IMÁGENES PARA LA DETECCIÓN DE SEÑALES SOSPECHOSAS DE CÁNCER DE MAMA

Para poder emitir un diagnóstico ya sea a través de un programa de detección temprana o no, los médicos en primer lugar necesitarán examinar imágenes de las mamas e identificar en ellas las lesiones que generan sospecha. El examen de imagen más utilizado para esto es la mamografía, pero puede que debido a las características del paciente o de la lesión le sean ordenados otros tipos de exámenes de imagen.

Por otro lado, en algún punto del proceso diagnóstico e incluso del tratamiento, es muy probable que los médicos quieran examinar otras zonas del cuerpo para determinar la presencia de metástasis. evaluar el estado de salud general del paciente o determinar si el tratamiento esta siendo efectivo o no.  A continuación, se describen los exámenes más utilizados en estas fases.

MAMOGRAFÍA

Como ya se explicó en la sección de Cuidado de la mama, diagnóstico y detección; la mamografía es el examen más usado para la identificación de lesiones sospechosas de cáncer de mama.  Mediante el examen se obtienen imágenes a través de una máquina que emite rayos X, para posteriormente ser analizadas por médicos especialistas en busca de signos o señales que les indiquen la posible existencia de anormalidades.  

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ECOGRAFÍA

La ecografía mamaria es quizás el segundo examen de mayor uso en la búsqueda de lesiones sospechosas de malignidad en las mamas. Tal como se describió previamente, el examen se lleva a cabo a través de un aparato llamado ecógrafo. Las imágenes obtenidas son analizadas por especialistas para detectar lesiones en la mama.

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OTROS ESTUDIOS DE IMÁGENES DE APOYO DIAGNÓSTICO O SEGUIMIENTO

RADIOGRAFÍA

Una radiografía es un examen mediante el cual se obtienen imágenes de los huesos o de ciertos órganos y tejidos del cuerpo a través de una máquina que emite rayos X. 

Las imágenes que se obtienen en el examen son analizadas por médicos especialistas para buscar signos o señales que les indiquen la posible existencia de anormalidades. Las radiografías son especialmente útiles en identificar problemas óseos (en los huesos), aunque también pueden identificar enfermedades en algunos órganos y tejidos blandos como ciertos tumores y otras masas anormales, neumonía, algunos tipos de lesiones, calcificaciones, objetos extraños, problemas dentales entre otros. El examen se realiza por medio de una máquina o equipo de rayos x, que mediante un tubo especial emite un haz de radiación que los tejidos del cuerpo absorben o bloquean dependiendo de su densidad.

Los tejidos densos como los huesos bloquean la mayor parte de la radiación, pero los tejidos blandos, como la grasa o los músculos absorben parte de los rayos. Es por esto que los tejidos que bloquean los rayos (como los huesos), aparecen como áreas blancas en un fondo negro, y los tejidos blandos que bloquean menos radiación aparecen en tonos de gris. Los órganos que contienen principalmente aire (como los pulmones) aparecen en negro (la mamografía es un tipo especial de rayos x).

Los tumores son por lo general más densos que el tejido que los rodea, por lo que suelen verse en tonos grises más claros. Existen tipos de radiografías especiales en las que se usa además un líquido llamado medio de contraste que tiene como propósito resaltar los órganos de interés para que puedan verse con más claridad en la imagen. El medio de contraste puede ser administrado vía oral (que se ingiere por la boca), vía intravenosa (que se inyecta directamente en una vena), mediante un enema (que se administra por el ano), o por medio de un catéter (tubo estrecho y alargado que puede ser introducido dentro de un tejido o vena), dependiendo del tipo de radiografía.  

¿Cómo se realiza?

Las radiografías se llevan a cabo en unidades radiológicas o de imágenes diagnósticas. El examen puede ser realizado por un médico radiólogo o un tecnólogo en radiología, pero solo puede ser interpretado por un radiólogo y su duración es de aproximadamente 10 minutos. Una radiografía convencional generalmente no requiere de mucho tiempo o de alguna preparación especial ni genera mayores molestias en los pacientes. Es un examen fácil de realizar y suele ser menos costoso que otros estudios de imágenes.

En primer lugar,} se le pedirá que se desvista y guarde las joyas u objetos metálicos que lleve puestos de la cintura para arriba. En seguida se le administrará una bata que permite descubrir la zona de interés y es probable que le proporcionen escudos protectores especiales, para evitar que las partes del cuerpo que no se desean examinar estén expuestas a la radiación. Usted será ubicado (de pie, sentado o acostado) dependiendo de la zona que será evaluada, entre una caja o mesa plana que contiene la película radiográfica y la fuente de radiación.

Es probable que los controles del equipo de rayos x se encuentren en un lugar aislado, por lo tanto, deberá permanecer solo por unos segundos mientras el tecnólogo toma las imágenes aunque todo el tiempo estará siendo vigilado.

Mientras permanece por un breve momento absolutamente quieto, el tecnólogo opera la máquina para enfocar el haz de radiación en el área correcta y le ordena que tome las imágenes necesarias. Durante el examen es probable que escuche sonidos como de un zumbido o chasquido.  Tras la prueba puede que le pidan que espere un poco para examinar que las imágenes sean confiables o determinar si es necesario repetir el examen.     

Dependiendo del tipo de radiografía puede que se requieran imágenes desde ángulos diferentes, el tecnólogo le indicará cómo y en donde debe ubicarse antes de cada toma. Una vez se haya verificado que las imágenes quedaron bien tomadas podrá vestirse y retirarse a su lugar de destino.

Cuando la radiografía requiere del uso de un medio de contraste, el procedimiento es el mismo, solo que previamente se le administrará el tinte por vía intravenosa, por vía oral, o por medio de un catéter entre otros métodos (dependiendo de la clase de radiografía que le vaya ser practicada). Los estudios radiológicos con contraste generalmente sí requieren de ayuno y se deben presentar los resultados de un examen de laboratorio llamado Creatinina como requisito para realizar la toma de las imágenes. En algunos casos se requiere de mayor disponibilidad de tiempo para permitir que el medio de contraste actúe y se pueda realizar la toma de forma adecuada.

Dentro de las radiografías más comunes que requieren el uso de un medio de contraste se encuentran.

  • La Angiografía: Permite obtener imágenes de las arterias de todo el cuerpo incluyendo las del cerebro, los pulmones y los riñones.
  • Pielograma (o pielografía) intravenosa: Examina el tracto urinario (riñones, uréteres, vejiga).
  • Radiografías del tracto gastrointestinal inferior (enema de bario): Se utiliza para el estudio del colon y el recto.
  • Radiografías del tracto gastrointestinal superior: Este tipo de radiografías permiten examinar el esófago, estómago, intestino delgado.
  • Venografía: Se usa en el estudio de las venas de todo el cuerpo.

GAMMAGRAFÍA

Una gammagrafía es un examen mediante el cual se obtienen imágenes de diferentes órganos del cuerpo, a través de una máquina que detecta energía radioactiva, y luego la convierte en una imagen.

Las imágenes que se obtienen en el examen son analizadas por médicos especialistas para buscar signos o señales que les indiquen la posible existencia de anormalidades. Las gammagrafías son especialmente útiles en detectar tumores, verificar el funcionamiento de una glándula, identificar fallas de perfusión sanguínea y comprobar la existencia de infecciones entre otros.

Las gammagrafías requieren de la administración de un medicamento (radiofármaco) que contiene material radioactivo y que tiene como propósito resaltar diferentes tipos de células (ya sean cancerosas, inflamatorias o de otros tipos), o proteínas específicas; para que puedan verse con más claridad en la imagen. El radiofármaco es administrado generalmente por vía intravenosa (que se inyecta), aunque en ciertos casos puede ser también por vía oral (que se ingiere por la boca), dependiendo del tipo de gammagrafía.  

El examen se realiza por medio de una máquina denominada cámara de gammagrafía o gama cámara, que a diferencia del equipo de rayos X, no emite ningún tipo de radiación, sino que detecta la radioactividad que el paciente emite gracias al radiofármaco administrado previamente. En las imágenes obtenidas se observa el comportamiento del radiofármaco, buscando puntos de mayor o menor concentración de radiactividad que serán interpretados dependiendo del tipo de células, órgano o enfermedad que se estén evaluando.  Existen diferentes tipos de gammagrafía dependiendo del órgano o el área que se desea examinar y del radiofármaco requerido.

¿Cómo se realiza?

Las gammagrafías se llevan a cabo en unidades de imágenes diagnóstica o de medicina nuclear. El examen puede ser realizado por un médico nuclear o un tecnólogo en radiología, pero solo puede ser interpretado por un médico nuclear y su duración es aproximadamente de 1 a 3 horas dependiendo del tipo.

Una gammagrafía convencional generalmente no requiere de alguna preparación especial ni genera mayores molestias en los pacientes. Al llegar al examen le administrarán el radiofármaco ya sea por vía intravenosa u oral. Esto dependerá del órgano o tipo de células que se quieran detectar en las imágenes. Una vez administrado, es probable que le pidan esperar durante un par de horas para que la sustancia viaje hasta el lugar de interés y se fije a las zonas que se desean examinar (por lo general se recomienda guardar reposo mientras espera).  Puede que en el momento en que le administren el radiofármaco sienta frío o calor mientras este viaja por el torrente sanguíneo. 

Para la toma de las imágenes le pedirán que se desvista y guarde las joyas u objetos metálicos que lleve puestos de la cintura para arriba, En seguida se le administrará una bata que permite descubrir las áreas de interés y se le pedirá que se acueste en la camilla de la gamma cámara.

Durante el examen, los rayos gamma que su cuerpo emite (gracias al radiofármaco que le fue previamente administrado) serán detectados por la cámara y analizados por una computadora para formar la imagen del órgano en estudio. Los órganos o tejidos donde hay signos de lesiones o alteraciones emiten rayos más intensos y aparecen como puntos brillantes en la gammagrafía. Es posible que le pidan que cambie de posición para realizar tomas desde diferentes ángulos. Una vez el tecnólogo o el médico le indique, podrá levantarse, vestirse y retirarse. La toma de las imágenes en particular requiere de aproximadamente 15 minutos, sin embargo, se debe tener disponibilidad de entre 1 y 3 horas, dependiendo del tiempo recomendado de espera para que el radiofármaco cumpla su  función. 

Algunos de los tipos de gammagrafía más utilizados son:

  • Gammagrafía ósea: Permite identificar anormalidades o enfermedades en los huesos, incluyendo un cáncer.
  • Gammagrafía renal: En ella se examina el funcionamiento de los riñones
  • Gammagrafía cerebral: Permite visualizar la actividad cerebral
  • Gammagrafía tiroidea: Evalúa la función de la tiroides

TOMOGRAFÍA

Una tomografía es un examen mediante el cual se obtienen imágenes de diferentes órganos y tejidos del cuerpo, y que al igual que las radiografías utiliza rayos x. Las imágenes que se obtienen en el examen son analizadas por médicos especialistas para buscar signos o señales que les indiquen la posible existencia de anormalidades.

Las tomografías son especialmente útiles en revelar señales que indiquen huesos fracturados, la presencia de cáncer, coágulos de sangre, signos de enfermedad cardíaca, cálculos de riñón y de vejiga; abscesos; enfermedades inflamatorias; y lesiones de cabeza, del esqueleto y de órganos internos entre otros.

El examen se realiza por medio de una máquina llamada tomógrafo. La máquina emite un haz angosto de rayos X mediante un scanner que gira rápidamente alrededor del cuerpo del paciente, produciendo señales que son procesadas por la computadora de la máquina y generando imágenes (cortes) del cuerpo. Las imágenes muestran los órganos, huesos o tejidos por pedazos o rebanadas, tal como si se cortará en tajadas un pedazo de pan.

En algunos casos se puede requerir de un líquido llamado medio de contraste que tiene como propósito resaltar los órganos de interés para que puedan verse con más claridad en la imagen. El medio de contraste puede ser administrado, vía oral (que se ingiere por la boca), vía intravenosa (que se inyecta directamente en una vena), mediante un enema (que se administra por el ano), o por medio de un catéter (tubo estrecho y alargado que puede ser introducido dentro de un tejido o vena), dependiendo del tipo de tomografía.

¿Cómo se realiza?

Al llegar al examen le pedirán que se desvista y guarde joyas u objetos metálicos que lleve puestos de la cintura para arriba y se le solicitará que use una bata.  Si la tomografía requiere de un medio de contraste, éste se le administrará ya sea por vía intravenosa o vía oral.

Una vez el médico lo indique, le pedirán que se acueste sobre una plataforma que se desliza por una compuerta redonda hacia el centro del tomógrafo.  Los controles de la máquina están en un lugar aislado por lo tanto deberá permanecer solo por unos segundos mientras el tecnólogo toma las imágenes. Por lo general, el tomógrafo tiene altavoces incorporados por medio de los cuales el tecnólogo o profesional de la salud que esté realizando el examen podrá comunicarse permanentemente con usted y viceversa.

Una vez se encuentra ya ubicado y listo para la toma de las imágenes, el tecnólogo opera la máquina para que el scanner empiece a girar alrededor y se generen las imágenes que posteriormente serán analizadas por un experto.  Durante la toma de las imágenes es fundamental que permanezca totalmente inmóvil para evitar que las imágenes sean borrosas. Es muy probable que le pidan que contenga la respiración en diferentes momentos.

Tras la prueba, puede que le pidan que espere un poco para examinar que las imágenes sean confiables o determinar si es necesario repetir el examen. En la mayoría de casos el examen completo requiere tan solo de unos cuantos minutos. Finalmente, el tecnólogo desplazará de nuevo la plataforma hacia afuera del tomógrafo y usted podrá retirarse.

Al igual que los demás exámenes de imagen, existen diferentes tipos de tomografía dependiendo de la parte del cuerpo que se desea examinar o la tecnología utilizada, sin embargo, el procedimiento es por lo general el mismo.

La mayoría de las tomografías sí requieren de ayuno y para su realización y se debe presentar previamente el resultado de un examen de laboratorio llamado Creatinina mediante el que se evalúa la función renal. En algunos casos es probable que le pidan que tome otro medio de contraste dos horas antes del examen. Por lo general la sustancia le es entregada a usted para que la tome en su casa y no tenga que permanecer durante este tiempo en el hospital o centro de imágenes.

RESONANCIA MAGNÉTICA

La resonancia magnética nuclear (RMN) es un examen mediante el cual se obtienen imágenes detalladas del interior del cuerpo desde cualquier perspectiva, a través de una máquina que emplea imanes, ondas de radio y una computadora para crearlas.

Las imágenes que se obtienen en el examen son analizadas por médicos especialistas para buscar signos o señales que les indiquen la posible existencia de anormalidades. Las RMN son especialmente útiles para examinar los órganos del tórax, y abdomen (corazón, hígado, tracto biliar, riñones, bazo, intestino, páncreas y glándulas suprarrenales); los órganos pélvicos (vejiga y órganos reproductores) y los vasos sanguíneos y ganglios Es ampliamente usada en procesos diagnósticos o en el monitoreo de tratamientos en diversas enfermedades o alteraciones (desde fracturas hasta tumores).

El examen se realiza por medio de una máquina llamada unidad de RMN que a través de las ondas de radio y el campo electromagnético, estimula a los protones (núcleos de los átomos de hidrógeno) que se encuentran en el cuerpo o tejido que se esté evaluando, haciendo que se alinien unos con otros. Cuando los protones se liberan y regresan a su posición inicial, emiten energía en forma de ondas de radio que son captadas por el escáner e interpretadas por una computadora en forma de imagen.

En algunos casos es probable que se requiera de un tinte llamado medio de contraste que tiene como propósito resaltar los órganos de interés para que puedan verse con más claridad en la imagen. El medio de contraste en este caso suele ser administrado vía intravenosa (que se inyecta directamente en una vena), o por medio de un catéter (tubo estrecho y alargado que puede ser introducido dentro de un tejido o vena)

¿Cómo se realiza?

Las resonancias magnéticas se llevan a cabo en unidades radiológicas o de imágenes diagnósticas. El examen puede ser realizado por un tecnólogo en radiología o un radiólogo, pero solo puede ser interpretado por un médico radiólogo y su duración es de aproximadamente de 45 minutos a 2 horas. Una resonancia convencional generalmente no requiere de alguna preparación especial ni genera mayores molestias en los pacientes.

Al llegar al examen le pedirán que se desvista y guarde joyas u objetos metálicos que lleve puestos de la cintura para arriba y le administrarán una bata. Si es necesaria la administración de un medio de contraste, este le será administrado vía intravenosa y debe presentar los resultados de un examen de laboratorio llamado Creatinina mediante el que se evalúa la función renal.  Una vez el médico lo indique, le pedirán que se acueste sobre una plataforma y el tecnólogo o profesional de la salud que realizará el examen le indicará la posición en que debe permanecer (generalmente boca arriba). 

Es probable que sujeten sus brazos, cabeza y pecho para evitar que pueda moverse durante la toma y así disminuir el riesgo de tener que repetir el procedimiento. También es probable que le administren tapones para los oídos para minimizar el ruido que produce la máquina.

Una vez esté preparado, la plataforma se elevará y se desplazará hacia el interior del resonador y el tecnólogo se retirará por un breve momento para operar la máquina en una sala contigua desde donde podrá vigilarlo todo el tiempo que permanezca solo.

Es probable que en algunos momentos le pidan que retenga la respiración por unos segundos mientras capturan la imagen y que durante el procedimiento sienta aire circular alrededor suyo.

Tras la prueba, puede que le pidan que espere un poco para examinar que las imágenes sean confiables o determinar si es necesario repetir el examen. En la mayoría de casos el examen completo requiere tan solo de unos cuantos minutos. Finalmente, el tecnólogo desplazará de nuevo la plataforma hacia afuera de la unidad de resonancia y usted podrá retirarse. Al igual que los demás tipos de exámenes de imágenes, existen diferentes tipos de resonancias magnéticas dependiendo de la parte del cuerpo que se desea examinar, sin embargo, el procedimiento es por lo general el mismo.

NOTA: Si le han ordenado algún tipo de examen de imagen especial, ya sea alguno de los mencionados previamente u otro, asegúrese de que le informen qué tipo de preparación requiere en particular, en qué consiste y qué cuidados debe tener luego de que lo practiquen.

RIESGOS O COMPLICACIONES DE LOS ESTUDIOS DE IMÁGENES

Los estudios por imagen no representa mayores riesgos o complicaciones, sin embargo, aunque rara vez puede que se presenten los siguientes eventos:

  • Dolor: Si el examen requiere de un medio de contraste intravenoso puede que sienta dolor en el sitio donde le será administrado el medio de contraste debido al pinchazo de la aguja, sin embargo, es poco probable que la molestia perdure una vez haya terminado el examen.
  • Hematomas: La inserción de la aguja para administrar el medio de contraste puede provocar acumulación de sangre debajo de la piel.
  • Alergias: En raras ocasiones se pueden presentar alergias debidas al medio de contraste y aunque es aún menos probable, puede que la alergia genere un shock anafiláctico (los órganos no reciben el oxígeno que necesitan, haciendo que el cuerpo entre en estado de shock).
  • Infección: Si la administración del medio de contraste es vía intravenosa o por medio de un catéter, es posible aunque muy poco frecuente, que el sitio de inserción de la aguja se infecte.
  • Sensación de calor o ardor: En las imágenes especiales que usan medios de contraste por vía oral, es frecuente la sensación de calor o ardor mientras la sustancia recorre su cuerpo, y puede provocar náuseas, vómitos, sofocos, picazón o un sabor amargo o salado.
  • Radiación: El principal riesgo en este tipo de exámenes está relacionado con la exposición a radiación ya sea por el tipo de rayos que la máquina emite o por radiofármaco que le es administrado previamente (en el caso de que el examen así lo requiera), sin embargo, la dosis empleada en cada uno de los exámenes es mínima, lo cual hace que los beneficios que ofrecen sean superiores al riesgo.
  • En casos aún más raros el medio de contraste puede causarle problemas relacionados con:
    • Daño al riñón: particularmente en las personas cuyos riñones ya no funcionan correctamente.
    • Hemorragias internas: Provocadas por la obstrucción de los vasos sanguíneos con coágulos de sangre formados en el sitio de inserción del catéter.
  • Dependiendo de las posiciones que requiera el examen y del tiempo que se emplee para realizar la toma de las imágenes, puede sentirse adolorido o incómodo.
  • En el caso particular de la resonancia magnética, la gammagrafía y la tomografía, es posible que durante la prueba presente sensación de encierro o claustrofobia, y que le moleste un poco el ruido que generan las máquinas.

RECOMENDACIONES PREVIAS A UN ESTUDIO DE IMAGEN

  • A pesar de que este tipo de exámenes por lo general no representan peligros, se recomienda que vaya acompañado de una persona de confianza que pueda asistirlo o ayudarlo en caso de ser necesario.
  • Es posible que para el día del procedimiento el médico necesite tener disponibles los resultados de otros exámenes por lo cual es necesario que verifique y pregunte antes de programar el examen.
  • Pídale a su médico que incluya una nota detallada sobre el por qué ordenó el examen e informe al profesional que lo realizará.
  • Recuerde que el aseo es fundamental y a menos que el médico diga lo contrario, siempre debe asistir a este tipo de exámenes en las mejores condiciones de aseo posible.
  • No utilice desodorante, talco en polvo o perfume debajo de los brazos o en las mamas el día del examen, pues estos pueden aparecer en las imágenes como signos de lesiones que no existen.
  • Recuerde ir en ropa cómoda pues debe desvestirse al menos de la cintura para arriba.
  • Informe a su equipo médico sobre los resultados de exámenes previos si los tiene (Exámenes de laboratorio, imágenes diagnósticas, exámenes de seguimiento etc.).
  • Informe a su equipo médico si es alérgico a algún tipo de medicamento o sustancia conocida.
  • Informe a su equipo médico si consume habitualmente algún tipo de medicamento y pregunte si puede tomarlo como de costumbre o si debe suspenderlo el día del examen o antes
  • Informe a su equipo médico si hace uso de productos herbales o suplementos nutricionales, ya sean recetados o de venta libre.
  • Informe a su equipo médico si le ha sido practicado anteriormente algún tipo de procedimiento quirúrgico,
  • Informe a su equipo médico si usa o consume hormonas
  • Informe a su equipo médico sus antecedentes familiares y personales de cáncer
  • Informe a su equipo médico si el estar en espacios pequeños y encerrados le genera algún tipo de ansiedad o dificultad, pues algunas de las máquinas que se utilizan en este tipo de exámenes, requieren su permanencia por un breve espacio de tiempo entre una especie de cabina que puede generar claustrofobia. (Miedo al encierro).
  • Si alguna vez en su vida ha presentado sangrados anormales espontáneos o por procedimientos médicos, o si sufre de algún tipo de trastorno en la sangre también debe informarlo, así como enfermedades pulmonares, musculares o de los huesos que puedan dificultar su posición corporal durante la toma de las imágenes.
  • Dado que algunos de estos exámenes utilizan radiación, es importante que informe a su equipo tratante o al profesional que realizará el examen si está embarazada o cree estarlo, pues algunas de estas pruebas no se pueden realizar en ese estado ya que pueden ocasionar daño al feto.
  • Es probable que se le pida que firme un formulario de consentimiento mediante el cual autoriza la realización del procedimiento. Lea el formulario atentamente, y pregunte si hay algo que no le resulta claro.
  • Si el examen requiere de un medio de contraste, es probable que deba restringir o evitar la ingesta de alimento antes del procedimiento, aunque por lo general y dependiendo del tipo de examen, se recomienda un ayuno de 8 a 12 horas previas.
  • Si alguna vez le han practicado alguna otra prueba con medio de contraste, informe a su médico si presentó síntomas de alergia o cualquier tipo de reacción que haya experimentado.
  • En el caso particular de la RMN, es fundamental que informe al tecnólogo o al médico que realizará el examen si tiene algún objeto de metal permanente como por ejemplo tornillos, placas, prótesis ortopédicas, piercings, tatuajes o maquillaje permanente, etc. pues en tal caso, no podría realizarse el examen ya que la máquina opera gracias a un campo electromagnético que podría influir sobre dichos objetos.
  • Pacientes que utilizan marcapasos o implantes cocleares no pueden ingresar al resonador, por lo cual es importante que informe al tecnólogo o al médico si usa alguno de estos dispositivos.

NOTA: Recuerde que dependiendo del tipo de examen es probable que deba tener en cuenta recomendaciones diferentes, por lo cual antes de programarlo, asegúrese de recibir las instrucciones pertinentes por parte de su equipo médico.

RECOMENDACIONES POST-PROCEDIMIENTO

  • Antes de retirarse pregunte en cuánto tiempo estarán listos los resultados y si pasado ese tiempo no le han contactado o no los ha recibido, diríjase o llame al centro en donde le practicaron el examen y pregunte por ellos.
  • Por lo general, luego del examen no queda rastro de radiación en el cuerpo debido a que la dosis utilizada para este tipo de exámenes es muy baja, por lo cual no existe peligro de irradiar a otras personas o de que su cuerpo siga siendo afectado por los rayos. Sin embargo, en el caso particular de las gammagrafías, sí se recomienda que espere por lo menos 8 horas antes de mantener contacto directo con niños pequeños y mujeres embarazadas, ya que son más susceptibles a la radiación que pueda generar el cuerpo después del examen.
  • Por lo general una vez finalizado cualquier tipo de examen de imagen usted puede retomar sus actividades habituales y su dieta normal, a menos que le indiquen lo contrario.
  • Si debe realizar alguna actividad física pesada no habitual, se recomienda hacerlo 8 a 12 horas después del examen.
  • En algunos casos después del examen es probable que le sea recomendada la ingesta de agua, zumos de frutas o infusiones para facilitar la eliminación del medio de contraste o radiofarmaco.
  • También puede que reciba líquidos adicionales por vía intravenosa (IV) o medicinas para ayudar a que sus riñones eliminen el tinte en forma segura

¿CÓMO INTERPRETAR LOS RESULTADOS DE UN ESTUDIO DE IMÁGEN?

Entender los estudios de imágenes involucra una conocimiento profundo y años de formación académica, por lo cual, es inútil y peligroso tratar de capacitar a un paciente por este medio en la interpretación de este tipo de exámenes, sin embargo, a continuación, se describe brevemente en qué consiste el contenido que suele aparecer en el informe de los resultados.  

Los resultados de los estudios por imágenes generalmente son entregados al paciente o directamente al médico que los ordenó, estos pueden ser entregados en formato físico (papel) o en formato electrónico (digital). Es importante resaltar que la información técnica especializada que puede contener el informe, debe ser discutida con su equipo tratante pues no sería posible explicar al detalle toda la información necesaria para poder comprender el lenguaje utilizado.

Habitualmente un informe de imágenes está compuesto por varias secciones que incluyen:

  • Tipo de examen y datos del paciente: En esta sección se menciona el tipo de examen realizado (por ejemplo, rayos x de tórax, tomografía, ecografía etc.), la fecha y hora del procedimiento y los datos de contacto del paciente
  • Antecedentes del paciente: La sección de antecedentes muestra información pertinente al paciente como la edad, el sexo, antecedentes médicos y síntomas existentes. También suele aparecer el diagnóstico del paciente si es que ha sido confirmado o si se tienen altas sospechas del mismo, más una breve explicación del por qué se ordenó el examen. Ejemplo: Mujer de 69 años de edad con antecedente de cáncer de seno y dolor abdominal de 2 meses de evolución.
  • Comparación: Una de las recomendaciones que se suele hacer a los pacientes, es que entreguen al médico los informes o las imágenes del mismo tipo que le hayan tomado previamente (si los tiene), de manera que el radiólogo que analizará las imágenes tenga un patrón de comparación. Si este es su caso, en el informe aparecerá esta sección comparando los hallazgos de las imágenes nuevas con los de los exámenes previos. Ejemplo: Al realizar la comparación con la mamografía (TC, RMN, gammagrafía etc.) realizada el 24 agosto de 2013, se evidencian cambios en…..
  • Técnica: En esta sección se describe cómo se realizó la toma de las imágenes. Por lo general, esta parte involucra vocabulario complejo o especializado, sin embargo, no representa información de mayor utilidad para el paciente pues no proporciona ningún tipo de datos respecto al estado de salud del mismo. Ejemplo: Mediante un magneto de campo abierto se practicaron cortes sagitales, axiales y coronales dependientes de TI y T II. (rayos x) / Se realizaron series pre contraste procesadas con filtros de tejido blando y hueso y una serie pos contraste procesada con filtro de tejido blando. (TC) / Se efectuaron cortes multi-planares en secuencias que ponderan T1 y T2 (RMN)
  • Resultados: Aquí aparecen los hallazgos que el especialista identificó respecto a cada área del cuerpo examinada en el estudio. Generalmente en esta parte se menciona si los resultados de cada una de las áreas se consideran normales, anormales o potencialmente anormales. Es probable también que solo se mencionen las áreas donde se identificaron cambios o señales de importancia para el radiólogo. Ejemplo:
    • Hígado: Contorno y tamaño normales. Hay una nueva zona hipoatenuante de 2 cm. en el segmento 8. La vesícula biliar está ausente debido a cirugía. (Rayos x)
    • Tórax: Se aprecia engrosamiento leve a moderado difuso de las paredes bronquiales. Hay zonas de densificación intersticial en la parte ventral del lóbulo derecho craneal y del lóbulo derecho medio. (Tomografía)
    • Huesos: No hay lesiones óseas agresivas. Se observan cambios degenerativos en la columna. (Resonancia magnética)
    • Hígado: Se ve un aumento de la radiación localizada en forma de nódulos más o menos definidos. (Gammagrafía)
  • Observaciones: Dependiendo de los hallazgos, en esta parte el médico podrá emitir algunas observaciones basadas no solo en los resultados de las imágenes, sino en la información disponible en la historia clínica u otros exámenes, también puede hacer recomendaciones para profundizar en alguna área en particular o establecer un diagnóstico.  Si no es posible obtener un diagnóstico clínico preciso, el médico podría ofrecer un diagnóstico diferencial, que consiste en una lista de posibles diagnósticos basados en los resultados de las imágenes y en la historia clínica del paciente.

Si el informe no responde a la pregunta clínica, se podrían ordenar exámenes por imágenes de seguimiento adicionales. También se podrían recomendar estudios adicionales para hacer un seguimiento de resultados sospechosos o cuestionables. Ejemplo: Hay una lesión nueva de 2 cm en el hígado que se considera indeterminada (no se puede diagnosticar en forma definitiva con el estudio).  El formato del informe puede variar levemente dependiendo del centro en que se haya realizado el análisis y el tipo de examen, sin embargo, la información previamente descrita es por lo general lo que debe aparecer en cualquier informe de radiología.

ANÁLISIS DE LABORATORIO

Los análisis de laboratorio son exámenes aplicados a muestras de orina, sangre, tejido o cualquier otra sustancia extraída del cuerpo del paciente para ser interpretados por un experto médico en patología. Puede que este tipo de exámenes le sean ordenados con frecuencia, pues no solo son útiles en la etapa de diagnóstico sino que se utilizan ampliamente durante el seguimiento y el tratamiento de la enfermedad. A continuación, se describen los exámenes más frecuentemente utilizados durante el diagnóstico o el tratamiento del cáncer de mama.

ANÁLISIS DE SANGRE

Análisis bioquímico de la sangre: Es un examen mediante el que se puede medir el nivel o la cantidad de ciertas sustancias que el cuerpo segrega en la sangre y que determina el buen o mal funcionamiento de distintos órganos del cuerpo (por ejemplo: el hígado, el riñón, el corazón y los pulmones).

Si los análisis muestran un aumento o una disminución en alguna de las sustancias examinadas o en varias de ellas, se puede pensar en la manifestación de algún problema de salud que debe ser valorado más detalladamente. Los análisis bioquímicos en sangre son ampliamente usados también en la etapa del tratamiento, pues brindan información relacionada con la respuesta que el organismo genera frente al manejo terapéutico que se haya elegido.

Recuentos sanguíneos: También llamado hemograma o conteo sanguíneo completo, es un análisis de sangre mediante el que se pueden examinar detalladamente los diferentes tipos de células que la componen, es decir, la cantidad y apariencia de los glóbulos blancos o leucocitos, de los glóbulos rojos o eritrocitos y de las plaquetas. El examen también puede sugerir la presencia de infecciones, alergias y problemas con la coagulación sanguínea.  Cada uno de los componentes analizados son fundamentales para el funcionamiento del cuerpo humano.  Tanto el cáncer propiamente dicho como el tratamiento elegido para su manejo pueden provocar alteraciones en la producción normal de dichos componentes, por lo cual, es necesaria su permanente vigilancia.

Este tipo de exámenes por si solos no pueden confirmar o descartar la presencia de cáncer, pero si permiten determinar si el organismo presenta alguna anormalidad que deba ser atendida, y en ocasiones pueden sugerir que un cáncer ya diagnosticado se ha propagado a otras partes del cuerpo. Algunos de los procedimientos en la etapa de diagnóstico o tratamiento no pueden ser realizados si existen valores anormales en alguno de los componentes examinados, por lo tanto, es muy probable que este tipo de exámenes le sean ordenados con frecuencia durante todo el proceso también como requisito para poder llevar a cabo otras pruebas de mayor complejidad.

¿Cómo se realizan?

Estos exámenes suelen ser tomados en un laboratorio clínico. El paciente debe asistir en ayunas a la toma de la muestra. Al llegar le pedirán que se siente y que descubra uno de sus brazos. El profesional de la salud que tomará el examen localizará una vena (por lo general se utilizan las venas ubicadas en la flexura del codo), y probablemente colocará una banda elástica que comprime el brazo para que la vena retenga más sangre y sea más fácil de ver. En seguida limpiarán la zona con un antiséptico y pincharan con una aguja.

Cuando la aguja está dentro de la vena se extraerá una muestra de sangre a través de una jeringa o un tubo con vacío. Finalmente se retirará la aguja y se presionará la zona para favorecer la coagulación. Una vez retirada la aguja le pedirán que flexione el brazo y mantenga la zona presionada durante un tiempo. La sangre extraída se llevará al laboratorio para realizar el análisis dependiendo de las sustancias solicitadas a examinar por el médico. El volumen de sangre que debe ser extraído también depende de la cantidad de análisis que se deban realizar a la muestra. El examen en concreto tiene una duración de no más de 5 minutos.

Riesgos y complicaciones de los exámenes de sangre

Este tipo de exámenes son sencillos y por lo general no presentan efectos indeseables graves. Sin embargo, es posible que pueda experimentar los siguientes eventos:

  • Algunas personas son más sensibles que otras y el pinchazo puede provocarles algo de dolor.
  • En algunas ocasiones resulta difícil ubicar la vena de la cual se extraerá la muestra haciendo necesarios varios intentos (varios pinchazos).
  • Cuando la vena no se cierra por completo puede seguir saliendo un poco de sangre que queda acumulada generando hematomas (moretones).
  • En muy raras ocasiones la vena que fue pinchada se puede inflamar (flebitis), ya sea por una causa física o por una infección, sin embargo, después de unos días de reposo y la ayuda de pomadas desinflamatorias suele normalizarse.
  • Algunas personas pueden presentar mareos o incluso hasta la pérdida de conocimiento, generalmente asociados al temor por las agujas o a un ayuno muy prolongado, por lo cual, debe procurar no exceder el tiempo recomendado para éste y mantener la calma antes, durante y después del examen pues no existen razones para preocuparse.

Recomendaciones previas a un examen de sangre

  • Debe asistir a las pruebas con un ayuno de al menos las 8 horas. La razón por la que se requiere del ayuno obedece a que la ingesta de alimentos puede provocar cambios en los niveles de las sustancias examinadas en la sangre.
  • Si usted es propenso a los mareos o le teme al examen, procure ir acompañado por una persona de confianza que pueda asistirlo o ayudarlo en caso de ser requerido.
  • Si usted consume algún tipo de medicamento anticoagulante, informe a la persona que realice el examen pues estos medicamentos pueden causar grandes hemorragias o hematomas, y por lo tanto no es recomendable realizarlo bajo estas condiciones.  
  • Informe a su médico qué medicamentos consume regularmente y si debe o no suspenderlos el día de la prueba.
  • Evite realizar actividad física intensa pues esta puede modificar los niveles de algunas sustancias en la sangre.
  • No consuma ningún tipo de licor ni fume por lo menos durante dos días previos al examen, pues provocará cambios en varias de las sustancias que serán estudiadas.

Recomendaciones post-procedimiento análisis sangre

  • Antes de retirarse pregunte en cuánto tiempo estarán listos los resultados y si pasado ese tiempo no le han contactado o no ha recibido los resultados, diríjase o llame al centro en donde le practicaron el examen y pregunte por ellos.
  • Generalmente después de media hora de haber aplicado la prueba desaparece cualquier molestia o dolor, y si se presentaron hematomas suelen desaparecer en los siguientes días, sin embargo, si presenta signos de infección intensos (fiebre, inflamación o enrojecimiento y dolor) acuda o consulte a su médico.

¿Cómo interpretar los resultados?

Los resultados de los análisis de sangre son por lo general entregados al paciente ya sea en formato físico (papel) o electrónico (archivo digital).  Las sustancias examinadas se presentan en orden y en algunas circunstancias es probable que el médico o el laboratorio que realizó el análisis incluya alguna observación de interés para el médico tratante. El documento suele incluir al menos tres columnas que corresponden a:

  1. El nombre de las sustancias analizadas (por ejemplo, Glucosa).
  2. Los valores que se consideran normales para cada una de las sustancias analizadas (Por ejemplo, 700/110ml por dl).
  3. Los valores obtenidos en la muestra de sangre analizada para cada una de las sustancias examinadas. (por ejemplo 200 por dl).

Cada una de las sustancias analizadas está relacionada con el funcionamiento de uno o varios órganos del cuerpo. De esta manera, si el examen identifica una o más sustancias con concentraciones diferentes a los valores de referencia, significa que él o los órganos asociados a dicha sustancia pueden estar presentando una falla, y de ser necesario deberán ser examinados a mayor profundidad.

Vale la pena resaltar que los valores de referencia pueden variar levemente dependiendo del laboratorio o el profesional que haya realizado su estudio. También es importante que tenga en cuenta que existen factores que pueden causar variaciones de una persona a otra como la edad, el sexo, la raza, los antecedentes médicos y la salud en general.

En cualquier caso independientemente de los o de los valores de referencia, es imprescindible que discuta cualquier duda o inquietud con su médico, ya que dependiendo de sus características, los resultados de otro tipo de pruebas y su estado de salud en general, puede que la interpretación varíe un poco y solo su equipo tratante podrá explicar exactamente su significado.

ANÁLISIS DE ORINA

Al igual que los análisis bioquímicos en sangre, los exámenes de orina son pruebas mediante las cuales es posible evaluar sus características físicas y químicas microscópicamente, en busca de sustancias que no deberían estar presentes en ella o para medir la concentración de otras que sí deben estar. El análisis examina la apariencia y el color de la orina, su densidad y acidez (pH) y la presencia de diferentes elementos químicos (bilirrubina, glucosa, hemoglobina, etc.) y biológicos (bacterias, glóbulos rojos y blancos y otras células).

El examen de orina permite identificar alteraciones y enfermedades, también es útil para detectar algunos tipos de cáncer como el cáncer de riñón o cánceres uroteliales, sin embargo, siempre debe ir acompañado de exámenes más especializados para descartar o confirmar la presencia del cáncer.

¿Cómo se realiza?

Para el análisis se requiere la previa obtención de una muestra de orina del paciente. Por lo general la muestra es tomada por el mismo paciente a menos que se trate de enfermos hospitalizados, niños muy pequeños o pacientes que por otras razones no puedan obtener la muestra por si mismos, en cuyo caso, la muestra será recogida por personal sanitario mediante sondas que permiten la extracción directa de la orina. Para una toma de muestra convencional deberá tener listo un recipiente limpio y adecuado.

Procure que la muestra sea recogida a primera hora (se recomienda que la muestra provenga de la primera orina de la mañana). Antes de proceder a recoger la muestra debe lavarse y secarse muy bien los genitales y las manos para disminuir el riesgo de contaminar la muestra.

Ubíquese de manera que pueda recoger parte de la orina directamente, dos segundos después de que empiece a salir de su vejiga, sujetando el recipiente y evitando tocar su interior para obtener la mejor muestra posible. No es necesario llenar el recipiente por completo. Una vez haya recogido la muestra en el recipiente, ciérrelo muy bien y entréguelo en el laboratorio lo más rápido que pueda. Algunos de los procedimientos en la etapa de diagnóstico o tratamiento no pueden ser realizados si existen valores anormales en alguna o algunas de las sustancias examinadas, por lo tanto, es muy probable que este tipo de exámenes sean ordenados con frecuencia durante todo el proceso, como requisito para poder llevar a cabo otras pruebas de mayor complejidad.

Los resultados del análisis pueden tardar de horas a días dependiendo de la cantidad de sustancias o parámetros que el médico quiera que sean analizados. Existe un tipo de análisis que requiere del estudio de muestras orina de un paciente recolectadas durante todo un día (24 horas). El procedimiento es el mismo, solo que deberá realizarse cada vez que se desee orinar durante el día y almacenar las muestras en un solo recipiente con suficiente capacidad para recoger todas las muestras del día. Este tipo de examen es menos frecuente.

Riesgos y complicaciones de un examen de orina

No existen riesgos o complicaciones relacionadas con la toma del examen.

Recomendaciones previas a una examen de orina

  • A menos que el médico le indique lo contrario, no es necesario ayunar antes de un análisis de orina. Sin embargo, por lo general este examen es tomado junto a otros que si requieren de ayuno y por lo tanto,debe tener cuidado de consumir algún tipo de alimento si está contraindicado en alguno de los exámenes que le practicarán.
  • Algunos medicamentos pueden hacer que la orina adopte un color diferente al normal, por lo cual debe informar a su médico qué medicamentos consume con regularidad y preguntar si debe suspenderlos para la toma del examen.
  • Necesitará de un recipiente indicado para recoger la muestra, este puede solicitarlo en el laboratorio donde analizarán la muestra o puede comprarlo en cualquier farmacia a muy bajo costo.
  • Recuerde asear con agua y jabón sus partes íntimas antes de tomar la muestra y secar muy bien toda la zona con una toalla muy limpia.
  • Si el día de la toma se encuentra con su periodo menstrual, suspenda el examen hasta 3 días después de que haya finalizado el periodo.

Recomendaciones post-procedimiento

  • Si no es posible que entregue la muestra en el laboratorio inmediatamente después de tomarla, guárdela en un lugar a temperatura ambiente pero recuerde entregarla lo más pronto posible, pues si la conserva por más de 3 horas al aire libre puede contaminarse o perder propiedades que se quieren estudiar. Para evitar mantener por mucho tiempo la muestra en condiciones inapropiadas, se recomienda que tome la muestra en el mismo laboratorio donde será analizada de manera que la pueda entregar inmediatamente.
  • Antes de retirarse pregunte en cuánto tiempo estarán listos los resultados y si pasado ese tiempo no le han contactado o no ha recibido los resultados, diríjase o llame al centro en donde le practicaron el examen y pregunte por ellos.
  • En el caso de una recolección de orina de 24 horas mantenga el recipiente en un lugar fresco mientras finaliza la recolección y puede entregarlo en el laboratorio.

¿Cómo interpretar los resultados?

Los resultados de los análisis de orina son por lo general entregados al paciente ya sea en formato físico (papel) o electrónico (archivo digital). Los parámetros examinados se presentan en orden y en algunas circunstancias es probable que el médico o el laboratorio que realizó el análisis incluya alguna observación de interés para el médico tratante.

El documento suele incluir al menos tres columnas que corresponden a

  1. El nombre del parámetro examinado (por ejemplo, color).
  2. Los valores que se consideran normales para cada uno de los parámetros
  3. Los valores obtenidos en la muestra de orina analizada para cada uno de los parámetros

Al igual que en análisis de sangre, cada uno de los parámetros analizados está relacionada con el funcionamiento del cuerpo y proporciona información relevante para los médicos, no solo de los riñones y del sistema excretor, sino de todo el organismo y del estado de salud en general de una persona. De esta manera, si el examen identifica uno o más parámetros diferentes a los valores de referencia, significa que el paciente puede estar presentando una falla, y de ser necesario deberá ser examinado a mayor profundidad.

Vale la pena resaltar que los valores de referencia pueden variar levemente dependiendo del laboratorio o el profesional que haya realizado su estudio. También es importante que tenga en cuenta que existen factores que pueden causar variaciones de una persona a otra como la edad, el sexo, la raza, los antecedentes médicos y la salud en general.

En cualquier caso independientemente de los resultados o de los valores de referencia, es imprescindible que discuta cualquier duda o inquietud con su médico, ya que dependiendo de sus características, los resultados de otro tipo de pruebas y su estado de salud en general, puede que la interpretación varíe un poco y solo su equipo tratante podrá explicar exactamente su significado.

Dentro de las sustancias o parámetros que se examinan con mayor frecuencia en un análisis de orina se encuentran:  

  • Los niveles de enzimas hepáticas (proteínas especiales que participan en las reacciones químicas vitales) y de bilirrubina (una sustancia que ayuda a descomponer la grasa) que evalúan la función hepática;
  • Los niveles de potasio, cloruro y nitrógeno ureico que reflejan la salud del hígado y los riñones durante y después del tratamiento
  • Los niveles de calcio que determinan la salud de los huesos y los riñones
  • los niveles de glicemia que miden el nivel de azúcar en sangre.

Tenga presente que son muchísimas las sustancias susceptibles de ser evaluadas mediante este tipo de examen

MARCADORES TUMORALES

Los marcadores tumorales (MT) son sustancias que se encuentran en la sangre, en otros líquidos biológicos o en muestras de tejido y que pueden verse fuertemente aumentadas por la presencia de uno más tipos de cáncer en el cuerpo.  Estas sustancias son producidas por células cancerosas o por otras células del cuerpo (no cancerosas) en respuesta a un cáncer, aunque también existen enfermedades benignas que pueden provocar dicho incremento. Sin embargo, cuando hay cáncer, se suelen producir en concentraciones aún más altas.   Es importante resaltar que la concentración elevada de un marcador tumoral no es suficiente para diagnosticar cáncer, por lo que generalmente se combinan con otro tipo de pruebas.       

Existen muchos marcadores tumorales, algunos relacionados con un tipo de cáncer en particular y otros asociados a distintos tipos de cáncer. Los marcadores tumorales de mayor uso clínico en el cáncer de mama incluyen:

Antígeno carcinoembrionario (CEA):  Es una proteína que normalmente se encuentra en el feto y que desaparece o disminuye drásticamente después del nacimiento. Un nivel de CEA alto puede indicar que el cáncer no está respondiendo al tratamiento, o que después de haber sido tratado efectivamente el cáncer ha vuelto.

El CEA no puede ser utilizado como método de tamización, detección temprana o diagnóstico del cáncer de forma independiente. Sin embargo, el estudio de este marcador ayuda en la confirmación del diagnóstico, la estadificación clínica del tumor, la detección de recaídas en pacientes que han sido sometidos a cirugía, y en el monitoreo de la respuesta terapéutica. EL CEA es un marcador sérico, es decir que se encuentra en la sangre o líquidos relacionados con ella.

Antígeno CA 15-3: Es un antígeno de proteína que contiene hidratos de carbono y que hace parte de una proteína más grande llamada MUC 1. Niveles altos de CA 15-3 en la sangre pueden sugerir cáncer de mama, y también otros tumores malignos, incluyendo el de páncreas, pulmón, ovario, colon y cáncer de hígado. Sin embargo, también puede verse elevado en enfermedades benignas. También es utilizado para monitorear la eficacia del tratamiento pues se ha demostrado que su aumento indica que el manejo terapéutico no está dando resultados positivos y funciona como un indicador de recaídas.

Antígeno CA 27-29: Es otro antígeno de proteína que contiene hidratos de carbono, Se produce por el gen MUC-1 y está muy asociada con el cáncer de mama, ya que el 80% de las mujeres con cáncer de mama tienen niveles aumentados de CA 27-29 en sangre. Sin embargo, este marcador también se puede encontrar en pacientes con otros tipos de cáncer o con trastornos benignos de la mama, el hígado y riñón, y en pacientes con quistes ováricos.

Activador del plasminógeno uroquinasa (uPA) y el activador de plasminógeno inhibidor 1 (PAI-1): Son proteínas que se encuentran en el exterior de las células cancerosas de la mama y que intervienen en su crecimiento u propagación. Los altos niveles de estas proteínas se asocian con resultados menos efectivos. Generalmente este marcador se ordena en mujeres con cáncer receptor de hormonas positivo y HER2 negativo que no se haya propagado a los ganglios linfáticos.

Se cree que el cáncer con estas características tiene un riesgo bajo de recurrencia (de que el cáncer regrese) por lo cual conocer los niveles de estas dos proteínas puede determinar si la quimioterapia u otros tratamientos serán necesarios después de la cirugía. El análisis para estas dos proteínas se realiza sobre tejido de cáncer de mama extirpado durante la biopsia o cirugía.

Los receptores hormonales:  Los receptores hormonales son proteínas que se encuentran sobre o en el interior de la mayoría de las células (cancerosas o no cancerosas) y que tiene la propiedad de recibir señales de hormonas que el mismo cuerpo produce, como el estrógeno y la progesterona. Cuando las células con receptores hormonales se unen al estrógeno y la progesterona, se contribuye al desarrollo y buen funcionamiento de las células mamarias.

Por lo tanto, sí el análisis indica que las células cancerosas tienen receptores de hormonas, se puede emplear hormonoterapia para interrumpir la influencia de las hormonas en el crecimiento y el funcionamiento de las células mamarias en general y así las células cancerosas tendrán menos probabilidades de seguir viviendo, pero si no los tiene probablemente el equipo médico sugiera utilizar un tratamiento sistémico (quimioterapia]).

Es probable que las células que tienen receptores hormonales, después de un tiempo ya no los tengan y viceversa, por lo tanto, ante una recaída o la aparición de un nuevo cáncer, los resultados de estos marcadores pueden ser diferentes cada vez.

  • ER-positivo: a los cánceres de seno que tienen receptores de estrógeno se les llama cánceres positivos para receptores de estrógeno (o ER +).
  • PR-positivo: a los cánceres de seno con receptores de progesterona se les llama cánceres positivos para receptores de progesterona (o PR +).

HER 2 (factor de crecimiento epidérmico humano-2): La HER2/neu o HER2, es una proteína que impulsa el crecimiento en el exterior de todas las células de la mama, pero en algunos cánceres de mama, esta proteína no funciona correctamente y produce muchas copias de sí misma, provocando o estimulando un crecimiento más rápido y descontrolado de las células cancerosas. Por esta razón, los cánceres que tienen her2 positivo tienden a crecer y propagarse más rápidamente, aunque tiene una probabilidad mucho mayor de beneficiarse de tratamiento con medicamentos dirigidos directamente a esta la proteína HER2, por los tanto, el patólogo debe determinar la presencia del HER2/neu para ayudar a decidir el mejor tipo de tratamiento

¿Cómo se realizan?

Tal como se mencionó previamente las pruebas para identificar marcadores tumorales se realizan directamente a las muestras de sangre, líquidos biológicos y tejidos. Dichas muestras se obtienen ya sea mediante un examen de sangre, una biopsia, o una cirugía, dependiendo del marcador tumoral que se desee examinar.  Los antígenos (CEA, CA 15-3 y CA 27-29) son analizados en muestras de sangre mientras que los receptores hormonales, el HER2, uPA y PAI-1 se examinan directamente en muestras de tejido. Una vez extraídas las muestras, médicos especialistas en patología usan diferentes técnicas para examinarlas y determinar la presencia de los marcadores.

 Para conocer más acerca del análisis de laboratorio y biopsias haga click aquí 

Riesgos y complicaciones de los marcadores tumorales

El análisis de los marcadores tumorales por sí mismo no representa ningún tipo de riesgo ya que es realizado directamente a una muestra y no se requiere de la presencia del paciente, sin embargo, la obtención de las muestras sí puede presentar complicaciones. Para conocer los riesgos y recomendaciones pertinentes diríjase a las secciones de Análisis de Laboratorio y Biopsias, ya que son estos los procedimientos mediante los cuales se obtienen las muestras a analizar. Ampliar Información

¿Cómo interpretar los resultados?

Tal vez no reconozca a primera vista ninguno de los nombres de los marcadores tumorales que han sido descritos previamente, pero con toda seguridad en algún momento su médico le ha ordenado o le ordenará la toma de los mismos.  Si los marcadores que se desean examinar se encuentran en sangre u orina, es probable que dentro de las sustancias que el médico solicita examinar en la orden, se encuentren algunos de los marcadores tumorales. Por tanto, los resultados aparecerán en el informe del análisis de sangre o de orina según sea el caso.

Si por el contrario, el tipo de marcadores que se desea indagar solo se pueden detectar en muestras de tejido, los resultados aparecerán dentro de los informes de patología que le hayan entregado después de un procedimiento invasivo como las biopsias o las cirugías. Sea cual sea el caso, el análisis debe ser realizado por un patólogo experto.

Es importante resaltar que en algunas circunstancias, los marcadores tumorales pueden presentar un aumento sin que este se deba propiamente a cáncer, por lo cual, es imprescindible que cualquier duda o inquietud relacionada con este tipo de pruebas, le sea consultada a su médico y no se hagan juicios prematuros al respecto.

ANÁLISIS DE MUESTRAS OBTENIDAS A PARTIR DE BIOPSIAS

Como se mencionó previamente, las biopsias representan uno de los procedimientos de mayor utilidad para confirmar o descartar la existencia de cáncer de mama. Así mismo, el análisis de las muestras de tejido permite determinar las características particulares de un tumor (en caso de que exista), lo cual brinda información relevante para los médicos a la hora de decidir el mejor tratamiento.

Los análisis de las muestras extraídas en las biopsias son realizados en un laboratorio de patología y deben ser interpretados por un médico patólogo. Es importante que tenga en cuenta que no todos los análisis que se le pueden practicar a una muestra tejido se realizan en el mismo laboratorio o al mismo tiempo, y que por lo tanto puede que los resultados sean recibidos en diferentes momentos. A continuación, se presentan los análisis más comunes que suelen ser realizados a una muestra biológica.

ANÁLISIS MACROSCÓPICO

Caracterización de la muestra: El informe se basa en lo que el patólogo puede ver a simple vista, y provee información relacionada con la forma, el tamaño, el aspecto y el color de la muestra de tejido y de la lesión. Este tipo de análisis establece el manejo de la muestra para obtener datos útiles para el pronóstico de la enfermedad (bordes de sección, tamaño de la lesión, etc.)

ANÁLISIS MICROSCÓPICO

El análisis microscópico ofrecerá información relacionada con:

El tipo de tumor (si es que existe): El patólogo examina las características de las muestras y luego de determinar de qué parte de la mama proviene (lóbulo o conductos) y qué características tienen las células tumorales examinadas, podrá determinar el tipo de tumor. Ver sección tipos del cáncer de mama

El grado histológico del tumor: El patólogo analiza bajo el microscopio las características histológicas de las células tumorales y compara los resultados con las células normales, lo cual ofrece información respecto a la agresividad del tumor. Ver sección grados del cáncer de mama

El tamaño del tumor: El patólogo mide en centímetros el tamaño del tumor o de los tumores encontrados en la totalidad de la muestra analizada, lo cual le permite determinar el estadio del cáncer. Ver sección etapas del cáncer de mama

Los márgenes del tumor: Al analizar la muestra, el patólogo podrá determinar si algunos de los bordes muestran la presencia de células cancerosas. Esta información será de gran utilidad para determinar si es posible que hayan quedado células con cáncer dentro de la mama biopsiada u operada.

La invasión linfovascular: El patólogo examinará además del tumor, los tejidos cercanos que estén disponibles en la muestra, entre ellos los vasos sanguíneos y el drenaje linfático, para ver si hay presencia de células cancerosas también allí, ante la posibilidad de que el tumor se haya diseminado.

¿Cómo interpretar los resultados?

A continuación, se describe brevemente en qué consiste el contenido que suele aparecer en el informe de patología.  

Los resultados generalmente son entregados al paciente o directamente al médico que los ordenó, estos pueden ser entregados en formato físico (papel o en formato electrónico (digital). Es importante resaltar que la información técnica especializada que puede contener el informe debe ser consultada con su equipo tratante pues no sería posible explicar al detalle toda la información necesaria para poder comprender el lenguaje utilizado.

Habitualmente un informe de patología está compuesto por varias secciones que incluyen:

  • Datos del paciente: En esta sección se encuentra información personal como su nombre completo, la fecha y hora del procedimiento y los datos de contacto.
  • Espécimen: Esta sección describe de dónde provienen las muestras de tejido. Ejemplo: biopsia por punción con aguja fina de la mama derecha.
  • Antecedentes del paciente: La sección de antecedentes muestra información pertinente al paciente como la edad, el sexo, antecedentes médicos y síntomas existentes. También en esta sección suele aparecer el diagnóstico del paciente si es que ha sido confirmado o si se tienen altas sospechas del mismo, más una breve explicación del por qué se ordenó el examen. Ejemplo: Mujer de 69 años de edad con antecedente de mamografía birrads III
  • Descripción macroscópica: En ella se describen las características visibles de la muestra Incluyendo el tamaño, peso y color de cada pedazo.   
  • Descripción microscópica: Corresponde a información relacionada con la forma en que las células de cáncer se ven bajo el microscopio, su relación con el tejido normal y el tamaño del tumor. Esta descripción contiene terminología médica especializada y es el patólogo quien determina si se hace necesario su reporte.  
  • Exámenes o marcadores tumorales especiales: Aquí encontrará información respecto a los análisis realizados para determinar la presencia o el estatus de proteínas, genes específicos e índices de crecimiento celular
  • Resumen o diagnóstico final: Por último, se encontrará la conclusión del patólogo y los hallazgos más relevantes respecto a los análisis realizados, acompañados del diagnóstico.

EXÁMENES GENÓMICOS

Las pruebas genómicas son exámenes que se realizan también a las muestras de tejido producto de biopsias o cirugías, con el propósito de examinar el nivel de actividad tumoral en ciertos grupos de genes que están asociados con el comportamiento del cáncer de mama y se utilizan como herramienta para decidir si además de la cirugía es beneficioso adicionar otro tipo de tratamiento.

Este tipo de análisis pueden ser realizados sobre muestras de tejido congeladas, extraídas de una biopsia o una cirugía llevada a cabo tiempo atrás, sin necesidad de tener que realizar de nuevo algún procedimiento invasivo para extraer una nueva muestra. No a todos los pacientes con cáncer de mama les es ordenada la prueba, pues sólo un grupo de ellos con características especiales obtendrían beneficios de la misma, por lo tanto, si tiene dudas o desea que le ordenen el examen, consulte a su médico sobre el porqué no es un candidato para una prueba de expresión genómica. Existen diferentes tipos de pruebas genómicas, sin embargo, las más utilizadas en cáncer de mama son:

Prueba MammaPrint: Es una prueba que analiza la actividad de ciertos genes y es realizada en mujeres con cáncer de mama en estadio temprano sin invasión a ganglios linfáticos. La utilidad de la prueba se basa en la capacidad que tiene para predecir la recurrencia o la metástasis del cáncer de mama y establecer el beneficio de administrar quimioterapia como tratamiento adyuvante (Tratamiento adicional que se administra después del tratamiento primario). La prueba usa una plataforma genética de 70 genes que clasifican a las pacientes como de alto o bajo riesgo y se realiza en muestras de tejido canceroso de la mama recién extraídas o congeladas y debidamente preservadas después de la extracción.

Análisis Oncotype DX: Esta prueba analiza la actividad de un grupo de 21 genes que pueden influir en el comportamiento del cáncer y en la respuesta de éste al tratamiento.  La utilidad de la prueba se basa en la capacidad que tiene para estimar el riesgo de recurrencia en pacientes con cáncer de mama, receptores de estrógeno positivo en estadios temprano (I- II) y establecer el beneficio de administrar quimioterapia como tratamiento adyuvante (tratamiento adicional que se administra después del tratamiento primario). También es útil en estimar el riesgo de recurrencia del carcinoma ductal in situ o la probabilidad de respuesta a la radioterapia.

En Colombia se recomienda solicitar perfiles de expresión genómica en pacientes con cáncer de mama temprano con tumores T1 y T2 (tamaño menor de cinco centímetros), ganglios negativos, receptores hormonales positivos y Her2 negativo, que tengan uno o más de los siguientes criterios:

    • Grado histológico II o III (moderado o mal diferenciados)
    • Ki67 > 10 %
    • Con invasión linfovascular.

¿Cómo interpretar los resultados?

Los resultados de las pruebas están basados por lo general en categorías de riesgo y deben ser interpretados por un médico que pueda explicarle detalladamente su significado y qué implicaciones tienen sobre el tratamiento de la enfermedad.

PRUEBAS GENÉTICAS

Una prueba genética es un examen mediante el cual se busca detectar cambios o defectos (mutaciones) específicas en determinados genes, cromosomas o proteínas que hayan sido heredados (transmitidos de padres a hijos). El análisis se realiza en muestras de sangre, saliva u otro tejido. La mayor utilidad de este tipo de pruebas se basa en la capacidad que tienen para determinar si el cáncer de mama puede ser atribuido a dichos defectos heredados y a saber si otros miembros de la familia pueden tener la misma mutación. Existen actualmente tres genes que pueden mutar y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama o de ovario: Los genes BRCA1, BRCA2 y PALB2.

El análisis de estos genes se realiza a través del estudio de una muestra de sangre o saliva y es llevado a cabo por un médico genetista. Si en su familia existen antecedentes de cáncer de mama o de cáncer de ovario es muy importante que discuta con su equipo médico la utilidad de una prueba genética. También es fundamental, que antes de comunicar los resultados a otros miembros de su familia, se asegure de que la información que les transmita sea consecuente a lo que su médico le indique y no haga conclusiones adelantadas o sin fundamentos, de manera que se puedan evitar malas interpretaciones que alarmen a su grupo familiar sin necesidad.

¿Cómo interpretar los resultados?

Los resultados de las pruebas genéticas generalmente se proporcionan usando tres categorías:

  • Positivo: Indica que se ha encontrado una mutación relacionada con cáncer de mama y el riesgo de enfermedad en esta persona es mayor.
  • Negativo: Indica que no se ha encontrado una mutación relacionada con cáncer de mama.
  • No interpretable: Indica que no se puede determinar si existe la mutación o no.

En cualquier caso, si usted considera que le debe ser ordenado este tipo de pruebas, es importante que se acerque a su EPS y solicite que lo remitan a una asesoría genética, allí le resolverán todas las dudas que pueda llegar a tener relacionadas con este tema.

NOTA: Recuerde que además de los exámenes que se han descrito previamente, existen muchísimos otros que le pueden ser ordenados dependiendo de sus características y necesidades, y que solo su equipo médico tiene el criterio y la formación indicada para prescribir. Lo importante es que independientemente del examen que le ordenen, se asegure siempre de que preguntar sobre cualquier duda que tenga y le sea explicado en qué consiste y si debe tener algún tipo de preparación en particular.  

Por otro lado, vale la pena insistir en que el contenido que aquí se presenta tiene el único propósito de informar a pacientes y cuidadores respecto a la enfermedad y bajo ninguna circunstancia, puede o debe ser considerado un sustituto de la atención médica especializada.  

El contenido de esta sección fue escrito por: Ana Milena Gil Quijano -Investigadora -IECAS-
Revisión y aprobación por:
Fernando Perry -Mastólogo- Asociación para el Apoyo a la Mujer con Enfermedades del Seno-AMESE-
Sandra Díaz -Mastólogo- Instituto Nacional de Cancerología INC
Fernando Niño -Radiólogo- Instituto Nacional de Cancerología INC
Juan Carlos Mejia -Patólogo- Instituto Nacional de Cancerología INC
Natalia Walteros -Técnica en radiología- Instituto Nacional de Cancerología INC