión en el pliegue de piel situado bajo el brazo, de entre 5 y 7 centímetros de longitud, y de allí extraen los ganglios, que comúnmente son entre 10 y 40 (usualmente menos de 20).

Si usted se somete a una mastectomía, es posible que allí mismo se realice el vaciamiento; si la cirugía fue conservadora, puede que se necesite una cirugía aparte para extraer los ganglios. Una vez los ganglios sean extraídos, serán examinados por el patólogo para determinar si tienen o no cáncer.

Al finalizar este procedimiento el médico cerrará la herida y le pondrá un vendaje para mantener el área limpia y seca.

¿QUÉ SUCEDERÁ EL DÍA DEL PROCEDIMIENTO QUIRURGICO? (mastectomía, cirugía conservadora, vaciamiento etc)

En el hospital, usted debe usar una bata de quirófano y esperar en el área preoperatoria, donde el cirujano le hará marcas en el pecho de acuerdo con la cirugía a realizar y con los exámenes previos para indicar dónde se debe realizar la incisión. Por lo general, esto se hace con un marcador. Posteriormente, una enfermera colocará en su brazo o mano una aguja conectada con un tubo largo (una vía de infusión intravenosa) y la sujetará con cinta adhesiva. Luego, será llevado al quirófano donde se administrará anestesia general según lo establecido en la consulta pre-anestesia por el anestesiólogo.

Para dar inicio al procedimiento quirúrgico, se limpiará y desinfectará la zona de interés, se realizarán las incisiones marcadas antes de la cirugía y se llevará a cabo la extracción de la pieza quirúrgica de interés (toda la mama, cuadrante, tumor, ganglios linfáticos etc.) según considere el cirujano.

Antes de finalizar el procedimiento, se controlará el sangrado en el área donde se practicó la cirugía y se pondrán en su lugar los tubos de drenaje quirúrgico si es necesario. Luego de ubicar estos tubos, el cirujano cerrará la incisión con puntos y cubrirá la herida con un vendaje alrededor del pecho. En ese momento usted pasará a la sala de recuperación.

Cuando despierte de la cirugía usted puede estar usando una máscara de oxígeno o una cánula nasal (tubo de plástico pequeño y suave que se inserta en las fosas nasales) para proporcionarle oxígeno adicional. También contará con un monitor de presión arterial puesto en el brazo o la pierna y un oxímetro (dispositivo médico) en la punta de su dedo para que se pueda controlar su presión arterial, el pulso y la saturación de oxígeno con regularidad. Además, tendrá varios tubos (drenajes) conectados a las bolsas, y pueden ser administrados antibióticos para reducir el riesgo de infección.

Cuando usted se sienta capaz y tenga la autorización del equipo quirúrgico, podrá beber agua. Debe empezar por beber pequeñas cantidades, y si se siente bien, puede aumentarlas gradualmente. Una vez que esté bebiendo sin sentir náuseas, puede tratar de ingerir alimentos. Se recomienda comenzar con algo sencillo, ya que los alimentos con un olor y sabor intenso pueden provocar más náuseas.

El equipo médico le indicará cuándo está en condiciones de levantarse de la cama; esto depende de las reacciones después de la anestesia.

Los mareos generalmente se asocian con la anestesia, pérdida de sangre durante la cirugía y / o la disminución de los valores de presión arterial, pero en cualquier caso debe informar al personal de salud que lo está atendiendo sobre la presencia de cualquier malestar luego de la cirugía. Por ningún motivo debe levantarse solo de la cama, el personal de enfermería le acompañará mientras se levanta por primera vez luego de la cirugía.

Luego, lo llevarán a una habitación del hospital en caso de requerir hospitalización. La duración de la hospitalización depende del tipo de cirugía que se le practique.

RIESGOS Y COMPLICACIONES DE LAS CIRUGÍAS

  • Dolor: Usted puede sentir malestar y dolor durante algunas semanas después de la cirugía, pero esto disminuirá y desaparecerá de forma natural. Para el control del dolor el médico formulará analgésicos durante la estancia en el hospital y durante el tiempo de recuperación en casa. Si continúa con dolor a pesar de los medicamentos, debe informar al médico, con el fin de estudiar la posibilidad de reformular el plan de control del dolor.
  • Seroma: Todos los tubos (drenajes) colocados en las heridas durante la cirugía se utilizan para extraer el líquido del cuerpo y la sangre que se acumula después de la operación. Generalmente se eliminan después de unos pocos días, sin embargo, es posible que de los drenajes, se observe la secreción de un líquido amarillento (seroma). A menudo, estos líquidos son reabsorbidos por el cuerpo cuando se encuentran en pequeñas cantidades sin tener que hacer nada, pero si son grandes cantidades o producen molestias, puede que tengan que ser extraídos con una aguja y una jeringa por el cirujano o enfermera. Por lo general, el drenaje es indoloro ya que aún no se ha reestablecido la sensibilidad local.
  • Hematoma: En algunos casos se puede producir acumulación de sangre en los tejidos que rodean al sitio operado causando inflamación, incomodidad y endurecimiento. Esta situación recibe el nombre de hematoma. La sangre será finalmente reabsorbida por el cuerpo, sin embargo, puede tomar unas pocas semanas.
  • Infección de la herida: Puede ocurrir durante el proceso de curación. Por lo general, la piel tarda entre dos y tres semanas para sanar y unas seis semanas para que los puntos internos se absorban. Si usted experimenta aumento de la temperatura corporal (fiebre) u observa hinchazón, si siente la herida tensa, hinchada y caliente al tacto; si ve la herida enrojecida, si de la herida salen líquidos de forma anormal o siente malestar general, debe notificar inmediatamente al equipo de salud ya que pueden ser signos de infección. Es más fácil y eficaz el tratamiento de una infección si se detecta de forma temprana.
  • Pérdida de sensibilidad: Dependiendo el tamaño del tumor extirpado, es posible que se pierda sensibilidad en la mama, la cual se irá recuperando progresivamente, aunque es posible que no se recupere por completo; también se produce adormecimiento. Si durante la cirugía se elimina los ganglios linfáticos, se puede sentir el cambio en la sensibilidad, en la axila del lado operado.
  • Zona de tensión: cuando se realiza una mastectomía o un vaciamiento ganglionar, se puede sentir tensión en la zona del brazo del lado operado causando dolor y restricción en la circulación. Generalmente se origina en la axila y puede variar en longitud, incluso llegando al codo o a la muñeca. Puede surgir después de ocho semanas de la cirugía o incluso meses más tarde. Todavía no hay una explicación para esto, pero se cree que es debido al endurecimiento de los vasos linfáticos. Para superar este efecto adverso, se recomienda terapia física.
  • Sensación de pesadez del brazo: Después de la cirugía, el brazo y el hombro del lado operado se sienten pesados y dolorosos durante unas pocas semanas. Estos síntomas se alivian con algunas sesiones de terapia física que ayudan a recuperar los movimientos que tenía el brazo antes de la cirugía.
  • Desequilibrio en tamaño o forma de las mamas: Dependiendo de la cirugía que le sea practicada, es posible que el volumen de tejido mamario haya disminuido considerablemente o incluso haya desaparecido. Junto con el médico pueden evaluar la posibilidad de realizar una cirugía reconstructiva para retornar la simetría de las mamas y mejorar el resultado estético.
  • Linfedema: Este es un efecto adverso raro. Cuando se extirpan los ganglios linfáticos axilares durante la operación, se pueden afectar los vasos que drenan el líquido linfático del brazo o de la mama. Esto puede suceder cuando la mastectomía se acompaña del vaciamiento ganglionar axilar, y es proporcional al número de nodos que se eliminen. La probabilidad aumenta aún más si después del vaciamiento ganglionar se realiza radioterapia.

Qué es el linfedema: Como tal, se llama linfedema a la hinchazón de la mama o del brazo de la zona que ha sido objeto de la cirugía por causa de la acumulación de líquido linfático debajo de la piel. El linfedema puede ocurrir semanas, meses o incluso años después de la cirugía aunque lo más frecuente es que aparezca durante el primer año.

Síntomas: Lo primero que usted puede sentir es sensación de pesadez en la mama o en el brazo o endurecimiento en algunas zonas del mismo. Luego de esto, el brazo comienza a aumentar de tamaño provocando dolor y dificultad en el movimiento. Es importante recordar que el linfedema tiene tratamiento y en la mayoría de casos la inflamación cede. 

RECOMENDACIONES PREVIAS A LAS CIRUGÍAS

  • Se recomienda que vaya acompañado a su cirugía de una persona de confianza que pueda asistirlo o ayudarlo en caso de ser necesario.
  • Asegúrese que la persona que la acompañe pueda llevarla a casa una vez le autoricen la salida, pues es probable que se sienta adolorido o con malestar general debido al uso de anestesia general. También es importante que además de usted, haya otra persona pendiente de las instrucciones médicas que le sean dadas
  • Para la hospitalización, lleve pijamas o camisones con abertura frontal para vestirse y desvestirse fácilmente y permitir el acceso a la mama y el área de la axila. Es útil tener una bata y zapatos cómodos.
  • En el caso de los fumadores, el cirujano le puede indicar reducir o incluso suspender el hábito de fumar para facilitar la recuperación de la anestesia y la cirugía. El proceso de curación es más complicado en los fumadores.
  • Después de la cirugía no podrá hacerse cargo de niños y ancianos que estén a su cuidado, por lo tanto es importante que procure hacer arreglos para garantizar su atención.
  • Es posible que para el día del procedimiento, el médico necesite tener disponibles los resultados de exámenes como imágenes diagnósticas, análisis de sangre u otros, por lo cual es necesario que verifique y pregunte antes de programar su cirugía.
  • Es probable que el médico solicite al paciente que deje de tomar medicamentos como el ácido acetilsalicílico (aspirina), ibuprofeno (advil, motrin), naproxeno (Aleve, Naprosyn) clopidogrel (Plavix), warfarina (coumadin) y cualquier otro que pueda afectar la coagulación de la sangre.
  • Las cirugías por lo general requieren de ayuno. Si su cirugía tendrá anestesia local, es posible que no lo necesite. Pregunte a su equipo médico, cuánto tiempo de ayuno es el indicado para el procedimiento y siga al pie de la letra sus recomendaciones (Generalmente se recomienda ayuno de entre 6 a 8 horas).
  • Muestre a su equipo médico las imágenes de mamografías o de otro tipo de exámenes de la mama que le hayan practicado previamente.
  • Por lo general, se recomienda que lleve un sostén, sujetador o brasier con abertura frontal, para facilitar el acceso a la zona de la mama y la axila. La talla de sujetador es recomendada por el médico-cirujano, de acuerdo con la operación que realizará. Es prudente tener dos sostenes, ya que podría ser necesario cambiarlos durante la hospitalización. Cualquier tipo de sostén deportivo sin varillas puede ser útil para proporcionar mayor comodidad.
  • Se recomienda depilar las axilas antes de la cirugía.
  • Se recomienda remover el maquillaje y el esmalte de uñas de manos y pies antes de la cirugía.
  • Si se requiere de hospitalización y el paciente lo prefiere, puede llevar Champú, jabón, artículos de aseo bucal y cepillo para el cabello. En cuanto al desodorante, no se aconseja su uso inmediato en el lado operado, en especial en los casos donde se tiene cicatrices en la axila.
  • Si utiliza algún piercing o adorno en el cuerpo, prótesis dentales removibles, o lentes de contacto, debe retirarlos antes del procedimiento.
  • Informe a su equipo médico se es alérgico a algún tipo de medicamento o sustancia conocida.
  • Informe a su equipo médico si consume habitualmente algún tipo de medicamento y pregunte si puede tomarlo como de costumbre o si debe suspenderlo el día de la cirugía o antes.
  • Informe a su equipo médico si hace uso de productos herbales o suplementos nutricionales, ya sean recetados o de venta libre.
  • Informe a su equipo médico si le ha sido practicado anteriormente algún tipo de procedimiento quirúrgico.
  • Su equipo médico le pedirá que lea atentamente y firme un formulario de consentimiento mediante el cual autoriza la realización de la cirugía. Pregunte si hay algo que no le resulta claro.
  • Dado que en algunos casos se requiere de la ayuda de pruebas por imágenes que utilizan radiación, es importante que informe a su equipo tratante o al profesional que realizará el examen, si está embarazada o cree estarlo pues algunas de estas pruebas no se pueden realizar en ese estado ya que pueden ocasionarle daño al feto.
  • Informe a su equipo médico sobre los resultados de exámenes previos si los tiene (Exámenes de laboratorio, imágenes diagnósticas, exámenes de seguimiento etc.).
  • No utilice desodorante, talco en polvo o perfume debajo de los brazos o en las mamas el día del procedimiento pues estos pueden aparecer en las imágenes como signos de lesiones que no existen.
  • En cuanto al desodorante, no se aconseja su uso inmediato en el lado operado, en especial en los casos donde se tiene cicatrices en la axila.

RECOMENDACIONES POST-CIRUGÍAS

  • Antes de retirarse pregunte en cuánto tiempo estarán listos los resultados de la patología de su cirugía, y si pasado ese tiempo no le han contactado o no ha recibido los resultados, diríjase o llame al centro en donde le practicaron el procedimiento y pregunte por ellos.
  • La mayoría de personas sienten un poco de dolor después de la cirugía. Para esto, debe hablar con su médico antes del procedimiento y acordar la forma de controlar el dolor. También, durante la recuperación, debe informarle si con el esquema de medicamentos previamente definido sigue sintiendo dolor y es necesario modificar las dosis.
  • Los drenajes son tubos que salen de la herida con el fin de extraer los líquidos acumulados debido a la realización del procedimiento. Si usted tiene un drenaje en el área del pecho o la axila, lo retirarán antes de salir del hospital a la recuperación en casa, es decir, dos a cinco días después de la cirugía. Sin embargo, en algunos casos es necesario dejarlo hasta la primera consulta de seguimiento con el médico, que suele ser una o máximo dos semanas después de la cirugía para reducir el riesgo de infección.
  • Si le dan de alta sin quitarle el drenaje, debe preguntar a su cirujano o enfermera las indicaciones para el cuidado en casa ya que existen diferentes equipos de drenaje y cada uno puede tener particularidades. Generalmente, las siguientes indicaciones son de utilidad en todos los casos:
    • Tenga en cuenta que el tubo de drenaje está unido a su lugar mediante puntos de sutura, por lo que si tira de él puede ser muy doloroso. Los procedimientos de limpieza y vaciado del drenaje deben ser realizados con mucho cuidado.
    • Antes y después de manipular el tubo de drenaje, debe lavarse las manos cuidadosamente con agua y jabón.
    • NUNCA desconecte, pinche o doble el tubo de drenaje.
    • Debe vaciar el líquido del recipiente de drenaje una o más veces por día. Evite dejar que se llene por completo para que este drene constantemente. La cantidad de líquido recogido a través de los drenajes debe registrarse diariamente y si es posible, a la misma hora.
    • Dos veces al día deberá cuidar el lugar de la piel donde se encuentra el tubo de drenaje. Para esto, debe limpiar la zona alrededor del tubo y observar su apariencia en búsqueda de enrojecimiento, inflamación o líquido maloliente. En caso de encontrar cualquiera de estos signos, debe consultar de inmediato al médico.
  • Generalmente, los pacientes que se someten a una mastectomía deben estar hospitalizados algunos días antes de regresar a casa a continuar con la recuperación. El médico le indicará cuánto tiempo después usted puede volver a sus actividades normales, pero en la mayoría de casos, en cuatro semanas estará listo para regresar a sus actividades habituales.
  • En el caso de la cirugía conservadora, en 5 a 10 días estaría listo para comenzar de nuevo la rutina.
  • Es muy importante que haga ejercicios después de la operación para recuperar el movimiento del brazo y el hombro. Los ejercicios ayudan a reducir los efectos secundarios de la cirugía, permitiendo que regrese a sus actividades cotidianas.
  • El cirujano le indicará una rutina de ejercicios que debe realizar para evitar la rigidez del brazo y el hombro del lado en donde se realizó la cirugía. En general, estos ejercicios se inician la mañana siguiente, pero esta indicación debe darla el cirujano dependiendo de cada caso, incluso, puede que su médico le sugiera que consulte con un fisioterapeuta o terapeuta ocupacional para asegurarse que la rutina de ejercicios sea la adecuada.
  • En lo posible debe evitar levantar los brazos, conducir, levantar objetos pesados, niños o mascotas.
  • A los pacientes a las que se les ha realizado un vaciamiento ganglionar axilar se les desaconseja el ejercicio enérgico con el brazo de por vida.
  • Si su cirujano usó un vendaje plástico para cubrir la incisión, puede ducharse como de costumbre, pero evite que el agua golpee directamente la herida dejando que el agua corra sobre el vendaje. Incluso, si su médico lo avala, puede ducharse sin el vendaje, dejando que el agua corra sobre la incisión, pero evitando que el agua la golpee. Debe evitar los baños de tina, uso de piscinas, saunas y jacuzzis hasta que la herida sane completamente.
  • Debido al cuidado que debe tener con los tubos de drenaje, es posible que se le recomiende tomar baños de esponja hasta que el médico haya retirado los tubos, en este momento podrá ducharse.
  • Debe preguntarle al cirujano o a la enfermera cómo debe cuidar el vendaje colocado después de la cirugía. Es posible que el cirujano le indique esperar hasta la primera cita de control para retirar el vendaje.
  • La mayoría de cirujanos usan suturas (puntos) que se disuelven con el tiempo, de modo que no es necesario quitarlas.
  • En algunas ocasiones, se puede ver el extremo de la sutura que asoma como una pequeña punta de hilo; de ser así, el cirujano puede quitar el punto fácilmente. Las grapas quirúrgicas, otra forma de cerrar la herida, se quitan durante la primera consulta posterior a la cirugía. Es importante que no realice grandes esfuerzos ni intente retirar los puntos usted mismo.
  • El uso de un sostén especial tras la cirugía puede ser útil en la recuperación del pecho durante el periodo postoperatorio; este debe permitir un fácil acceso a la mama operada. El tiempo que deba usarse dependerá de la evolución del paciente, siendo por lo general permanente durante las tres primeras semanas y luego, únicamente durante el día.
  • En el caso de la cirugía conservadora de la mama y de la biopsia de ganglio centinela, se recomienda que use un sostén con refuerzo, durante el día y la noche por un tiempo para minimizar los movimientos que pueden causar dolor. Los sostenes para hacer deporte con materiales suaves y elásticos sueltos son recomendables para una mayor comodidad.
  • El lugar donde se realizó una mastectomía, y especialmente una mastectomía con reconstrucción, necesita tiempo para cicatrizar antes de que pueda usar una prótesis o un sostén convencional. El médico le dirá cuánto tiempo debe esperar.
  • Debe evitar dormir sobre el brazo del lado de la mama operada y boca abajo, al menos durante el primer mes después de la cirugía. Puede dormir boca arriba y del lado opuesto al lado operado.
  • Si nota el brazo cansado, estírese y coloque el antebrazo sobre una o más almohadas.
  • Acuda rigurosamente a las citas de control que el médico programe para el seguimiento de su cirugía.
  • Evite la toma de presión arterial, extracción de muestras de sangre, canalizaciones de venas e inyecciones en el brazo del lado donde se practicó la mastectomía o el vaciamiento ganglionar. Al realizarse cualquier examen recuérdele al personal de salud que le fue realizada una cirugía de mama.
  • No se recomienda el uso de pulseras, anillos, relojes, elásticos u otro elemento que pueda hacer presión del lado en donde se realizó el vaciamiento ganglionar o la mastectomía.
  • Se debe evitar en lo posible cualquier herida en manos y brazos. Puede usar guantes al cocinar, dedal al coser, evitar contactos con hornos y planchas, productos químicos fuertes que puedan hacerle daño a la piel, arañazos de animales, picaduras de insectos y otras. Se debe tener mucho cuidado durante la manicura, evitando cortar las cutículas, o arrancarse la piel alrededor de los dedos o los padrastros.

RECONSTRUCCIÓN DE LA MAMA

¿Qué es la cirugía oncoplástica?

Es un término acuñado para las cirugías mamarias conservadoras donde el mastólogo quita una porción del seno y luego utiliza técnicas de manejo plástico de los tejidos procurando no distorsionar su forma natural.

¿Qué es la cirugía plástica reconstructiva?

La reconstrucción mamaria es la creación, a través de la cirugía, de una nueva forma de los senos. Se puede hacer después de la remoción total (mastectomía unilateral o bilateral) o parcial (cirugía conservadora, mamoplastia oncológica). La nueva forma de los senos puede ser creada usando una prótesis y / o a partir de los tejidos propios del paciente, por lo general de la parte posterior de la espalda o inferior del abdomen (vientre).

Las reconstrucciones pueden hacerse de manera inmediata, es decir, en la misma cirugía de mastectomía o se puede realizar de forma tardía, en otra cirugía diferente a la de tratamiento.

¿Para qué sirve?

Cuando se reconstruye una sola mama, el objetivo principal es crear un pecho similar al otro en tamaño, forma y posición. Cuando ambos se reconstruyen al mismo tiempo el objetivo es volver a crear simétricamente las mamas. Pero incluso con el mejor resultado, habrá diferencias entre los dos, ya sea a la vista o al tacto. Se pretende que las diferencias sean mínimas pero los resultados finales pueden estar influenciados por factores propios de la cirugía, tratamientos complementarios y procesos de cicatrización del paciente.

Al estar desnuda, las diferencias son más notables. La sensibilidad de la mama reconstruida es diferente, e incluso puede quedar insensible. Una mama normal cambia con el tiempo, y se cae con la edad. Los senos reconstruidos (sobre todo cuando la reconstrucción es con implantes mamarios) no sufren los mismos cambios. Por lo tanto, con el tiempo las diferencias entre un seno normal y un seno reconstruido pueden llegar a ser más evidentes. En general, las mujeres encuentran los resultados de la reconstrucción como aceptables, sobre todo cuando se encuentran vestidas, afirmando sentirse seguras con su nueva apariencia.

Existen varias opciones para la reconstrucción mamaria y el cirujano deberá explicar en detalle cuál es la mejor opción para cada paciente. La paciente debe tener la información suficiente para contribuir en la toma de decisión de acuerdo con sus características físicas, enfermedades asociadas y actividades. A veces, la cirugía se sugiere también para la mama no afectada, en un intento de mejorar la simetría.

Es importante aclarar que la reconstrucción de la mama no aumenta el riesgo de recurrencia, es decir, que el cáncer regrese, hecho que está determinado por otros factores individuales y es establecido por el oncólogo.

Todas las cirugías reconstructivas de mama en pacientes con cáncer, requieren de la movilización de diferentes tejidos (colgajos) de la misma paciente que puede ser del área mamaria (colgajo local) como el músculo pectoral y otros tejidos, o colgajos traídos a distancia de otras partes del cuerpo. Estas reconstrucciones pueden, según el caso, complementarse con implantes.

¿Cómo se hace la cirugía?

Las cirugías reconstructivas de la mama se deben realizar en una sala de operaciones de una institución hospitalaria debidamente habilitada por las autoridades competentes, por personal calificado – médicos especialistas – y su duración dependerá del tipo de reconstrucción a realizar.

En el hospital, el paciente debe usar una bata de quirófano y esperar en el área preoperatoria, donde el cirujano le hará marcas en el pecho de acuerdo con el tipo de reconstrucción a realizar, para indicar dónde se debe realizar las incisiones. Por lo general, esto se hace con un marcador y la paciente debe permanecer quieta para que se puedan marcar los sitios de forma precisa. Puede ser necesario que se soliciten o se tomen fotos como parte de la evaluación de la paciente.

Posteriormente, la paciente será llevada al quirófano, donde una enfermera le colocará en el brazo o mano, una aguja conectada con un tubo largo (una vía de infusión intravenosa) y la sujetará con adhesivos para asegurarla. Eventualmente se iniciará la administración de medicamentos de acuerdo con las indicaciones del médico. Luego, el anestesiólogo administrará anestesia de acuerdo a la evaluación pre-anestésica realizada previamente de acuerdo con la condición de salud general del paciente y los exámenes recientes.

Después de la cirugía, cuando se despierte de la anestesia podría estar usando una máscara de oxígeno o una cánula nasal (tubo de plástico pequeño y suave que se inserta en las fosas nasales), para proporcionarle oxígeno adicional. Se realizarán curaciones con apósitos en los sitios donde estarán las heridas quirúrgicas. Puede que sea necesario dejar unos tubos (drenajes) conectados a bolsas, y administrar antibióticos para reducir la posibilidad de infección. En el postoperatorio inmediato, la mama puede verse diferente a la mama normal de acuerdo con la cirugía reconstructiva.

Cuando usted se sienta capaz y tenga la autorización del equipo quirúrgico, podrá beber agua. Debe empezar por beber pequeñas cantidades, y si se siente bien, puede aumentarlas gradualmente. Una vez que esté bebiendo sin sentir náuseas, podrá tratar de ingerir alimentos según instrucción médica.

El equipo médico le indicará cuándo está en condiciones de levantarse de la cama; esto depende de las reacciones después de la anestesia, es decir, que no sienta náuseas o mareos y del tipo de cirugía que se realizó. Para levantarse en el postoperatorio inmediato, debe contar con el apoyo de enfermería. No se levante solo. Puede ser necesario el uso de medidas antritrombóticas como medias anti-embólicas.

Reconstrucción mamaria con el uso de implantes

Un implante es un cuerpo extraño que se utiliza para dar volumen a la mama. Este puede ser una prótesis, un expansor, o bicamerales (una parte prótesis y una expansor).

El uso de un implante es una opción común para realizar la reconstrucción de la mama después de una mastectomía. De acuerdo con lo planeado por el cirujano y la paciente, la reconstrucción mamaria con implantes se puede realizar de las siguientes formas:

Reconstrucción en dos tiempos
Reconstrucción con prótesis permanentes

Es una reconstrucción provisional, e implica más de una cirugía. En la primera, se coloca una prótesis detrás del músculo pectoral, llamada expansor, lo que ayuda a mantenerlo en su lugar. El expansor se hincha progresivamente por el cirujano inyectando un líquido llamado solución salina, cada una o dos semanas dependiendo de la respuesta del paciente, estirando el músculo y la piel alrededor. El sitio de la inyección del líquido puede estar situado en el propio expansor, o conectado a él por un tubo y una válvula situado debajo de la piel. Cuando el expansor está siendo llenado con el líquido, puede sentirse una sensación de estiramiento de la piel, y se espera que no sea doloroso.

Lo más frecuente es que esta técnica se use para hacer una reconstrucción provisional, mientras la paciente termina su tratamiento, cuando la radioterapia es parte de este. La segunda operación depende de las características del tejido conservado con el expansor y de los cambios que este haya sufrido posterior a los tratamientos.

Si la mama fue removida conservando casi toda la piel (a veces hasta el pezón) y el otro pecho no es demasiado grande, ni muy caído, puede usarse un implante debajo del músculo del pecho para reemplazar el tejido extirpado. Puesta la prótesis bajo el músculo, esta se mantendrá en su lugar.

Esta es la forma más simple de reconstrucción mamaria, y el tiempo de recuperación es el más corto de todas las técnicas.

Cuando se llama a la prótesis permanente, quiere decir que puede perdurar en el tiempo por varios años. Sin embargo, dependiendo de varios factores, incluido el riesgo de ruptura, puede requerir cambios.

 

Hay un tipo de implante que combina las características de una prótesis permanente con una bolsa en el interior conectada a una válvula, que permite hacer ajustes de volumen y se comporta como implante permanente. Esta técnica recibe el nombre de expansor prótesis o prótesis expansora.  Al igual que en la situación anterior, el expansor se llena gradualmente con solución salina para permitir el estiramiento de la piel. Cuando la nueva mama ha alcanzado la forma y tamaño deseados, el tubo corto situado debajo de la piel cerca de la axila se elimina bajo anestesia, dejando la prótesis expansor como prótesis definitiva.

Reconstrucción de la mama con el uso de tejido propio

Este tejido puede provenir de diversas partes del cuerpo, pero los más comunes son la espalda o el abdomen inferior, por debajo del ombligo. Aunque hay varias opciones aplicables, se debe elegir la que se adapte al caso particular de cada paciente, teniendo en cuenta la forma de su cuerpo, su condición física, su salud en general, cirugías previas, sus expectativas o si ha recibido o recibirá radioterapia en la mama. Estos métodos son particularmente útiles para la creación de senos de apariencia más natural, volumen moderado a grande, difícil de lograr con el uso de una prótesis únicamente.

Esta cirugía por lo general consume más tiempo y la recuperación es más larga en comparación con la reconstrucción con prótesis y colgajos locales.

¿Qué es un colgajo?

Un colgajo es una porción tejido (piel, grasa, músculo, o combinación de estos) que se mueve de un área a otra para cubrir una lesión. Un colgajo puede tomarse de diferentes partes del cuerpo, pero por lo general se prefiere una porción con buena circulación de acuerdo con la valoración del médico.

Hay diferentes técnicas para la realización de colgajos, que el cirujano debe aclarar con el paciente.

Existen diferentes técnicas para asegurar la circulación: sí el tejido se remueve quirúrgicamente pero los vasos sanguíneos siguen adheridos a su sitio original, se habla de colgajo pediculado; y sí el tejido se remueve completamente y se adhiere a la nueva zona mediante microcirugía se hace referencia a un colgajo libre. Algunos ejemplos para el uso de colgajos son:

Músculo dorsal ancho menor

Este procedimiento utiliza el músculo dorsal ancho, un gran músculo que se encuentra en la parte de la espalda, justo por debajo del omóplato. La piel, grasa y músculo se separan de la espalda, dejándolos unidos al cuerpo por los vasos sanguíneos al lado de la axila. El colgajo se gira entonces hacia adelante y se coloca en la parte delantera de la nueva mama. La piel se utiliza para elaborar la nueva mama y las grasas previamente separadas se utilizan para darle volumen en senos muy pequeños, pero por lo general, se complementa con una prótesis para dar el volumen y forma similares a la otra mama. También puede ser utilizado junto con un expansor cuando falta piel.

En los casos en que la herida es muy extensa, la reconstrucción mamaria puede no ser la prioridad y se realice cirugía con colgajos para cubrir la herida únicamente.

Colgajo TRAM

En esta técnica el cirujano corta el músculo que se extiende desde las costillas inferiores hasta el hueso púbico. Hay dos maneras de hacer esta operación. El colgajo va unido a sus vasos sanguíneos (colgajo pediculado) o se puede desconectar por completo de los vasos sanguíneos originales y reconectar en el área de la mastectomía con microcirugía – cirugía con microscopio (colgajo libre).

  • Colgajo pediculado: los músculos del abdomen junto con la grasa, la piel que lo recubre y los vasos sanguíneos, se pasan por un túnel hecho entre la piel del abdomen y la parte superior del pecho, y es llevado al lugar en el que realizará la reconstrucción. Por lo general, hay suficiente grasa en la piel para hacer una nueva mama lo más parecida a la otra, sin tener que recurrir a una prótesis. En estos casos es necesario reconstruir el defecto que dejan los músculos con una malla que queda debajo de la piel del abdomen.
  • Colgajo libre: el músculo, la grasa y la piel son completamente separados del abdomen. Los vasos sanguíneos se conectan en el sitio de reconstrucción detrás del esternón o la axila mediante microcirugía. Ocasionalmente, se refuerza el área donante con una malla.
Colgajo DIEP o DIEAP

Este colgajo es común. En este procedimiento se utiliza un colgajo libre de piel y grasa, con el cual se reconstruye la mama. El colgajo se retira de la parte inferior del abdomen, debajo del ombligo, junto con la arteria y las venas más cercanas. La ventaja de este colgajo es que todo el músculo está a salvo, y por lo tanto, la fuerza y la resistencia de la pared abdominal no se cambian y no se requiere malla para reconstruir el defecto abdominal.

Reconstrucción del pezón y la areola

Cuando el pezón tiene que ser eliminado junto con la areola, pueden reconstruirse luego. A menudo es realizada posteriormente para dar tiempo a la nueva mama de adquirir la forma y posición definitiva. El nuevo pezón y la areola pueden mejorar también el aspecto final de la reconstrucción del pecho, pero no contará con la sensibilidad original, ya que no tendrá las mismas terminaciones nerviosas.

Existen numerosas formas de la reconstrucción de la areola y pezón y por lo tanto puede ser que el paciente desee discutir esto con su cirujano. La piel de la nueva mama por lo general se utiliza para la reconstrucción del pezón, utilizando un pliegue de piel para crearlo. A veces, cuando el pezón en el otro lado es muy grande, se puede usar una parte de este para la reconstrucción del nuevo pezón.

Para la reconstrucción de la areola, se pueden utilizar injertos que se toman de la parte interna del muslo; para que el pezón y la areola parezcan lo más naturales que sea posible, la piel necesita tener el mismo color en el otro lado, lo cual podría lograrse mediante la realización de un tatuaje. En caso de elegir el tatuaje como única opción, pregunte a su médico cuándo es el momento indicado para hacerlo. Se recomienda que esto sea realizado por un tatuador profesional.

Riesgos particulares de una cirugía reconstructiva

La cirugía reconstructiva puede tener los mismos riesgos y complicaciones que cualquier procedimiento quirúrgico. Para conocer más acerca del tratamiento quirúrgico haga click aquí pero en específico, pueden presentarse las siguientes situaciones derivadas de la reconstrucción:

  • Pérdida de tejido: Con la reconstrucción siempre existe el riesgo que una parte o la totalidad de la piel o tejido no sobrevivan si no tiene suficiente irrigación de sangre. Esto es inusual, pero puede ocurrir, y en este caso, se puede requerir a una cirugía posterior para eliminar el tejido muerto y hacer una nueva técnica de reconstrucción.
  • Arrugas o pliegues: Usted puede notar las arrugas o pliegues en la piel que cubre la prótesis. Este fenómeno es más común en personas delgadas. Si se observa una gran cantidad, es posible que requiera un tratamiento complementario.
  • Contractura capsular: Después de la reconstrucción con prótesis se puede formar tejido cicatrizal – fibroso – alrededor del implante, llamado cápsula. En la mayoría de los casos, la cápsula se mantiene flexible y suave, pero en algunas situaciones es demasiado rígida, haciendo que la mama se sienta muy dura, dolorosa y se puede deformar. Este proceso se denomina contractura capsular. Esto puede ocurrir siempre que haya implantes.

La radioterapia aumenta la probabilidad de contractura capsular, y esta es una de las razones por las que las prótesis no se recomiendan en la reconstrucción inmediata cuando la paciente requiere tratamiento con radioterapia. La fisioterapia, de acuerdo a indicación médica, puede disminuir la severidad de la contractura capsular. A menudo, la contractura es leve y, en tales casos, no se necesita tratamiento. En los casos graves, se necesita cirugía complementaria.

  • Fugas y roturas de las prótesis: Los implantes mamarios cada vez duran más tiempo y son de mejor calidad tanto en el gel que contienen como en la seguridad de sus cápsulas. Se reemplazarán según indicación médica. Siempre que se sospeche o se confirme ruptura, se recomienda reemplazar la prótesis. Las prótesis modernas son muy resistentes, y estos eventos son cada vez más raros. Si la paciente nota que el lado de la prótesis es más pequeño o diferente a lo que percibía normalmente, debe hablar con su cirujano para confirmar mediante estudios complementarios e identificar la causa.
  • Hernias abdominales: Las hernias pueden surgir después del uso de un colgajo abdominal, debido a que la pared abdominal se debilita por el traslado del músculo. Para reducir la posibilidad de que esto ocurra por lo general se coloca una malla que refuerza la pared abdominal. Las hernias aparecen como un abultamiento en el vientre que se acentúa con los esfuerzos y que pueden causar molestias e incluso dolor. Si esto sucede, puede ser corregida quirúrgicamente.

Recomendaciones post-reconstrucción

  • El tiempo de recuperación dependerá esencialmente del tipo de cirugía realizada. Si la cirugía fue mayor, el tiempo de recuperación es también más grande, y puede que tenga que permanecer en el hospital un tiempo prudente. La terapia física debe comenzar tan pronto como sea posible según indicación médica y de acuerdo al tipo de cirugía. Es frecuente que si se ha realizado una cirugía prolongada, se requiera terapia respiratoria.
  • Se procura que la mayoría de las mujeres puedan reanudar sus actividades normales dentro de unas 6 a 8 semanas. La introducción gradual de las tareas cotidianas, es la mejor manera de reanudar una vida normal con mayor facilidad. Si se utilizaron implantes con colgajos locales, puede que su periodo de recuperación sea más corto. Por lo general es mejor no conducir o hacer grandes esfuerzos hasta que las heridas quirúrgicas hayan cicatrizado.
  • Debe seguir los consejos de su cirujano en cuanto al tiempo prudente para retomar un programa de ejercicios de estiramiento y demás actividades habituales, ya que esto puede ser diferente según el tipo de reconstrucción. En general, debe evitar hacer esfuerzos que causen dolor sin el acompañamiento de un fisioterapeuta. Puede que su médico le sugiera que consulte con un fisioterapeuta o terapeuta ocupacional para asegurarse que la rutina de ejercicios sea adecuada.
  • El inicio de las relaciones sexuales debe ser consultado con su médico dependiendo el tipo de cirugía.
  • Báñese según indicación del médico. Mantenga secos los vendajes y manéjelos según las indicaciones.
  • No deberá mojarse el área tratada hasta tanto no se haya retirado el vendaje compresivo. El vendaje compresivo se retirará dependiendo de los casos, entre el segundo y séptimo día después de la cirugía.
  • No deberá rasurar las axilas ni usar desodorantes (en particular los que tienen alcohol) si se ha hecho vaciamiento ganglionar en esta área hasta que las heridas hayan sanado. Los desodorantes a base de caléndula pueden ser utilizados en el primer mes.
  • Las grapas quirúrgicas o puntos, se quitan de acuerdo a la cirugía y al tipo de material que se usó para hacer la sutura.
  • El apósito o sostén que le colocan después de retirar el vendaje compresivo de la cirugía debe usarse continuamente por aproximadamente tres semanas de acuerdo con las indicaciones de su médico tanto de día como de noche, descansando solamente por breves períodos de tiempo.
  • El sostén que se debe utilizar luego de la reconstrucción dependerá de la cirugía que se haya practicado. El médico le indicará cuál debe usar. Después que sanen las heridas de la cirugía, se recomienda no usar brasieres con varillas ya que la disminución de la sensibilidad impide que la paciente se dé cuenta de heridas en el área.
  • Debe evitar dormir sobre el brazo del lado donde se realizó la reconstrucción y boca abajo al menos durante el primer mes después de la cirugía, o durante el tiempo que el médico se lo recomiende. Puede dormir boca arriba y del lado opuesto al lado operado mientras sanan adecuadamente sus heridas.
  • Luego de la cirugía podrá sentir dolor en las áreas intervenidas. Su equipo de salud establecerá un plan de manejo para ese dolor.
  • Es probable que sienta dolor y cansancio luego de la cirugía. Esto dependerá del tipo de cirugía y el umbral del dolor de cada persona.

Motivos para acudir a urgencias

  • Dificultad para respirar – dolor e inflamación severa en la parte posterior de las piernas.
  • Dolor severo que no cede con analgésicos.
  • Fiebre más de 38°C que no cede con analgésico común.
  • Desmayos, pérdida de conciencia.
  • Sangrado excesivo de la herida que no cede con el vendaje compresivo.

TERAPIA SISTÉMICA

QUIMIOTERAPIA

La quimioterapia es el nombre que recibe el uso de fármacos para destruir las células cancerosas.

¿Para qué sirve?

Este tratamiento actúa evitando que las células cancerosas crezcan y se dividan en más células. No todas las personas que tienen cáncer de seno necesitarán quimioterapia, pero hay varias situaciones en las que es recomendable administrarla:

  • Después de la cirugía (quimioterapia adyuvante): la quimioterapia adyuvante se utiliza después de la cirugía para tratar de eliminar las células cancerosas que puedan haber quedado o que se hayan propagado. La quimioterapia adyuvante puede reducir el riesgo de que el cáncer de seno regrese.
  • Antes de la cirugía (quimioterapia neoadyuvante): Se usa para reducir el tamaño del tumor de modo que se pueda extirpar mediante una cirugía menos extensa. Por este motivo, la quimioterapia neoadyuvante se emplea a menudo para tratar los cánceres que son demasiado grandes como para ser extraídos al momento del diagnóstico (cánceres localmente avanzados). Además, al administrar quimioterapia antes de extraer el tumor, los doctores pueden evaluar mejor cómo se comporta el cáncer ante el tratamiento.
  • Para cáncer de seno avanzado: la quimioterapia se puede usar como tratamiento principal para las mujeres cuyo cáncer se había propagado fuera del seno y del área axilar cuando se hizo el diagnóstico o después de los tratamientos iniciales. La duración del tratamiento depende de cuán eficaz sea la quimioterapia y qué tan bien la tolera el paciente.

Tipos de quimioterapia

  • Agentes alquilantes: Impiden la reproducción de células al dañar su ADN. Entre los agentes alquilantes más usados se encuentran: Altretamina, Bulsufán, Carboplatino, Carmustina, Clorambucil, Cisplatino, Ciclofosfamida, Dacarbazina, Lomustina, Melfalán, Oxalaplatino, Temozolomida, Tiotepa.
  • Antimetabolitos: Los antimetabolitos interfieren con el crecimiento del ADN y del ARN al sustituir elementos fundamentales de estas moléculas. Entre esos medicamentos están 5-fluorouracilo (5-FU), 6-mercaptopurina (6-MP), Capecitabina (Xeloda®), Citarabina (Ara-C®), Floxiridina, Fludarabina, Gemcitabina (Gemzar®), Hidroxiurea, Metotrexato, Pemetrexed (Alimta®).
  • Antibióticos antitumorales: Estos medicamentos no son como los antibióticos que se usan normalmente para el tratamiento de las infecciones, estos cambian el ADN dentro de las células con cáncer para impedir que crezcan y se multipliquen. Entre estos medicamentos se encuentran: Daunorubicina, Doxorrubicina (Adriamycin®), Epirubicina, Idarubicina, Actinomicina D, Bleomicina, itomicina C, Mitoxantrona.
  • Inhibidores de la mitosis: Estos son compuestos derivados de las plantas e impiden que las células se dividan para crear nuevas células. Entre estos medicamentos se encuentran Docetaxel, Estramustina, Ixabepilona, Paclitaxel, Vinblastina, Vincristina, Vinorelbina.
  • Corticoesterioides: Los corticosteroides, en general llamados esteroides, son medicamentos similares a las hormonas que son útiles en el tratamiento de muchos tipos de cáncer, así como de otras enfermedades. Entre ellos se encuentran Prednisona, Metilprednisolona (Solumedrol®), Dexametasona (Decadron®).

¿Cómo se administra?

Los fármacos se administran de diferentes formas.

  • Intravenosa: tiene como objetivo administrar los medicamentos directamente en la sangre. Un pequeño tubo de plástico llamado catéter se inserta en una vena en el dorso de la mano, el antebrazo o en una vena debajo de la clavícula, y los medicamentos fluyen desde una bolsa de plástico por el catéter hasta el cuerpo del paciente. Estos medicamentos se administran durante un período, por lo general de una hora o más e incluso pueden darse casos donde es necesario que fluyan continua y lentamente por días. Este procedimiento se puede hacer en un consultorio médico, en una clínica para administrar quimioterapia, o en un hospital.
  • Vía oral: el médico le formulará unas pastillas, píldoras, tabletas o cápsulas como cualquier otra medicina. Para esto, usted debe tener mucho cuidado en tomar la dosis indicada por el oncólogo y en el horario exacto durante el tiempo que se formule.
  • Por inyección: el médico pone una inyección en un músculo del brazo, pierna o cadera. También puede aplicarla debajo de la piel en la parte grasa del brazo, pierna o abdomen.
  • A través de un reservorio: Es un disco pequeño del tamaño de una moneda que se coloca bajo la piel del tórax. Este disco va conectado a una vena grande por medio de un tubo.

    La quimioterapia se administra en ciclos, es decir, el médico define un tiempo de tratamiento seguido de un período de descanso para permitir que el cuerpo se recupere de los efectos secundarios de los medicamentos. Con frecuencia, los ciclos duran 2 o 3 semanas. El plan varía en función de los medicamentos que se usen. Las formas de administración más frecuentes son la intravenosa y la vía oral.

Riesgos y complicaciones

Es importante que usted hable con su médico sobre las posibles reacciones adversas que puede tener su tratamiento de quimioterapia y que se defina en qué momento dichas reacciones no son normales. Todas las personas reaccionan diferente a los tratamientos de quimioterapia.

Efectos secundarios comunes
  • Supresión de médula ósea: Los fármacos utilizados en la quimioterapia, también, afectan a las células sanas del cuerpo. Las células sanguíneas se producen en la médula ósea, para reemplazar las que son utilizadas por el cuerpo. La quimioterapia puede afectar a la médula ósea, reduciendo su capacidad de producir nuevas células sanguíneas.
  • Disminución de los glóbulos blancos de la sangre: Conocidos como leucopenia y neutropenia, se dan cuando las células de la sangre comienzan a disminuir unos pocos días después de la administración de quimioterapia. Estas células llegan a los niveles más bajos por lo general entre el día 7 y 14 después de la administración de la quimioterapia.
  • Anemia (glóbulos rojos): La anemia es una enfermedad en la que la sangre tiene menos glóbulos rojos que lo normal. Usted puede sentirse cansado, con falta de aliento, mareos y dolor de cabeza.
  • Moretones o sangrado: Puede ser un signo de una producción baja de plaquetas, que son las células que ayudan a la coagulación de la sangre. El paciente debe informar a su equipo médico si tiene sangrados frecuentes de la nariz, o al cepillarse los dientes.
  • Fatiga (cansancio extremo): Usted puede sentirse muy cansado durante el tratamiento y esta sensación puede durar varios meses después de que haya terminado la quimioterapia.
  • Náuseas (sensación de malestar) y vómitos: Usted puede sentir malestar (náuseas) que puede comenzar inmediatamente después de la administración de quimioterapia o varias horas después. Puede durar unas horas o incluso días (normalmente 3 días o hasta el día 7 después de la quimioterapia).
  • Diarrea o estreñimiento: Usted puede experimentar cambios en sus hábitos intestinales durante la quimioterapia. Es importante beber mucha agua.
  • Llagas o úlceras en la boca: Usted puede notar la boca y las encías rojas, irritadas o con aftas (pequeñas llagas blancas rodeadas por una zona enrojecida). Este cambio se llama mucositis. Debe consultar a su médico ya que hay enjuagues bucales y preparados para ayudar a minimizar estos síntomas. Una buena higiene oral es esencial durante el tratamiento.
  • Caída del cabello: La quimioterapia causa la pérdida total del cabello en la mayoría de las personas. Al iniciarse la caída, es normal tener la piel del cuero cabelludo muy sensible y sentir un poco de dolor que desaparece después de algún tiempo. Es posible que se pierda parte o todo el pelo del cuerpo en zonas tales como las cejas y las pestañas. La pérdida de cabello puede ser un efecto secundario impactante, pero es importante recordar que el pelo vuelve a crecer al final del tratamiento.
  • Cambios en las uñas: El paciente puede notar que las uñas de las manos y los pies se tornan más oscuras, frágiles y arrugadas. Este efecto no es muy frecuente, y las uñas regresan a la normalidad en los meses siguientes al final del tratamiento.
  • Infertilidad (temporal o permanente): Algunas mujeres pre-menopáusicas pueden notar que la menstruación se torna irregular (aumento o disminución del flujo) e incluso pueden desaparecer durante el tratamiento. En algunos casos, el período se detiene por completo, lo que significa que la menopausia y la consiguiente infertilidad permanente fue inducida por la quimioterapia.
  • Retención de líquidos y aumento de peso: Usted puede presentar edema, es decir, hinchazón causada por líquido que se acumula en el cuerpo. Puede notar las piernas y tobillos hinchados y aumento de peso, pero por lo general vuelve a la normalidad al final del tratamiento.
  • Alteraciones en el gusto: Mientras se somete a quimioterapia, los sabores que usted percibe pueden cambiar y algunos alimentos puede tener un sabor diferente, o aborrecer alimentos que antes le gustaban. La boca vuelve a la normalidad, por lo general al final del tratamiento
  • Dolor muscular y articular: Los músculos y las articulaciones pueden quedar sensibles o incluso con dolor de dos a tres días después del tratamiento. Este efecto secundario es muy común y desaparece por sí solo al cabo de unos días.
  • Dolor en el sitio de inyección: En algunos casos, puede sentir dolor en el sitio de inyección o a lo largo de la vena. Unas semanas más tarde, el paciente puede experimentar una mayor sensibilidad en el sitio e incluso endurecimiento y oscurecimiento de la piel alrededor del lugar donde estaba la aguja. Por lo general, estos cambios disminuyen con el tiempo.
  • Cambios en la frecuencia cardíaca y la presión arterial: Algunos medicamentos pueden disminuir la frecuencia cardíaca (número de latidos por minuto) y cambiar la presión arterial, por lo que será objeto de seguimiento durante el tratamiento. Si esto sucede, se puede controlar fácilmente, y no significa que usted debe dejar el tratamiento.
Casos especiales
  • En casos especiales como durante la administración de ciclofosfamida, se puede sentir calor, enrojecimiento en la cara y mareo, tener picazón en la nariz o un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones desaparecen, por lo general al final de la administración, pero se deben informar al equipo de salud.
  • La epirubicina es de color rojo y al ser administrada puede causar algo de dolor en el sitio o sensación de picadura. Al orinar el paciente puede observar que el color es rojizo. Esto es normal y puede durar hasta 24 horas después del tratamiento.

Recomendaciones previas

  • Usted puede salir somnoliento o mareado de la quimioterapia y es peligroso que se traslade solo hasta su domicilio. Lo mejor es que alguien le ayude en los traslados y escuche atentamente junto con el paciente las indicaciones del médico.
  • Coma algo antes de la sesión de quimioterapia. En algunos casos las personas consideran que es mejor consumir alimentos ligeros antes, pero el consumo de alimentos depende de su preferencia y tolerancia.
  • Prepare comidas con anticipación: Esto puede evitar que sea sensible a los olores de la cocción de los alimentos posterior a la quimioterapia. Prepare y congele las preparaciones en envases con la porción adecuada.
  • Ir al dentista: En especial si alguno de sus dientes necesita tratamiento. Los medicamentos de quimioterapia incrementa el riesgo de sufrir infecciones y no se recomienda someterse a tratamientos odontológicos durante el tratamiento de quimioterapia. Además, su dentista puede hacerle recomendaciones sobre cómo manejar los problemas bucales que provoca la quimioterapia.
  • Conseguir una peluca si el paciente cree necesitarla. Si existe la posibilidad que el paciente pierda el cabello debido a la quimioterapia, debe planificar la compra de una peluca antes de perderlo; puede ser más fácil hacerlo antes de comenzar la terapia.
  • Usar prendas cómodas: Es importante que el paciente se sienta cómodo; si la quimioterapia será administrada por la vena, es importante que la zona pueda descubrirse fácilmente.
  • Hacer arreglos para el cuidado de niños y ancianos a cargo del paciente: es posible que el paciente tenga reacciones adversas al tratamiento y no pueda hacerse cargo de niños y ancianos a su cuidado.

Recomendaciones post-procedimiento

  • Infecciones: después de la quimioterapia es crucial que el paciente evite las infecciones ya que su cuerpo se encuentra vulnerable. A continuación, se presentan algunas recomendaciones para disminuir la exposición del paciente y sus cuidadores a posibles infecciones:
    • Tanto hombres como mujeres deben sentarse en el inodoro para usarlo, con el fin de reducir el salpicado. Se deben lavar las manos con jabón y agua tibia tras haber usado el inodoro y secar las manos con toallas de papel y deséchelas en el cesto de basura.
    • Los cuidadores deben tener también cuidado en la higiene personal y en particular en el lavado de manos. En lo posible para el manejo de fluidos corporales del paciente se deben usar guantes y posteriormente deben lavarse las manos.
    • Cualquier ropa o sábanas expuestas a los fluidos corporales deberán lavarse en la lavadora con agua caliente y detergente, y no a mano. No se deben lavar estas prendas junto con otra ropa. Si no es posible lavarlas inmediatamente, manténgalas en una bolsa de plástico cerrada.
    • Si se usa ropa interior, pañales desechables para adultos o similares, se deben colocar en doble bolsa de plástico antes de tirarlas a la basura.
    • El paciente debe cepillarse los dientes y las encías 2 o 3 veces por día durante 2 a 3 minutos cada vez. Se recomienda usar un cepillo de dientes con cerdas suaves y no usar enjuagues bucales con alcohol.
    • Si el paciente usa prótesis dentales, debe usarlas sólo en el momento de comer por lo menos las primeras 3 o 4 semanas después del tratamiento. Para mantenerlas limpias, remoje sus prótesis en una solución antibacteriana cuando no las esté usando. Pregunte qué soluciones puede usar a su médico y/o odontólogo.
    • NO coma ni beba nada que pueda estar crudo o en mal estado.
    • En caso que tenga gatos como mascotas, se recomienda no dejarlo salir ya que puede traer a casa infecciones y transmitirlas al paciente. Por esa misma razón, es importante que no juegue brusco con ellos, ya que las mordeduras y arañazos pueden infectarse.

Llame a su médico si presenta:

  • Signos de infección como fiebre, escalofríos o sudores, diarrea que no desaparece o con sangre, ardor al orinar, náuseas y vómitos intensos, enrojecimiento, hinchazón y secreción de cualquier lugar.
  • Incapacidad para comer o beber.
  • Debilidad extrema.
  • Ampollas o salpullidos nuevos.
  • Ictericia (la esclerótica de los ojos o la piel luce amarilla).
  • Dolor en el abdomen.
  • Un dolor de cabeza fuerte o uno que no desaparece.
  • Una tos que está empeorando.
  • Problemas para respirar cuando está en reposo o realizando tareas simples.
  • Por último, se recomienda que el paciente reserve tiempo para descansar el día de quimioterapia y el día después.

TERAPIA HORMONAL

Las hormonas son sustancias que funcionan como mensajeros en el cuerpo, causando efectos específicos en las células y tejidos. Viajan generalmente por la sangre. Para el cáncer de mama, se encuentran dos hormonas relevantes: estrógeno y progesterona. Estas son producidas por los ovarios en mujeres premenopáusicas y por algunos otros tejidos, como grasa y piel, tanto en mujeres premenopáusicas como posmenopáusicas y hombres. El estrógeno promueve el desarrollo y mantenimiento de las características sexuales femeninas y el crecimiento de los huesos largos. La progesterona tiene su papel en el ciclo menstrual y en el embarazo.

¿Qué es?

Es una terapia que hace lento o detiene el crecimiento de tumores que son sensibles a las hormonas al bloquear la habilidad del cuerpo para producirlas, o al interferir en sus efectos sobre las células con cáncer de seno. No todos los tumores responden a este tipo de tratamiento y para que los médicos sepan si el tumor que tiene un paciente responderá, deben hacer pruebas al tumor extraído durante la cirugía.

Existen dos tipos de tumores que responden a esta terapia:

  • Positivos a receptores de estrógenos: o ER-Positivo (+), quiere decir que las células del tumor pueden recibir estrógenos para sus procesos de crecimiento. Estos son el 80% aproximadamente del total de los tumores. La mayoría de tumores ER-positivo son también PR-positivo por lo cual muchas veces se denominan positivos a receptores de hormonas o HR-Positivos.
  • Positivos a receptores de progesterona: o PR-positivo o PgR-Positivo, quiere decir que las células del tumor pueden recibir progesterona para sus procesos de crecimiento.

¿Para qué sirve?

  • Después de la cirugía (terapia hormonal adyuvante): Puede reducir el riesgo de que el cáncer de seno regrese (recurrencia).
  • Antes de la cirugía (terapia hormonal neoadyuvante): Se usa para reducir el tamaño del tumor de modo que se pueda extirpar mediante una cirugía conservadora.
  • Para cáncer de seno avanzado: La terapia hormonal se puede usar como tratamiento principal para las mujeres cuyo cáncer ha regresado al seno, a la pared del pecho o a los ganglios linfáticos cercanos, luego de otros tratamientos.

Tipos de terapia hormonal

  • Bloqueo de la función de los ovarios: Los ovarios son los órganos que producen estrógenos en las mujeres pre-menopáusicas, por esta razón, el bloqueo de su acción o ablación ovárica, puede ayudar en el tratamiento del cáncer. Esto puede hacerse mediante cirugía para extraer los ovarios, por tratamiento con radiación o con medicamentos llamados agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH).
  • Bloqueo de la producción de estrógeno: Se realiza con medicamentos que anulan la actividad de una enzima llamada aromatasa, que el cuerpo usa para producir estrógenos. Los inhibidores de aromatasa se usan principalmente en mujeres posmenopáusicas. Entre estos medicamentos se encuentra el Letrozol (Femara), anastrazol (Arimidex) y Exemestano (Aromasin)
  • Bloqueo de los efectos del estrógeno: Estos medicamentos bloquean la actividad del estrógeno en el cuerpo o imitan los efectos del estrógeno, pero limitan su capacidad de hacer crecer el tumor. Entre estos medicamentos se encuentra el Tamoxifeno y Fulvestrant (Faslodex).

¿Cómo se administra?

Este tratamiento consiste básicamente en la formulación de medicamentos que se administran por vía oral (por la boca) por parte del médico.

Riesgos y complicaciones

  • Es posible que usted sienta dolor o rigidez en las articulaciones. Por lo general, estos síntomas son leves y pueden ser minimizados con ejercicio o analgésicos ligeros, como el paracetamol. También puede ser recomendable utilizar antiinflamatorios, como el ibuprofeno, pero antes que tome cualquier medicamento, deberá ponerse en contacto con el médico. En casos raros puede ser más grave, el médico puede pedir la ayuda de un reumatólogo. La medicación puede tener que suspenderse en casos esporádicos.
  • Puede experimentar dolores de cabeza, erupciones cutáneas o náuseas. Todos estos síntomas son generalmente leves y temporales. Sin embargo, si persisten, debe hablar con su médico, quien puede ayudarle a controlar estos efectos secundarios.
  • Es posible que el paciente sufra de sofocos (calores) y cambios de humor. Los sofocos suelen desaparecer después de algún tiempo (meses). También se puede presentar sequedad vaginal.
Menos comunes
  • Algunas personas pueden presentar vómito y diarrea. Estos síntomas desaparecen con el tiempo, y si persisten se debe consultar con el médico.
  • El paciente puede observar que el cabello se torna delgado durante el tratamiento. Al finalizar el tratamiento, el cabello recupera la consistencia que tenía antes de comenzar.
  • Algunas mujeres pueden presentar sangrado vaginal en las primeras semanas después de comenzar el tratamiento. Siempre debe consultar al médico si esto ocurre.

Recomendaciones generales

  • Tenga presente el horario que le fue recomendado para la toma de sus medicamentos y evite hacer cambios en el mismo pues esto puede alterar su efecto.
  • No interrumpa la toma de sus medicamentos a menos que su médico tratante se lo indique.
  • Mantenga sus medicamentos almacenados en un lugar seco y seguro.
  • Si sufre de oleada de calor, pregunte a su médico qué tratamiento puede administrarle para controlar dicho síntoma y procure permanecer en espacios que ofrezcan una temperatura ambiental baja, en muchos casos los ejercicios de relajación y respiración profunda pueden ayudar a disminuir la sensación.
  • Consulte inmediatamente a su médico si presenta sangrado vaginal irregular. En caso de resequedad puede utilizar lubricantes vaginales previamente autorizados por su equipo médico
  • La actividad física y una sana alimentación, le ayudarán a minimizar el riesgo de aumentar de peso y a prevenir la ocurrencia de la osteoporosis.
  • Informe a su equipo médico sobre otros medicamentos que esté consumiendo y pregunte si puede seguir tomándolos de forma habitual.

TERAPIA DIRIGIDA

¿Qué es? Para qué sirve?

Las terapias dirigidas contra el cáncer son fármacos u otras sustancias que bloquean su evolución y su diseminación, al interferir en moléculas específicas (“blancos moleculares”) que participan en el crecimiento, avance y propagación del cáncer. Las terapias dirigidas contra el cáncer se llaman algunas veces “fármacos dirigidos molecularmente”, “terapias dirigidas molecularmente”, “medicinas de precisión” entre otros.

La terapia dirigida tiene como objetivos:

  • Ayudar al cuerpo a destruir las células con cáncer
  • Detener el crecimiento de las células con cáncer
  • Detener las señales que ayudan a la formación de vasos sanguíneos para que el tumor no pueda alimentarse y crecer
  • Llevar sustancias que destruyan las células con cáncer, es decir, intoxicarlas.
  • Causar la muerte de células cancerosas.

¿En qué se diferencia de la quimioterapia?

Las terapias dirigidas difieren de la quimioterapia en varias formas:

  • Las terapias dirigidas actúan en moléculas específicas que están asociados con el cáncer, mientras que la mayoría de las quimioterapias regulares actúan en todas las células que se dividen con rapidez: normales y cancerosas.
  • Las terapias dirigidas se eligen o diseñan deliberadamente para que actúen sobre blancos específicos, mientras que muchas quimioterapias regulares, se identificaron porque destruyen células.
  • Las terapias dirigidas son con frecuencia citostáticas (es decir, bloquean la proliferación de las células tumorales), mientras que las sustancias ordinarias de quimioterapia son citotóxicas (es decir, destruyen células tumorales).

Tipos de terapia dirigida

  • Medicamentos micromoleculares o de moléculas pequeñas: Entran fácilmente a las células y actúan en los componentes internos de la célula evitando que la célula crezca o se reproduzca.
  • Anticuerpos monoclonales: No pueden entrar con facilidad a la célula, por lo que se pegan a sustancias que se encuentran en su superficie y allí actúan. Funcionan como un tapón, y no permiten que algunas sustancias salgan de las células con cáncer o mandan sustancias tóxicas dentro de la misma.

¿Cómo se administra?

  • Intravenosa: Tiene como objetivo administrar los medicamentos directamente en la sangre. Un pequeño tubo de plástico llamado catéter se inserta en una vena en el dorso de la mano, el antebrazo o en una vena debajo de la clavícula, y los medicamentos fluyen desde una bolsa de plástico por el catéter hasta su cuerpo. Este procedimiento se puede hacer en un consultorio médico, en una clínica para administrar quimioterapia, o en un hospital.
  • Vía oral: el médico le formulará unas pastillas, píldoras, tabletas o capsulas como cualquier otra medicina. Para esto, usted debe tener mucho cuidado en tomar la dosis indicada por el oncólogo y en el horario exacto durante el tiempo que se formule.

Riesgos y complicaciones

  • Síndrome de manos y pies: Ocurre cuando los pies y las manos se enrojecen y se irritan. También puede presentarse descamación y aparición de ampollas.
  • Diarrea: Algunos de los medicamentos para terapia dirigida pueden causar diarrea grave, por lo cual usted debe informar al equipo médico en cuanto ocurra algún cambio en el hábito intestinal.
  • Usted puede presentar llagas en los labios, boca o garganta.
  • Problemas cardiacos: Estos medicamentos pueden causar problemas del corazón que desaparecen al terminar el tratamiento. Hay más riesgo si se está administrando terapia dirigida con algunos medicamentos de quimioterapia que tienen el mismo efecto adverso. Los síntomas son dificultad para respirar, hinchazón de las piernas y cansancio intenso.

Recomendaciones generales

  • Tenga presente el horario que le fue recomendado para la toma de sus medicamentos y evite hacer cambios en el mismo pues esto puede alterar su efecto.
  • No interrumpa la toma de sus medicamentos a menos que su médico tratante se lo indique.
  • Mantenga sus medicamentos almacenados en un lugar seco y seguro.
  • Si los medicamentos son administrados vía intravenosa, procure ir acompañado en caso de que necesite de asistencia.
  • Informe a su equipo médico sobre otros medicamentos que esté consumiendo y pregunte si puede seguir tomándolos de forma habitual.

RADIOTERAPIA

La terapia de radiación o radioterapia, es un tratamiento usado principalmente en la zona del cuerpo que tiene cáncer y utiliza una clase especial de haz de alta energía para dañar las células con cáncer (otros tipos de haces de energía son la luz y los rayos X). Estos haces de alta energía, que son invisibles para el ojo humano, dañan el material que las células usan para reproducirse. La radiación puede ser administrada por sí sola o junto con otros tratamientos, como cirugía o quimioterapia.

Su objetivo es destruir las células malignas, aunque el tejido sano también llega a recibir parte de la radiación. Las nuevas tecnologías en radioterapia van dirigidas a que la mayor dosis de radiación sea recibida por el volumen blanco del tejido con cáncer y una dosis mínima en los tejidos vecinos.  Además, como las células cancerosas son menos organizadas que las sanas, les resulta más difícil reparar el daño provocado por la radiación. Por lo tanto, las células cancerosas son destruidas con más facilidad por la radiación, mientras que las células sanas y normales tienen más capacidad para repararse y sobrevivir al tratamiento.

RADIOTERAPIA INTERNA

También conocida como braquiterapia, utiliza unas semillas de radiación dentro del cuerpo por un corto tiempo en el área donde ha estado el cáncer.

¿Para qué sirve?

Esta radioterapia se utiliza en pacientes que se sometieron a una cirugía conservadora de mama. La braquiterapia puede utilizarse junto con radioterapia externa con el fin de añadir un refuerzo adicional de radiación al sitio del tumor.

¿Cómo se realiza?

Este tipo de radioterapia se coloca en el cuerpo por lo general mientras está en el hospital o el quirófano. Usted tendrá una consulta con el médico oncólogo radioterápico quien definirá y efectuará el planteamiento del tratamiento más adecuado. Allí, el médico le explicará las zonas a tratar, duración y frecuencia de los tratamientos, efectos adversos y otras complicaciones que aunque rara vez, pueden surgir.

Se aplica anestesia general o anestesia local. Por lo general, el médico coloca los aplicadores mediante el uso de imágenes como radiografías, ultrasonido y resonancias magnéticas para poder encontrar la región exacta en donde se quiere dar radioterapia. Hay dos tipos de braquiterapia:

  • Braquiterapia intersticial: Los implantes son colocados dentro o cerca del tumor, pero no en una cavidad del cuerpo. En el caso del cáncer de mama, se ponen en el seno alrededor de donde se extrajo el cáncer unos tubos pequeños y huecos llamados catéteres, por donde se van a insertar cápsulas con radiación y se retirarán al poco tiempo.
  • Braquiterapia intracavitaria: Se coloca la fuente de radiación en una cavidad natural (espacio) en el cuerpo. En el caso del cáncer de mama, se pone un dispositivo que se expande desde el extremo que se encuentra en el interior del seno para que se mantenga fijo durante todo el tratamiento. El otro extremo del dispositivo está externo. Para cada tratamiento, se colocan una o más fuentes de radiación (generalmente son semillas) a través del tubo y hacia el dispositivo por un corto tiempo y luego se retira. En general, este procedimiento se realizan durante la cirugía elegida para tratar el cáncer (conservadora, mastectomía), es decir, no se requiere una cirugía adicional para realizar el procedimiento.

Riesgos y complicaciones

  • Hematoma: En algunos casos se puede producir acumulación de sangre en los tejidos que rodean al sitio de los catéteres causando inflamación, incomodidad, endurecimiento y moretones. Esta situación recibe el nombre hematoma. La sangre será finalmente reabsorbida por el cuerpo, sin embargo, puede tomar unas pocas semanas o puede ser drenada por el equipo quirúrgico o de enfermería usando una aguja y una jeringa, pero será el médico quien decida si es necesario este procedimiento.
  • Infección: Puede ocurrir durante el proceso de curación. Por lo general, la piel tarda entre dos y tres semanas para sanar y unas seis semanas para que los puntos se absorban. Si usted experimenta aumento de la temperatura corporal (fiebre) u observa hinchazón, si siente la herida tensa, hinchada y caliente al tacto; si ve la herida enrojecida, si de la herida salen líquidos de forma anormal o siente malestar general, debe notificar inmediatamente al equipo de salud ya que pueden ser signos de infección. Es más fácil y eficaz el tratamiento de una infección si se detecta a tiempo.
  • Enrojecimiento de la piel: Algunas semanas después del tratamiento la piel puede tornarse rojiza, irritada, inflamada, con ampollas e incluso con una apariencia idéntica a la reacción que se tiene cuando se expone la piel al sol. Luego, puede que la piel de la zona irradiada se despelleje y sienta picazón. A esto se le llama dermatitis por radiación.
  • Hiperpigmentación: La mama o la pared torácica (junto a las costillas) pueden presentar hinchazón (edema) y puede verse más oscura la piel de la zona irradiada. A esto se le llama hiperpigmentación. Estas alteraciones desaparecen poco tiempo después del tratamiento.
  • Fatiga y cansancio: Durante el tratamiento puede sentir fatiga y cansancio, que pueden durar algunas semanas después de terminar las sesiones y desaparecerán con el tiempo. El cansancio causado por el cáncer y su tratamiento es diferente al cansancio común, y podría no aliviarse con descanso. Esto, se debe en parte a la energía gastada durante el reemplazo de células normales eliminadas por la radiación. Esta sensación puede variar de un día a otro en intensidad y puede reducir la capacidad del paciente para hacer sus actividades cotidianas, incluyendo las tareas domésticas y laborales.
  • Linfedema: En algunos casos, la radioterapia puede causar linfedema. Como tal, se llama linfedema a la hinchazón del brazo de la zona que ha sido objeto de la radioterapia, por causa de la acumulación de líquido linfático debajo de la piel. Síntomas: Lo primero que puede sentir el paciente es sensación de pesadez en el brazo o endurecimiento en algunas zonas del mismo. Luego de esto, el brazo comienza a aumentar de tamaño y puede sentir dolor y dificultad en el movimiento. Es importante recordar que el linfedema tiene tratamiento y en la mayoría de casos la inflamación cede.

Recomendaciones previas

  • Se recomienda que vaya acompañado a su cirugía de radioterapia interna de una persona de confianza que pueda asistirlo o ayudarlo en caso de ser necesario.
  • Asegúrese que la persona que lo acompañe pueda llevarla a casa una vez le autoricen la salida, pues es probable que se sienta adolorido o con malestar general debido al uso de anestesia, sobre todo si fue general. También es importante que además de usted, haya otra persona pendiente de las instrucciones médicas que le sean dadas.
  • En el caso de los fumadores, el cirujano le puede indicar reducir o incluso suspender el hábito de fumar para facilitar la recuperación de la anestesia y la cirugía. El proceso de curación es más complicado en los fumadores.
  • Es posible que para el día del procedimiento el médico necesite tener disponibles los resultados de otros exámenes, por lo cual es necesario que verifique y pregunte antes de programar su procedimiento.
  • Es probable que el médico solicite al paciente que deje de tomar medicamentos como el ácido acetilsalicílico (aspirina), ibuprofeno (advil, motrin), naproxeno (Aleve, Naprosyn) clopidogrel (Plavix), warfarina (coumadin) y cualquier otro que pueda afectar la coagulación de la sangre.
  • Cualquier procedimiento que utilice anestesia general requiere de ayuno, incluyendo el implante de las semillas de radiación. Pregunte a su equipo médico, cuánto tiempo de ayuno es el indicado para el procedimiento y siga al pie de la letra sus recomendaciones (Generalmente se recomienda ayuno de entre 6 a 8 horas).
  • Muestre a su equipo médico las imágenes de mamografías u otro tipo de imágenes de la mama que le hayan practicado previamente.
  • Se recomienda depilar las axilas antes del procedimiento.
  • Se recomienda remover el maquillaje y el esmalte de uñas de manos y pies antes del procedimiento.
  • Si usted estará hospitalizado y así lo prefiere, puede llevar Champú, jabón, artículos de aseo bucal y cepillo para el cabello. En cuanto al desodorante, no se aconseja su uso inmediato en el lado operado, en especial en los casos donde se tiene cicatrices en la axila.
  • Si utiliza algún piercing o adorno en el cuerpo, prótesis dentales removibles, o lentes de contacto, debe retirarlos antes del procedimiento.
  • Informe a su equipo médico se es alérgico a algún tipo de medicamento o sustancia conocida.
  • Informe a su equipo médico si consume habitualmente algún tipo de medicamento y pregunte si puede tomarlo como de costumbre o si debe suspenderlo el día de la cirugía o antes.
  • Informe a su equipo médico si hace uso de productos herbales o suplementos nutricionales, ya sean recetados o de venta libre.
  • Informe a su equipo médico si le ha sido practicado anteriormente algún tipo de procedimientos quirúrgico.
  • Su equipo médico le pedirá que lea atentamente y firme un formulario de consentimiento mediante el cual autoriza la realización de la cirugía. Pregunte si hay algo que no le resulta claro.
  • Dado que la radioterapia interna en algunos casos requiere de la ayuda de pruebas radiológicas por imágenes que utilizan radiación, es importante que informe a su equipo tratante o al profesional que realizará el examen, si está embarazada o cree estarlo pues algunas de estos estudios y el procedimiento de radioterapia está contraindicado en el embarazo.

Recomendaciones post-procedimiento

  • La paciente debe evitar el uso de sostén siempre que le sea posible. Si no es posible, los sostenes de algodón suave y sin alambres son los indicados para evitar irritaciones en la piel.
  • Se debe lavar la piel de la zona cercana al tratamiento con radioterapia con agua tibia y jabón neutro.
  • Se debe usar una crema hidratante neutra (no perfumada) después de las sesiones de tratamiento y mientras la piel está sensible.
  • No se recomienda el uso de desodorantes, perfumes o adhesivos en la región de tratamiento.
  • No se recomienda realizar depilación en la axila del lado irradiado.
  • Se recomienda evitar exponer la piel al sol o al cambio brusco de temperatura (frío-calor).
  • No se recomienda practicar natación en piscinas con cloro, sauna o jacuzzi hasta por dos semanas después de la cirugía.
  • No se recomienda aplicar productos con yodo en la zona cercana al tratamiento (isodine y otros medicamentos con yodopovidona).
  • Debe ser remitida a un profesional en fisioterapia quien le indicará los ejercicios a realizar.
  • No debe cargar objetos pesados y debe protegerse el brazo de golpes y traumatismos.
  • Se debe dormir del lado opuesto al del tratamiento.

RADIOTERAPIA EXTERNA

Este es el tipo más común de radioterapia para los pacientes con cáncer de mama, donde la radiación que se da, proviene de una máquina externa al cuerpo y se concentra en la zona afectada por el cáncer. Este tratamiento se inicia después de la cicatrización de la cirugía.

¿Para qué sirve?

La radioterapia tiene diferentes nombres y funciones dependiendo el momento del tratamiento en que se realice:

  • Radioterapia adyuvante: Se realiza después de la cirugía, eliminando las células malignas que quedan después del procedimiento y que pueden hacer que el cáncer regrese, se multiplique y/o se expanda (metástasis).
  • Radioterapia neoadyuvante: Se realiza antes de la cirugía para que el tumor se haga más pequeño facilitando la extracción del mismo.
  • Radioterapia paliativa: Se realiza con el fin de controlar los síntomas causados por el tumor y por la metástasis.

¿Cómo se realiza?

Este tipo de radioterapia es similar al procedimiento de una radiografía, sólo que la radiación del aparato utilizado es más intensa. El procedimiento no produce ningún dolor y solo durará algunos minutos. Luego de un examen físico, así como de una revisión de los resultados de pruebas médicas realizadas previamente, el médico localizará el área a tratar con radioterapia. En los lugares donde se realizará el tratamiento, es posible que se realicen unas pequeñas marcas con tinta semipermanente, similares a tatuajes. Las marcas tienden a desaparecer, pero es necesario que permanezcan en la piel del paciente mientras se realiza el tratamiento. La radioterapia generalmente se administra con un aparato llamado acelerador lineal.

Cada sesión de radioterapia puede durar entre 15 a 30 minutos incluido el tiempo en que usted se acomoda para realizar el procedimiento. El paciente debe desvestirse y acostarse sobre la mesa de tratamiento que se encuentra cerca al acelerador lineal que es la máquina que emite la radiación. En cuanto el paciente se encuentre en la posición de tratamiento adecuada, el técnico que realiza el tratamiento se retirará hacia el cuarto desde donde controla la máquina. Esta máquina tiene un brazo que puede moverse durante la sesión para cambiar el ángulo desde el cual emite la radiación y en ocasiones emite sonidos como chasquidos y zumbidos o puede sonar similar a una aspiradora; durante este tiempo usted debe permanecer inmóvil. Luego de finalizar la sesión de radioterapia, usted puede moverse, vestirse y regresar a sus actividades normales.

Dependiendo la intensidad del tratamiento, se clasifican los tipos de radioterapia externa:

  • Hipofraccionada: Esta radioterapia se administra en dosis grandes, pero en menos tiempo
  • Radioterapia intraoperatoria: Solo se administra una dosis grande de radiación en el quirófano después de la cirugía. Este tratamiento no está ampliamente disponible.
  • Radioterapia conformada en 3D: Esta radioterapia se administra con máquinas especiales con las cuales se dirige la radiación específicamente hacia donde está el tumor.

Riesgos y complicaciones

  • Enrojecimiento de la piel: Algunas semanas después del tratamiento la piel puede tornarse rojiza, irritada, inflamada, con ampollas e incluso idéntica a la reacción que se tiene cuando se expone la piel al sol. Luego, puede que la piel de la zona irradiada se despelleje y sienta picazón. A esto se le llama dermatitis por radiación.
  • Hiperpigmentación: La mama o la pared torácica (junto a las costillas) pueden presentar hinchazón (edema) y puede verse más oscura la piel de la zona irradiada a lo que se llama hiperpigmentación. Estas alteraciones desaparecen poco tiempo después del tratamiento.
  • Fatiga y cansancio: Durante el tratamiento puede sentir fatiga y cansancio, que puede durar algunas semanas después de terminar las sesiones y desaparecerán con el tiempo. El cansancio causado por el cáncer y su tratamiento es diferente al cansancio común, y podría no aliviarse con descanso. Esto, se debe en parte a la energía gastada durante el reemplazo de células normales eliminadas por la radiación. Esta sensación puede variar de un día a otro en intensidad y puede reducir su capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas, incluyendo las tareas domésticas y laborales.
  • En algunos casos, la radioterapia puede causar linfedema.

Recomendaciones previas

  • Para la realización de la radioterapia no es necesario que vaya acompañado.
  • La radioterapia NO requiere de ayuno, por lo cual, usted puede y debe comer de la forma habitual, a menos que se trate de radioterapia intraoperatoria.
  • No utilice desodorante, talco en polvo o perfume debajo de los brazos o en las mamas.
  • Recuerde ir en ropa cómoda pues debe desvestirse al menos de la cintura para arriba.
  • Recuerde que el aseo es fundamental y a menos que el médico diga lo contrario, siempre debe asistir a las sesiones de radioterapia en las mejores condiciones de aseo posible.
  • No se recomienda depilar las axilas durante el tratamiento con radioterapia.

Recomendaciones post-procedimiento

  • Debe evitar el uso de sostén siempre que le sea posible. Si no es posible, los sostenes de algodón suave y sin alambres son los indicados para evitar irritaciones en la piel.
  • Se debe lavar la piel de la zona tratada con radioterapia con agua tibia y jabón neutro.
  • Se debe usar una crema hidratante neutra (no perfumada) después de las sesiones de tratamiento y mientras la piel está sensible.
  • No se recomienda el uso de desodorantes, perfumes o adhesivos en la región de tratamiento.
  • No se recomienda realizar depilación en la axila irradiada.
  • No se recomienda evitar exponer la piel al sol o al cambio brusco de temperatura (frío-calor).
  • No se recomienda practicar natación en piscinas con cloro, sauna o jacuzzi.
  • No se recomienda aplicar productos con yodo.
  • Debe hacer ejercicios indicados por un profesional en fisioterapia.
  • No debe cargar objetos pesados y debe protegerse el brazo de golpes y traumatismos.
  • Se debe dormir del lado opuesto al del tratamiento.
  • El cuerpo NO queda radiactivo después del tratamiento, así que no es necesario tener precauciones aislando al paciente.

El contenido de esta sección fue escrito por: Rocio Agudelo Ibáñez -co-investigadora- IECAS
Revisión y aprobación por:
Fernando Perry -Mastólogo-Asociación para el Apoyo a la Mujer con Enfermedades del Seno-AMESE-
Sandra Díaz- Mastólogo- Instituto Nacional de Cancerología INC
Carlos Eduardo Bonilla González – Oncólogo – Instituto Nacional de Cancerología INC
Martha Cotes – Radioterapeuta – Instituto Nacional de Cancerología INC
María Cristina López Asmuss – Cirujana plástica – Instituto Nacional de Cancerología INC