Como ya se ha mencionado varias veces, el uso de medicinas o terapias complementarias no ha mostrado hasta el momento ningún beneficio terapéutico claro como tratamiento contra el cáncer. No obstante, la adopción de este tipo de procedimientos, técnicas o productos ha venido tomando fuerza entre pacientes y cuidadores, como una herramienta para mitigar los efectos adversos del tratamiento convencional y mejorar la calidad de vida.

Por lo tanto, la principal recomendación es que antes de iniciar o adoptar cualquier tipo de práctica no convencional consulte con su médico tratante respecto a los beneficios o desventajas que puedan ofrecer en su caso en particular.

ANTES DE ELEGIR UNA TERAPIA COMPLEMENTARIA

A continuación, se describen algunas preguntas que puede y debe hacerle a su médico antes de adoptar una terapia complementaria.

  • ¿En qué consiste?
  • ¿Tiene riesgos?¿Cuáles son los beneficios?
  • ¿Qué efectos secundarios puedo tener?
  • ¿Es posible que interfiera con el tratamiento médico convencional?
  • ¿Qué contraindicaciones tiene?
  • ¿Mi seguro cubre este tipo de prácticas?
  • ¿Dónde puedo acceder a ella?
  • ¿Puedo practicarla o tomarla durante todo mi proceso de tratamiento?

CONSIDERACIONES FINALES

Es absolutamente indispensable que antes de adoptar o iniciar una terapia complementaria se asegure de que la persona, entidad o institución que la ofrece, reúne las condiciones, conocimiento, entrenamiento y experiencia necesarias para evitar inconvenientes. Tenga en cuenta que hoy en día existen muchas personas inescrupulosas que ofrecen tratamientos o productos milagrosos, que no tienen ninguna validez o respaldo científico y que por lo tanto pueden llegar a generar más daño.

Recuerde que, bajo ninguna circunstancia, se recomienda que interrumpa, remplace o sustituya el tratamiento estándar por alguna de las terapias previamente descritas, ni por cualquier otra que le puedan ofrecer. El hecho de que lleguen a usted testimonios de personas o conocidos que dicen haberse curado del cáncer gracias a una de estas terapias, no constituye ninguna prueba contundente respecto a su efectividad, y seguridad.

La evidencia científica disponible sobre la efectividad, eficacia y seguridad de las terapias complementarias es muy limitada, por lo cual, aunque muchas personas refieran una percepción de mejoría de los síntomas y de su calidad de vida, no existen hasta el momento suficientes estudios de alta calidad que permitan determinar si dichas percepciones se deben al efecto del tratamiento o a un efecto placebo. ​

La mayoría de las terapias complementarias están dirigidas a mejorar el estilo de vida, por lo cual pueden constituir una herramienta útil en la prevención de enfermedades y el mejoramiento del estado físico y mental de las personas, sin embargo, ninguna de ellas puede ser considerada curativa, y mucho menos en enfermedades tan complejas como el cáncer (independientemente del tipo).

Es importante resaltar que la intención aquí no es desestimar la medicina complementaria en el manejo del cáncer, sino enfatizar en la importancia de no abandonar o sustituir el tratamiento médico oncológico convencional por alguna de estas prácticas. De esta manera, si usted decide iniciar o adoptar alguna terapia no convencional, asegúrese en primer lugar, de asesorarse previamente por parte de los profesionales en salud que manejan su enfermedad, de modo que la combinación de ambas medicinas provea mayores beneficios.

El contenido de esta sección fue escrito por: Ana Milena Gil -Investigadora -IECAS-
Revisión y aprobación por:
Betty Alejandra Pinzón, Médico especialista en Medicinas alternativas y complementarias.