IMAGEN INTERNA

PÉRDIDA DE LA IDENTIDAD FEMENINA

El cáncer de mama representa una condición que no solo afecta el cuerpo, sino que también puede influir drásticamente en la identidad y en la auto-estima de quienes lo padecen. Enfrentar el diagnóstico y consecuentemente el tratamiento del cáncer, implica convivir tanto con el miedo que genera un peligro que amenaza la vida, como con los cambios físicos que puede generar su manejo.

Como se mencionó previamente, las cirugías, la radioterapia y el uso de fármacos, a pesar de los beneficios claramente descritos, generan también efectos visibles e indeseables en la apariencia física. Dentro de los que se reconocen con mayor frecuencia se encuentran la pérdida de una o ambas mamas debido a su remoción quirúrgica; el cambio de la forma y apariencia física de las mamas en el caso de las cirugías conservadoras; la caída del cabello, cejas o pestañas; cambios en el crecimiento y color de las uñas a causa de la quimioterapia y la irritación y cambios en el color de la piel que se presentan como consecuencia de la radiación.

Es importante resaltar que no todas las personas que reciben tratamiento para el cáncer de mama tendrán que sufrir todos y cada uno de los efectos mencionados necesariamente. Esto depende especialmente del tipo de tratamiento y de la forma en que cada organismo reaccione, y en algunos casos es probable que no se presenten o aparezcan de forma leve.

Todos estos cambios físicos asociados al cáncer de mama son para las mujeres en particular un aspecto crucial que influye directamente sobre su autoestima, generando en algunos casos sentimientos de minusvalía, soledad o vergüenza, que a su vez estimulan conductas de aislamiento, de rechazo social y sexual, entre otros, lo cual afectará de manera negativa tanto al paciente como a sus cuidadores y seres queridos. Las secuelas a nivel físico generan una carga emocional adicional en especial en las mujeres, dada la percepción cultural que se tiene respecto a la identidad femenina, asociada precisamente con las partes del cuerpo que pueden verse alteradas gracias al tratamiento de la enfermedad (senos, cabello, piel, uñas etc.).

Por otro lado, algunos de los efectos (como la pérdida del cabello) exponen abiertamente a la paciente ante otras personas, lo cual implica para muchas, llevar una etiqueta de “cáncer” a todas partes, lo cual hace que poco a poco disminuya el deseo de salir e interactuar con otros intentando minimizar así, el riesgo de ser señaladas y estigmatizadas respecto a su condición y a cómo esta interfiere en su rol como mujeres.

Finalmente las mujeres tradicionalmente se han desarrollado en nuestra cultura como las principales cuidadoras (de su pareja, de sus hijos y/o de sus padres etc.), por lo cual, el choque que genera el cambio de funciones y que las obliga a pasar de ser cuidadoras a ser cuidadas, constituye también un conflicto emocional respecto a su identidad como mujeres perturbando la seguridad y la confianza en su actuar femenino, sexual, social y maternal.

De esta manera es fundamental entender que el conflicto emocional generado por los cambios en la imagen corporal a causa del cáncer y su tratamiento es a penas natural, y nadie puede juzgar o desestimar sus emociones, sin embargo, es preciso recordar que la mayoría de dichos cambios son temporales y que una vez terminado el tratamiento su cuerpo irá recuperando la imagen habitual.

Existen otros efectos por su parte, que no se pueden revertir y que deberán ser aceptados gradualmente, lo cual facilitará el auto reconocimiento y la recuperación de la identidad femenina. Para ello, actualmente se cuenta con herramientas de gran utilidad que ayudarán a minimizar los efectos indeseables, tanto de los cambios temporales como de los permanentes, de manera que repercutan lo menos posible en la auto-estima y el estado anímico tanto de pacientes como de sus cuidadores.

ESTRATEGIAS PARA HACER FRENTE A LOS CAMBIOS FÍSICOS CAUSADOS POR EL CÁNCER DE MAMA Y SU TRATAMIENTO

La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas. Confucio.

Es imprescindible que antes de iniciar el tratamiento del cáncer pregunte a su equipo médico tratante qué efectos tendrá el mismo respecto a su imagen corporal, es bien sabido que conocer a qué nos vamos a enfrentar con anterioridad, nos permite asimilar la situación y nos da el tiempo suficiente para desarrollar herramientas que faciliten la aceptación y adaptación a la condición venidera, mientras que una persona que no conozca previamente lo que puede llegar a pasar, tendrá que encontrarse de frente con una realidad que no se esperaba y que consecuentemente le será más difícil de sobrellevar.

Verse bien es sentirse bien.

El arreglo personal es un criterio que influye de forma significativa en la auto-estima y en la imagen que se proyecta ante los demás, por lo cual es muy importante mantener un aspecto digno e higiénico. Dadas las características de la enfermedad y del tratamiento, es natural que tenga días buenos, regulares y malos, sin embargo, debe tratar en lo posible de no permitir que el malestar físico o emocional interfieran en sus hábitos de higiene y arreglo personal. Trate de hacer el esfuerzo de manera consciente y asegúrese de hacer lo posible por no perder el interés en su apariencia y mostrarse a sí misma y a los demás como una mujer autónoma, hermosa y positiva, que luchará con todas sus fuerzas para salir adelante.

Tu cuerpo escucha todo lo que dice tu mente. Naomi Judd.

Es natural que sentimientos como la tristeza, la angustia o la rabia la acompañen durante todo el proceso de la enfermedad debido a los cambios físicos, sin embargo, es importante que no les permita ocupar gran parte de su tiempo, trate de convencerse de que la gran mayoría de los efectos del tratamiento serán temporales, de que a pesar de los tropiezos usted será capaz de seguir batallando y que una vez terminé el tratamiento, su cuerpo recuperará en gran medida su imagen habitual.  Tenga en cuenta que lo más importante es concentrar su mente y todo su esfuerzo en la recuperación y la clave está en mantener una actitud positiva y pro-activa.

El dolor mental es menos dramático que el dolor físico, pero es más común y también más difícil de soportar. C. S. Lewis.

Hoy en día es todavía común que existan personas con la idea de que sus emociones o forma de pensar nada tienen que ver con la salud. Sin embargo y con el transcurso del tiempo, actualmente dicha consideración ha sido desmentida ampliamente y es fundamental entender la importancia que tiene mantener una vigilancia permanente, no solo de las manifestaciones físicas que sugieran una posible alteración en la función o estructura de alguna parte de nuestro cuerpo, sino del estado de nuestra mente y nuestra salud emocional. En el caso del cáncer de mama, y hablando específicamente de hacer frente a los cambios físicos, es especialmente útil y oportuno el asesoramiento y acompañamiento de profesionales médicos o de otros profesionales de la salud mental (psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales), que puedan ayudarle a re-encontrar su identidad femenina y su feminidad o a manejar de forma asertiva sus emociones. Para conocer más acerca de asistencia emocional diríjase a la sección. Ver sección asistencia emocional

Las emociones inexpresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y salen más tarde de peores formas. Sigmund Freud.

No se abstenga de compartir con sus seres queridos sus experiencias y emociones, ni de conocer a nuevas personas que al igual que usted atraviesan o han atravesado por una situación similar a la que usted está viviendo. En muchas ocasiones el intercambio de experiencias genera un sentimiento de liberación que le hará más fácil sobrellevar el día a día. Por otro lado, muchas mujeres sienten que ninguna de las personas cercanas es capaz de entender realmente lo que sienten o el porqué de ciertas actitudes, y encuentran en grupos de apoyo conformados por personas bajo la misma condición esa comprensión, además de la oportunidad de establecer nuevos vínculos que le permitan trabajar en equipo con otras mujeres en favor de su auto-reconocimiento.

Para conocer más acerca de redes de apoyo diríjase a la sección. Ver sección redes de apoyo

No puedes para las olas pero puedes aprender a surfear. Jon Kabat-Zinn.

A pesar de que no existe forma de evitar que el tratamiento genere efectos indeseables en el cuerpo, hoy en día se cuentan con herramientas estéticas y cosméticas que permiten hacerlos mucho más llevaderos. Trate de asesorarse bien y de buscar información confiable donde le puedan aconsejar cómo minimizar los efectos del tratamiento sin interferir con el mismo. Existen sitios especializados en el cuidado y la belleza de pacientes oncológicos, así mismo, actualmente algunos portales en internet parecidos a este ofrecen información útil a la que puede acceder fácilmente.

IMAGEN EXTERNA

A continuación se ofrecen algunas alternativas para hacer frente a los cambios físicos generados por el cáncer y su tratamiento:

LAS MAMAS

La posibilidad de perder una o ambas mamas a raíz de un cáncer, es para algunas mujeres la idea más angustiante de todas, sin embargo, es necesario en primer lugar entender que la cirugía representa una oportunidad para vencer definitivamente a la enfermedad y por tal razón, el temor que genera el cambio físico no puede de ninguna manera constituir una razón para impedir o retrasar el tratamiento quirurgico. Por otro lado, actualmente es menos probable que su equipo médico tratante opte por cirugías en las que se requiera la extirpación completa de la mama y en vez de estas, habitualmente se recurre a cirugías conservadoras que permiten mantener la mayor cantidad de tejido mamario posible, de manera que los resultados estéticos sean mucho más satisfactorios. Ahora bien, en el caso de tener que someterse a una mastectomía o a una cirugía conservadora que requiera la extirpación de gran parte de la mama, existen también diferentes recursos disponibles para minimizar el impacto visual o incluso para recuperar la forma de la o las mamas operadas.

Lo más importante sin embargo es que haga lo necesario por trascender el cambio físico y entender que la pérdida de una o ambas mamas en los casos más extremos, puede representar la diferencia entre la vida y la muerte. No todos los tipos de cáncer tiene la posibilidad de ser controlados simplemente con la extracción de la parte afectada, por lo tanto, el cáncer de mama representa una ventaja en este aspecto frente a muchos otros en que las posibilidades de tratamiento no incluyen la remoción quirúrgica del tumor (por ejemplo. los cánceres de hueso, de sangre, de hígado, entre muchos otros).

Finalmente no se trata de restarle importancia a la pérdida de una parte de su cuerpo. Usted y sus familiares o personas cercanas están en todo su derecho de sentir,  expresar abiertamente sus sentimientos y vivir de la mejor manera posible un duelo que les permita aceptar la pérdida y asimilar su nueva imagen, pero sí es recomendable que desde el principio traten de cambiar la concepción que se tiene a cerca de la cirugía como un procedimiento que mutila o destruye, por una idea totalmente opuesta que les permita reconocer en la cirugía una nueva oportunidad.

El tratamiento quirúrgico para el cáncer de mama constituye un procedimiento que le otorgará vida, y que a pesar de dejar marcas en su cuerpo, significan también la victoria frente a una batalla no solo contra la enfermedad sino contra los prejuicios y estigmas sociales,  que con el tiempo han disminuido drásticamente, gracias precisamente al cambio de pensar de muchas personas que antes que usted tuvieron que hacerle frente a la misma situación. A continuación, se muestran algunas herramientas mediante las cuales se pueden minimizar el impacto visual del tratamiento quirúrgico para cáncer de mama.

Reconstrucción mamaria

Dependiendo del tipo de cirugía que le sea indicada, es oportuno que consulte con su médico sobre la posibilidad de una reconstrucción mamaria, la cual representa un procedimiento quirúrgico que a diferencia de las mastectomías o cirugías conservadores no tiene ningún efecto terapéutico, pero sí permite el restablecimiento de la forma de la o las mamas en los casos en que haya sido necesaria su remoción quirúrgica completa.

Dependiendo de la técnica y/o de la decisión del paciente, la reconstrucción mamaria puede llevarse a cabo inmediatamente se realiza la mastectomía o la cirugía conservadora; o incluso un tiempo prudente después de su realización, como un procedimiento quirúrgico independiente. Ampliar Información

Prótesis externas

Es probable que para algunas mujeres, el someterse a un procedimiento quirúrgico adicional como la reconstrucción mamaria no represente una opción, ya sea por razones personales o por recomendación médica, sin embargo, es probable que sí les interese poder vestir de la misma forma en que lo hacían antes del tratamiento sin que sea evidente la ausencia de la mama o de las mamas operadas. Para ellas existen diferentes posibilidades dentro de las que se encuentra el uso de prótesis externas.

Las prótesis externas reemplazan el tejido mamario natural por un sustituto hecho de materiales como silicona, espuma u otros materiales que pueden ser puestas debajo de sus prendas habituales, y así mantener el aspecto visual que se proyectaba antes del tratamiento.  Pregunte a su médico dónde puede encontrar este tipo de prótesis, es muy importante que antes de comprar o adquirir el producto se asesore de expertos en el área de manera que no ponga en riesgo su salud o el resultado de la cirugía, por el uso de prótesis inadecuadas o de dudosa calidad.

Pendas de uso interior para vestir

El uso de prótesis externas requiere de una brasier o corpiño que se ajuste a las necesidades del cuerpo después de la cirugía. Hoy en día existen diferentes marcas que han entendido y atendido a dicha necesidad, mostrando así el cambio cultural en la forma de percibir y abordar el tema a nivel global, como una condición que pasó de ser un tabú o un motivo de vergüenza, a ser una posibilidad real y cercana para cualquier mujer.

Los brasieres o sujetadores post-cirugía para mujeres mastectomizadas están diseñados para sostener de manera segura las prótesis externas mediante bolsillos incorporados que permiten mantenerlas en el lugar donde deben estar, y proporcionan confort y comodidad durante su uso. El escote y el área bajo el brazo suelen ser un poco más altos y las terminaciones, así como las tirantas son más suaves y acolchonadas con el propósito de brindar mayor comodidad luego de la cirugía.

Aunque hasta hace algún tiempo el acceso a ropa interior para mujeres mastectomizadas no era una posibilidad para todo el mundo dados los costos de una prenda como estas, actualmente no es un opción inalcanzable y el costo de dichas prendas ha disminuido considerablemente de manera que el número de mujeres que pueden acceder a ellas sea mucho mayor, sin embargo, es posible también que usted misma o mediante la ayuda de otra persona, modifique un brasier convencional añadiendo un bolsillo interior que le permita sostener las prótesis.

En tal caso, busque diseños que no tengan aros o estructuras que puedan llegar a incomodar o maltratar algún área de la zona operada, trate de buscar que las copas se ajusten a su nueva talla y que preferiblemente cubran toda la mama de manera que se minimice la posibilidad de que pierdan su forma por el movimiento.  

Al igual que los brasieres, existen también prendas como vestidos de baño, pijamas, tops, camisetas, prendas deportivas y hasta vestidos con sujetador para prótesis incorporado que ya se encuentran en el mercado sin mayor dificultad y a precios accesibles, no obstante, esto no quiere decir que el hecho de haber sido mastectomizada la obligue a usar este tipo de prendas de manera exclusiva o de forma permanente, pero sí  pueden ser consideradas como una herramienta durante el proceso de auto- reconocimiento  y adaptación a su nueva imagen corporal, de manera que en adelante, pueda decidir sobre el tipo de prendas que mejor se acomodan a sus necesidades específicas del mismo modo en que lo hacía antes de la cirugía y con pleno conocimiento de su cuerpo, sus preferencias y las alternativas disponibles.

Recuerde No todas las mujeres que han perdido una o ambas mamas a causa del cáncer, viven y sienten los cambios físicos de la misma manera. Existen factores como la edad, la situación afectiva, la falta de recursos, la capacidad de resiliencia entre muchos otros, que influyen en la forma de reaccionar o afrontar los efectos visibles del tratamiento.

La recuperación de la forma y apariencia original de las mamas después de la cirugía ha dejado de ser para muchas personas una necesidad o un requisito para sentirse de nuevo mujeres en todo el sentido de la palabra, lo cual, se ha venido consolidando como una decisión de vida digna de total admiración que impulsa y reafirma el hecho de que perder una o ambas mamas no amenaza de ninguna manera la identidad femenina o la feminidad, convirtiéndosen así, en símbolos de sobrevivencia, de lucha, de amor propio y de superación.

De cualquier forma y sea cual sea su caso, no tema en hacer uso de las herramientas disponibles si siente que debe y quiere hacerlo, lo más importante es que la decisión que tome sea fundamentada en sus necesidades, su forma de pensar y sentir, su comodidad y ante todo y fundamentalmente su tranquilidad y armonía. No permita que la decisión que tome sea influenciada por comentarios o actitudes de las que no depende su felicidad y que tarde o temprano serán parte de un episodio de su vida, como muchas otras que hoy en día ya ni siquiera recuerda.

Por último, no olvide consultar con sus médicos y buscar asesoría de personas expertas en el área sea cual sea su decisión, de manera que evite poner en riesgo su salud por el uso de productos o tratamientos mentirosos que afecten su bienestar.

EL PELO

La pérdida del cabello, es uno de los efectos de la quimioterapia que representa mayor impacto especialmente en las mujeres. La caída del cabello así como de las cejas o las pestañas y en general del vello corporal, es debida a que algunos tipos de quimioterapia como las antraciclinas, los taxanos y el platino, además de atacar a las células cancerosas, también afectan a las células sanas.

Los folículos capilares son especialmente sensibles a este tipo de fármacos, razón por la que se presenta el debilitamiento y la caída total o parcial del cabello o de cualquier otro tipo de vello corporal, sin embargo, las células sanas a diferencia de las cancerosas, sí tienen la capacidad de recuperarse, por lo cual debe tener en cuenta que se trata de un efecto temporal y que una vez se termine el tratamiento el cabello volverá a crecer. Es probable que el nuevo cabello crezca mostrando un color y una textura diferente a la original, sin embargo, después de un periodo de tiempo volverá a recuperar sus características habituales.

Por lo general la caída o la pérdida de vello corporal inicia luego de una o dos semanas a partir de la primera sesión de quimioterapia o incluso tiempo después y se puede presentar de forma súbita o gradual.  

A continuación, se muestran algunas herramientas mediante las cuales se pueden minimizar el impacto visual de la alopecia o de la pérdida de vello corporal.

Consejos previos a la caída del cabello:

Cómo ya se mencionó, no todos los tratamientos provocan la pérdida del cabello, por lo tanto lo más importante en principio es preguntar a su equipo médico tratante, si el tipo de quimioterapia que será utilizado en su caso puede provocar la pérdida del cabello o no. De manera que pueda establecer un plan de acción dependiendo de la respuesta de su médico.

A pesar de los esfuerzos en investigación a la fecha no se cuenta con ningún tipo de tratamiento o estrategia para evitar que la quimioterapia provoque la caída del vello corporal, por lo cual se recomienda que antes de seguir alguna recomendación o indicación de la que le hayan hablado, consulte con su médico y evite llevar a cabo acciones que contrario a lo esperado le puedan generar otros problemas o que tal vez puedan interferir con el tratamiento.

Algunas mujeres (especialmente aquellas que tiene el cabello largo), prefieren cortarlo antes de la quimioterapia de manera que gradualmente puedan ir adaptándose a una imagen diferente de sí mismas sin una melena larga y abundante, e ir anticipándose así a la pérdida temporal del cabello.

Otras mujeres prefieren rapar su cabeza por completo antes de que el pelo se caiga de manera súbita. En algunos casos es más fuerte el impacto que trae consigo el ser testigo de la caída que el mismo hecho de perder el cabello, por lo tanto, puede resultar útil acudir a una sala de belleza donde le ayuden o raparse a sí misma antes de exponerse a una situación posiblemente más impactante.

Consejos durante el tratamiento

  • Hidrate con frecuencia el cuero cabelludo con una crema hidratante adecuada para su piel.
  • Cúbrase la cabeza en los meses de frío para conservar el calor corporal y protéjala del sol excesivo mediante crema protectora o cúbrase la cabeza antes de exponerse.
  • Use un champú suave, preferiblemente no perfumado.
  • Considere no lavar la cabeza todos los días y no exceda la fuerza de sus dedos durante el lavado.
  • Evite usar secador de cabello con aire muy caliente o tirar del cabello cuando este empiece de nuevo a crecer.
  • Antes de usar lociones o productos que prometen estimular el crecimiento del cabello, consulte a su médico si es conveniente o no.
  • Use una funda cómoda y suave para la almohada de la cama.

Consejos sobre el cuidado del cabello nuevo

  • Lávese el cabello máximo tres veces por semana.
  • Realice masajes sobre el cuero cabelludo para eliminar la descamación y estimular la piel seca.
  • Evite en la medida de lo posible los cepillados y el uso de secadores o planchas.
  • Use un cepillo suave o un peine de cerdas gruesas que no maltraten el cabello.
  • Evite aplicar tintes en el cabello, como mínimo hasta tres meses después de haber finalizado los tratamientos.
  • En general, evite el uso de tratamiento que requieran químicos como alisados o rizados permanentes por lo menos mientras su cabello recupera su estado inicial y nunca durante el tratamiento.

Uso de accesorios

A pesar del impacto emocional que genera la caída del cabello, esta condición ha estimulado la creatividad en el uso de accesorios, postizos o pelucas que incluso empiezan a ser empleados por mujeres que a pesar de no haber sido sometidas a un tratamiento de cáncer, encuentran en ellos alternativas llamativas y hermosas para cualquier tipo de ocasión. A continuación, se presentan diferentes alternativas que pueden representar una opción para cada caso dependiendo de sus gustos, necesidades y preferencias:

Pelucas

PELUCAS NATURALES DE PEGAR: Con las  pelucas naturales de pegar puede mantener su aspecto y nunca ser vista sin pelo, sin que nadie se percate de que el pelo ya no es el suyo. Si elige pelucas naturales de pegar, se hará un molde de su cabeza, un mechón de su cabello será removido y llevado a unas fotos, para que pueda hacer una peluca con todas las características de su cabello natural. Las pelucas naturales de pegar requieren de un mantenimiento cada tres semanas, retirando el cabello para lávalo y secarlo y para desinfectar e hidratar el cuero cabelludo. Una vez realizado el mantenimiento puede lavarse el pelo y hacerse el cepillado en casa o donde su peluquero habitual.

PELUCAS NATURALES DE PONER Y QUITAR: Si elige un cabello natural de poner y quitar se encuentran varios colores y tamaños. El pelo se vende en bruto (sin corte) de modo que pueda ser adaptado a su corte de elección. El mantenimiento de estas pelucas se debe realizar una vez al mes, para ello, es preciso que averigüe dónde le pueden ofrecer este servicio o donde le puedan explicar cómo hacerlo de la forma correcta.

PELUCAS SINTÉTICAS: Hay una amplia gama de pelucas sintéticas (para poner y quitar), de varios tamaños, colores y peinados para que pueda encontrar una solución similar a su pelo natural, con la que se sienta cómoda. El mantenimiento de las pelucas sintéticas puede ser realizado por usted misma. Puede lavar el cabello siempre que lo desee, pero es aconsejable lavarlo al menos una o dos veces al mes. En el lavado de este tipo de pelucas usted debe utilizar productos especializados para fibras de la siguiente forma:

  • Añada un poco de champú (de fibra) al agua fría y lave en el sentido de largo del cabello (2 veces). Hágalo con cuidado presionando ligeramente, sin torcer y sin frotar.
  • Retire el champú con agua fría.
  • Después del lavado, añada un poco de bálsamo (una cucharada) de fibra para agua fría y deje el pelo mojado en la solución entre 15 a 20 minutos.
  • Retire el pelo de la solución (no enjuague y presione para eliminar el exceso de agua).
  • Agite y peine con los dedos.
  • Coloque sobre una cabeza de espuma de poliestireno y deje secar al aire.
  • Es importante la vaporización diaria con acondicionador para nutrir y proteger la fibra.
  • Nunca utilice el secador, rulos calientes, rizador o plancha.
  • Mantenga el cabello siempre lejos de fuentes de calor o vapor (horno, parrilla, sauna, etc.)

¿Cómo poner el pelo?

  • Mantenga el cabello al aire y dé volumen.
  • Ponga la peluca de adelante hacia atrás, ubicándola en la frente y luego posiciónela cuatro dedos por encima de las cejas.
  • Peine con los dedos al estilo de su cabello.
  • Si lo prefiere, acuda a un salón de belleza donde le puedan explicar cómo poner la peluca por primera vez de manera que en adelante pueda hacerlo sola.
Gorros, sombreros, boinas

Los sombreros, gorras o boinas además de permitirle minimizar el impacto visual de la alopecia generada por el tratamiento, se han convertido hoy en día en accesorios de uso cotidiano y de bajo costo, no solo para mujeres con cáncer sino para toda clase de mujeres que quieren mostrar un look moderno y auténtico. Accesorios como estos ofrecen la oportunidad de jugar con los materiales, las texturas, las formas, los colores y los estilos, permitiendo lucir diferentes tipos de looks dependiendo del momento, la situación o las necesidades de cada persona.

Cómo elegir el gorro, sombrero o boina?

  • La adquisición de este tipo de accesorios debe estar fundamentada principalmente en su comodidad y por supuesto sus gustos o preferencias. 
  • Existen sitios en internet o asesores de imagen que pueden recomendarle varios tips a la hora de comprarlos, según su color de ojos, piel, forma del rostro etc, sin embargo, lo más importante es que la decisión sea enteramente suya y el accesorio que elija la satisfaga plenamente, aunque por supuesto un buen consejo no le hace mal a nadie y en muchos casos, este tipo de decisiones que pueden ser aparentemente intrascendentes, adquieren mucho valor cuando son compartidas con sus cuidadores o personas más cercanas. 
  • Antes de comprar uno de estos accesorios, tenga en cuenta para qué tipo de eventos le podría ser útil, con qué atuendo puede combinarlo.
  • Explore todas las alternativas posibles antes de decidirse por una en particular.
  • Si encuentra uno que la enamore, trate de adquirirlo en diferentes colores para poder combinarlo con cualquiera de sus atuendos.
  • Asegúrese de que la talla es la correcta y que no le quede muy suelto o demasiado ajustado de manera que se sienta cómoda todo el tiempo.
  • Trate de usar diferentes estilos, y tenga en cuenta su personalidad a la hora de elegirlos.
Pañuelos o turbantes

Al igual que con los gorros, sombreros o boinas, los pañuelos o turbantes representan una de las herramientas de mayor preferencia y uso actualmente por todo tipo de mujeres, dado sus costos, versatilidad y facilidad de uso.

¿Cómo elegir el pañuelo?

    • El tejido debe tener una longitud mínima de 1,80 metros y una anchura de 1 metro 
    • (Mayor cantidad de tejido, hará más fácil la creación de volumen alrededor de la cara)
    • Usted debe preferir pañuelos de algodón, lycra o de lino, y evitar los materiales que se deslizan como la seda o telas sintéticas.
    • Para aquellas personas que tienen problemas para ajustar los tejidos, hay pañuelos atados ya para facilitar su colocación, y un montón de maneras diferentes y creativas de utilizarlos.
    • Por la noche, si no quiere dormir con la cabeza descubierta, se puede elegir un turbante.

Nota: Existen también muchos tutoriales o videos explicativos fáciles de encontrar en internet, donde se muestran diferentes formas de uso y hasta talleres para la elaboración de este tipo de accesorios, lo cual, además, le ofrecerá una posibilidad de ocupar su tiempo de forma productiva.

LAS UÑAS

Las uñas también pueden verse afectadas por la quimioterapia, sin embargo, al igual que el cabello, las pestañas y en general el vello corporal, estas también recuperan su forma, color y textura original una vez se haya terminado el tratamiento. Dentro de los efectos más habituales se encuentra el oscurecimiento o hiperpigmentación, la presentación de fisuras y la caída o deformación de las uñas.

Consejos para el cuidado de las uñas

  • Por lo menos mientras dura el tratamiento, es recomendable mantener las uñas cortas y limpias para minimizar el riesgo de infección.
  • Siempre que deba realizar actividades de limpieza o cuidado del hogar, trate de usar guantes para evitar el contacto con sustancias o agentes infecciosos
  • En lo posible trate de mantener sus uñas protegidas por dos o tres capas de esmalte, para fortalecerlas y ocultar el tono oscuro que adquieren.
  • Para desvanecer o eliminar el esmalte, utilice un quitaesmalte que no tenga acetona para disminuir la resequedad. 
  • Evite morderse las uñas o quitarse los padrastros alrededor, pues esto las debilita aún más
  • Procure usar un quita-cutículas en crema o en gel y retire la cutícula suavemente mediante un palito de madera sin ejercer mucha fuerza o maltratar la zona.
  • Utilice una crema humectante en sus manos para evitar la resequedad y prevenir los padrastros.
  • Trate de no exponer sus manos al agua durante mucho tiempo, pues esto puede provocar alteraciones y patologías específicas en las manos o uñas.
  • Es preferible que sea usted misma la que se encargue de arreglar sus uñas y evite al máximo acudir a salones de belleza o usar elementos que no sean de su uso exclusivo y en caso de hacerlo, asegúrese de que se toman las medidas de higiene y seguridad adecuadas.
  • No utilice uñas artificiales, por lo menos hasta que el tratamiento no haya finalizado, pues este tipo de productos involucran químicos que pueden provocar reacciones alérgicas, o infecciones
  • Si observa señales de inflamación, infección, dolor o secreción acuda a su médico y consulte de inmediato.

LA BOCA Y LOS DIENTES

Mantener la boca, los dientes y las encías limpias durante y después del tratamiento del cáncer ayuda a disminuir complicaciones tales como caries dentales, llagas en la boca e infecciones, que puede diseminarse a otras partes del cuerpo, además de provocar problemas para alimentarse.

Consejos para el cuidado de las boca y los dientes

  • Cepíllese los dientes y encías 2 o 3 veces al día durante 2 a 3 minutos por vez.
  • Use un cepillo de dientes con cerdas suaves.
  • Use una crema dental con fluoruro.
  • Deje secar el cepillo de dientes al aire entre cepilladas.
  • Si la crema dental le ocasiona úlceras bucales, cepíllese con una solución de 1 cucharadita (5 g) de sal mezclada con 4 tazas de agua. Vierta una cantidad pequeña en una taza limpia para sumergir el cepillo de dientes cada vez que se cepille.
  • Use seda dental suavemente una vez al día.
  • Cepille y enjuague las dentaduras postizas todos los días. Use un cepillo de cerdas suaves o uno especial para limpiarlas. 
  • Limpie con un limpiador de dentaduras postizas recomendado por su odontólogo. 
  • Mantenga las dentaduras postizas húmedas cuando no se usan. en agua o una solución de remojo para dentaduras postizas recomendada por su odontólogo. 
  • No use agua caliente, porque la dentadura postiza puede perder su forma. 
  • Evite alimentos o bebidas que contengan mucho azúcar, los cuales pueden provocar caries.
  • Utilice productos para el cuidado de los labios con el fin de evitar que se resequen y se fisuren
  • Tome sorbos de agua para aliviar la resequedad de la boca 
  • Consuma dulces o goma de mascar sin azúcar 
  • Hable con su odontólogo acerca de: Soluciones para reponer minerales en sus dientes, sustitutos de la saliva y fármacos que ayudan a las glándulas salivales a producir más saliva.

LA PIEL

El efecto del tratamiento sobre la piel, es bastante frecuente y por lo general se relaciona con procesos tóxicos o alergénicos a raíz de la quimioterapia o la terapia de radiación. Dentro de los más frecuentes se encuentran la secreción, eritemas, foto sensibilidad e hiper-pigmentación y por lo general suelen desaparecer parcial o completamente una vez se ha terminado el tratamiento.

Consejos para el cuidado de la piel

  • Seque la piel con una toalla suave y sin restregar demasiado fuerte.
  • Use jabones neutros o no perfumados
  • No exceda el tiempo bajo la ducha
  • Procure que su ropa interior sea en algodón
  • Asegúrese de que la ropa interior no tenga residuos de jabón que le puedan provocar alergias o infecciones en la piel
  • Evite la exposición excesiva y directa al sol
  • Consuma mucho líquido y evite el consumo de alcohol y cafeína
  • Utilice a diario cremas hidratantes para mantener la elasticidad y nutrir la piel.

LAS CICATRICES

Las cicatrices que deja la cirugía dependen en gran medida del tipo de cirugía y de la cantidad de tejido mamario extirpado, sin embargo, es importante señalar que el área del pecho así como la de la espalda, son consideradas zonas de mayor dificultad para una buena cicatrización debido fundamentalmente a que la piel en dichas áreas es mucho más gruesa, y por lo tanto requiere de una mayor producción de colágeno para que las cicatrices se resuelvan de mejor manera.

Por otro lado, el resultado estético de una cicatriz por mastectomía o cirugía conservadora depende mucho también del tipo de piel que tengamos y del cuidado de la piel que hayamos mantenido a lo largo de nuestra vida, razón por la cual, se pueden observar diferencias muy marcadas en la cicatrización entre diferentes mujeres a pesar de tener la misma edad o incluso de haber sido operadas por el mismo médico.

Consejos para el cuidado de las cicatrices

En principio se recomienda que además de los cuidados de la piel previamente mencionados, evite el uso o la aplicación de productos no recomendados por su equipo médico, de manera que se prevengan infecciones de la cicatriz por la interacción con sustancias que sin saberlo, pueden ser nocivas y que ocasionarán por ende una cicatrización más difícil y demorada.

Cicatrizantes naturales como la sábila, pueden ayudar a mejorar la cicatrización, sin embargo, tenga en cuenta que la incorrecta utilización o aplicación de la sábila, puede incluso generar quemaduras que provocarán un resultado aún peor. Por lo tanto, deben tener especial cuidado en usar exclusivamente la pulpa de la planta y quitar por completo, la vena o también llamada penca de la sábila pues es esta parte de la planta la que puede provocar lesiones indeseables. Algunas personas pueden ser sensibles a la sábila, por lo cual es recomendable hacer una primera aplicación en otra porción pequeña del cuerpo de manera que se pueda verificar que no hay ningún tipo de reacción adversa a la planta antes de usarla directamente sobre la cicatriz.

Existen también diferentes productos como cremas, ungüentos o pomadas, que ofrecen mejorar o incluso eliminar las cicatrices, no obstante, sea cual sea el caso, lo más recomendable es acudir a un especialista médico en dermatología, pues son ellos los expertos en el cuidado de la piel y de las cicatrices, y por lo tanto son los únicos que pueden determinar con certeza, si un producto sea químico o natural, es adecuado o no para usted.

El contenido de esta sección fue escrito por: Ana Milena Gil -Investigadora -IECAS-
Revisión y aprobación por:
Lizeth Milena Pinzón, Médico especialista en salud mental y Psiquiatría