Recordemos que el cáncer es un proceso lento y silencioso que pudo haber iniciado en el cuerpo mucho tiempo antes de que se manifestaran los síntomas de la enfermedad. Dentro del proceso diagnóstico de la enfermedad, se reconocen dos vías.

La primera vía corresponde a la detección temprana, que incluye la tamización y tiene como objetivo identificar la enfermedad antes de que se presenten síntomas, de manera que pueda tratarse lo más rápido posible.  Los cánceres de mama que se identifican tempranamente suelen ser más pequeños y estar aún localizados solo en la mama, lo cual aumenta las probabilidades de éxito con el tratamiento.  

La segunda vía corresponde al diagnóstico en personas que ya presentan síntomas claros relacionados con la presencia del cáncer y por tal razón acuden al servicio médico, y puede darse en etapas tempranas o más avanzadas de la enfermedad. Independientemente de la vía, la confirmación del diagnóstico del cáncer de mama requiere del estudio profundo y detallado de cada caso, por lo tanto, el tipo y número de pruebas, exámenes o procedimientos que son ordenados para tal fin varía de persona a persona y depende en gran medida del criterio médico.

En particular el proceso diagnóstico está fundamentado en las imágenes de detección, el examen físico y el resultado de las biopsias, sin embargo, en muchas ocasiones es necesario apoyarse en otro tipo de análisis, ya sea como requisito para llevar a cabo algún procedimiento, o como un examen complementario que aporta información relevante para que los médicos puedan determinar con confianza el diagnóstico y el estado de salud general del paciente. . Para conocer más acerca de exámenes de apoyo haga click aquí

ESTRATEGIAS DE DETECCIÓN TEMPRANA

Dentro de las estrategias de detección temprana se encuentran

  • El auto examen de la mama
  • El examen clínico de la mama
  • Prueba de tamización (mamografía)

AUTOEXAMEN DE LA MAMA

El autoexamen de la mama es una técnica altamente recomendada como parte del cuidado de la mama mediante la cual, un individuo, (hombre o mujer) puede por sí mismo vigilar e identificar cambios en sus mamas por medio de la vista y el tacto. El principal objetivo del autoexamen es que la persona conozca sus mamas y aprenda a reconocer la superficie, textura y apariencia de las mismas.

Si usted realiza esta actividad con disciplina y regularidad, podrá conocer sus mamas a la palpación (tacto) y notar cualquier diferencia si es que llegara a aparecer.

¿Cómo se realiza?

¿Qué anormalidades se pueden detectar durante el autoexamen?

El síntoma más común del cáncer de mama es una masa o protuberancia. generalmente no dolorosa, dura y con bordes irregulares. Aunque existen otras anormalidades de la mama que pueden ser dolorosas a la palpación, blandas y de forma redondeada bien definida.

Otros posibles síntomas del cáncer de mama incluyen:

  • Hinchazón de una parte o de toda la mama (puede que no se evidencie ninguna masa o protuberancia)
  • Irritación o hendiduras (huecos) en la piel de la mama
  • Dolor en la mama o en el pezón
  • Retracción (contracción) de los pezones (hundimiento de los pezones)
  • Enrojecimiento, descamación o engrosamiento de la piel de la mama o del pezón
  • Secreción del pezón que no sea leche materna
  • Algunas veces un cáncer de mama se puede propagar a la región de las axilas o alrededor de la clavícula y causar una masa o inflamación allí, incluso antes de que el tumor original en la mama sea evidente

NOTA: La mayoría de estos síntomas pueden ser ocasionados por otras causas que no son cáncer, razón por la cual, si usted identifica alguna señal o signo sospechoso es fundamental que un médico pueda revisar en mayor detalle y así descartar a tiempo un posible tumor.

EXAMEN CLÍNICO DE LA MAMA

El examen clínico de la mama es un examen que incluye o inicia con la historia clínica como la herramienta fundamental para identificar factores de riesgo, el motivo de consulta, el tiempo de aparición o evolución de los síntomas, entre otros, y finaliza con la palpación de la mama por parte de personal clínico capacitado en el hallazgo de señales o signos de alarma.

¿Cómo se realiza?

El examen clínico de la mama se lleva a cabo en un consultorio médico u hospital y debe ser realizado por personal sanitario capacitado para ello. Por lo general es efectuado por un médico o una enfermera entrenada.

El examen obedece al mismo principio del autoexamen, la única diferencia es que en esta ocasión la palpación y búsqueda de posibles anomalías es realizada por un profesional sanitario.

Para realizar el examen le pedirán que use una bata que permita descubrir las mamas, de manera que el profesional de salud que realiza el examen pueda acceder y palpar toda el área de interés (mamas, cuello y axilas) 

PRUEBA DE TAMIZACIÓN

Antes entrar en detalle respecto a la prueba de tamización hablaremos de qué es y para qué sirve. La tamización en salud corresponde a la aplicación de un examen o una prueba dirigida a un grupo específico de personas con características similares, que no presentan síntomas relacionados con la enfermedad, con el propósito de identificar a aquellas que poseen altas probabilidades de presentarla.

La tamización en cáncer de mama entonces, corresponde a una prueba que se hace a personas que no presentan síntomas de la enfermedad, para identificar a aquellas que ya padecen cáncer, pero no lo habían percibido.  Si la enfermedad es detectada en etapas tempranas con la prueba de tamización, el tratamiento será mucho más efectivo.

Para cáncer de mama, la prueba de tamización se realiza mediante una mamografía. Como ya se ha dicho, este tipo de cáncer se presenta con mayor frecuencia en edades avanzadas, por lo cual, se recomienda que la mamografía de tamización se realice a partir de los 50 años y debe ser llevada a cabo una vez cada dos años a partir de dicha edad. Para conocer más acerca de la mamografía haga click aquí

ESQUEMA DE CUIDADO DE LA MAMA, TAMIZACIÓN Y DETECCIÓN TEMPRANA.

IMÁGENES DE DETECCIÓN

Para poder emitir un diagnóstico, ya sea a través de un programa de detección temprana o no, los médicos en primer lugar necesitarán examinar imágenes de las mamas para identificar en ellas las lesiones que generan sospecha.

El examen de imagen más utilizado para esto es la mamografía, pero puede que debido a las características del paciente o de la lesión, le sean ordenados otros tipos de exámenes de imagen. A continuación, se describen los exámenes más utilizados en esta fase.

MAMOGRAFÍA

Una mamografía es un examen mediante el cual se obtienen imágenes de la mama, a través de una máquina que emite rayos X.  Las imágenes que se obtienen en el examen son analizadas por médicos especialistas para buscar signos o señales que les indiquen la posible existencia de anormalidades.

La mamografía es el examen mayormente usado para identificar lesiones, masas o signos que sugieran la presencia o el inicio del cáncer de mama. Por tal razón, suele ser uno de los exámenes que el médico ordena en la primera consulta, y además es el utilizado como prueba de tamización en mujeres que no presentan síntomas y que voluntariamente acceden a un programa de detección temprana.

Aunque la mamografía se practica a mujeres mayores de 50 años como método adoptado de tamización, puede ser ordenada en hombres y mujeres más jóvenes, sólo si el médico tratante considera que las características del paciente o el motivo de consulta así lo ameritan.

Por otro lado, las mujeres jóvenes suelen tener un tejido mamario más denso (voluminoso) que puede llegar a esconder los signos o los cambios que se generan, y por tanto, es probable que a una mujer menor de 40 años que acude al médico por sospechas de cáncer, le ordenen otros tipos de exámenes que puedan ofrecer resultados más confiables.

También es importante que recuerde que aunque la mamografía es el examen más indicado para detectar lesiones cancerosas en la mama, es posible que la prueba se equivoque, por lo cual es fundamental mantener una vigilancia constante mediante el examen clínico, el autoexamen mensual y la consulta médica, en busca de cualquier tipo de sospecha y en el momento que sea (incluso si le acaban de practicar una mamografía sin resultados sospechosos).

NOTA: Recuerde que la mamografía, así como la gran mayoría de exámenes y procedimientos en salud tiene la posibilidad de generar falsos resultados, ya sea diagnosticando un cáncer donde no lo hay, o descartando un caso en donde sí existe, y por tal razón, el diagnóstico definitivo debe involucrar otro tipo de exámenes y pruebas que corroboren o descarten las sospechas. La mamografía NO CAUSA CÁNCER aunque sea repetida muchas veces.

¿Cómo se realiza?

El examen se realiza mediante una máquina llamada mamógrafo, su duración es de aproximadamente 20 minutos y debe ser tomado por personal entrenado en una unidad de análisis radiológico.  En primer lugar, se le pide al paciente que se desvista y guarde joyas u objetos metálicos que lleve puestos de la cintura para arriba. En seguida se le administra una bata que permite descubrir las mamas y se le ubica frente a la máquina. 

Posteriormente el técnico radiólogo o el profesional capacitado para la toma del examen coloca una de las mamas entre dos superficies planas que la comprimen gradualmente, lo que permite obtener imágenes de calidad de toda la mama. Mientras el paciente permanece por un breve momento absolutamente quieto, el técnico le ordena a la máquina que tome las imágenes necesarias para luego iniciar el proceso de la misma forma con la otra mama. Es posible que se le pide al paciente que cambie de posición para tomar imágenes desde otros ángulos.  

Tras la prueba, puede que le pidan que espere un poco, para examinar que las imágenes sean confiables o determinar si es necesario repetir el examen. Una vez se verifiquen las imágenes el paciente podrá retirarse y esperar los resultados. Por último, existe la probabilidad de que incluso si el médico detecta signos sospechosos, estos sean debidos a causas diferentes a un cáncer, por lo cual, generalmente las mamografías se consideran exámenes de detección que irán acompañadas de otros más especializados para descartar, confirmar y precisar el diagnóstico de cáncer.

¿Cómo interpretar los resultados?

Al analizar la imagen de una mamografía, los radiólogos buscan indicios de anomalías de cualquier tipo, entre las que se encuentran:

  • Asimetrías (algo que aparece de un lado, pero no del otro)
  • Zonas irregulares que han aumentado de densidad
  • Grupos de pequeñas calcificaciones
  • Zonas de engrosamiento cutáneo

No siempre basta con lo que sugiere una mamografía para establecer el diagnóstico debido a que existen características de anormalidades benignas que pueden ser muy similares a la de una lesión cancerosa, por lo cual, habitualmente luego de la mamografía, suelen prescribirse exámenes complementarios para descartar o confirmar el diagnóstico.

En muchas partes del mundo incluyendo a Colombia, se utiliza el sistema de base de datos e informes de imágenes mamarias (BI-RADS) para informar los resultados de las mamografías.  El informe de la mamografía por lo general muestra una puntuación que se explica a continuación.

Categoría Interpretación
0 Se necesita de una evaluación adicional por medio de imágenes, que permita reunir información más precisa. Se necesita un diagnóstico por imágenes, adicional antes de que se pueda asignar una categoría.
1 Significa que no existe ninguna señal de anormalidades que sugieran alguna sospecha de cáncer.  Se debe continuar con una mamografía de detección cada dos años (para mujeres mayores de 50 años).
2 Significa que se halló algún tipo de anormalidad, como calcificaciones benignas o fibroadenoma, que no se consideran cancerosas. Se debe continuar con una mamografía de detección cada dos años (para mujeres mayores de 50 años).
3 Significa que se halló alguna anormalidad, y que aunque muy seguramente se trate de una lesión benigna, merece un seguimiento periódico durante cierto período para observar si se produce algún cambio en la zona de interés. Se debe realizar una mamografía de seguimiento cada 6 meses hasta confirmar o descartar el diagnóstico, posteriormente se debe seguir el esquema de tamización de manera habitual.
4 Significa que se hallaron anomalías o lesiones sospechosas que podrían ser cáncer. Puede que se deba realizar una biopsia.
5 Significa que existen síntomas y características que corresponden al cáncer de mama y que la probabilidad de que en verdad se trate de cáncer es muy significativa.  Se debe realizar biopsia.
6 Corresponde a una malignidad (cáncer) conocida mediante la mamografía y comprobada mediante biopsia. La biopsia confirma la presencia de cáncer antes de que comience el tratamiento.

De cualquier forma e independientemente de los resultados de su mamografía, es indispensable que discuta los hallazgos con su médico, pues existen otras manifestaciones y características que son tomadas en cuenta por el médico para tomar decisiones respecto a lo que sugiere la mamografía a simple vista.

ECOGRAFÍA DE LA MAMA

Es un examen mediante el que también se obtienen imágenes (fotografías) de las mamas a través de un aparato llamado ecógrafo, y que no usa rayos x sino ondas sonoras que el hombre no puede percibir. Las imágenes generadas por el ecógrafo son analizadas por especialistas para detectar lesiones en la mama.

Una ecografía puede ayudar a determinar la presencia de lesiones líquidas (quistes) o sólidas (nódulos) en las mamas, y es bastante útil en el estudio de mamas muy densas que con la mamografía no pueden valorarse detalladamente, además es una de las pruebas que más se usan junto a la mamografía y la resonancia magnética en la fase de detección. 

La ecografía mamaria se solicita por lo general cuando se detecta una lesión mamaria durante un examen o se observa algo anormal en una mamografía, cuando el pezón presenta secreción transparente o con sangre, o cuando la paciente no es una buena candidata para mamografía como primera opción.  

Dependiendo de las características de la paciente y de la lesión e independientemente de la edad, el médico puede ordenar el examen.

¿Cómo se realiza?

El examen se realiza mediante una máquina llamada ecógrafo, su duración es de 15-20 minutos aproximadamente y debe ser tomado por un radiólogo en una unidad de análisis radiológica.

En primer lugar se le pide al paciente que se desvista y guarde joyas u objetos metálicos que lleve puestos de la cintura para arriba. En seguida se le administra una bata al paciente que permite descubrir las mamas y se le pide que se acueste en una camilla boca arriba.

Posteriormente el radiólogo aplica un gel en toda la mama y mediante un dispositivo conectado al ecógrafo llamado transductor, recorre toda la zona de la mama visualizando su recorrido en la pantalla del ecógrafo que muestra el área examinada, y así determinar el momento indicado para tomar las imágenes.  Le pueden pedir al paciente que levante los brazos por encima de la cabeza y se voltee hacia la izquierda o la derecha.

El examen no es doloroso, puede que a algunas personas les moleste un poco la sensación del gel frío sobre las mamas, pero en general se considera un examen sin riesgos conocidos o efectos indeseables.

Por último, existe la probabilidad de que incluso si el médico detecta signos sospechosos, estos sean debidos a causas diferentes a un cáncer, por lo cual, generalmente las ecografías se consideran exámenes de detección que irán acompañadas de otros más especializados para descartar, confirmar y precisar el diagnóstico.

¿Cómo interpretar los resultados?

Las imágenes de una ecografía de mama se ven en blanco y negro. En la imagen, los quistes, masas, tumores y las protuberancias se ven más oscuros que el resto de las estructuras.  

Sin embargo, no siempre el hallazgo de una región más oscura que las demás significa que se trate de cáncer de mama.

De hecho la mayoría de los bultos mamarios no son cancerosos, por lo cual, seguramente el médico recomendará hacer más pruebas que permitan descartar o confirmar el establecimiento del cáncer. 

Muchos médicos utilizan también el sistema de clasificación BIRADS para presentar el análisis de los resultados de una ecografía mamaria.

Categoría Interpretación
0 Casos que necesitan estudios de imagen adicionales
1 Ecografía normal
2 Hallazgos benignos
3 Hallazgos probablemente benignos. Se recomienda seguimiento con intervalos cortos, con un primer control a los 6 meses, un segundo control al año y un último control a los 2 años. Según el léxico BIRADS en ecografía, una lesión BIRADS 3 es aquella que reúne las siguientes características: Nódulo de márgenes circunscritos, forma ovalada y orientación horizontal. Se incluyen también los quistes complicados no palpables y los micro-quistes agrupados sin componente sólido.
4 Hallazgos sospechosos en los cuales debe valorarse la realización de una biopsia. Esta categoría se suele dividir en tres subcategorías:

4a: baja sospecha de malignidad (3 a 49%. El resultado esperado es de benignidad)

4b: riesgo intermedio de malignidad (50 a 89%)

4c: riesgo moderado de malignidad (90 a 94%. El resultado esperado es de malignidad)

5 Altamente sospechoso de malignidad con una probabilidad >95%.
6 Imagen ecográfica y biopsia previa con resultado de malignidad.

Al igual que en la mamografía, independientemente de los resultados de su ecografía, es preciso que sea el médico quien interprete y le explique directamente qué significan y cuál sería el siguiente paso que seguir.

RIESGOS Y COMPLICACIONES DE LAS IMÁGENES DE DETECCIÓN

La ecografía mamaria se considera un procedimiento seguro y no se conocen riesgos o complicaciones relacionados con su práctica. En cuanto a la mamografía, existe una mínima exposición a la radiación emitida por el mamógrafo, sin embargo, se considera que es mayor el beneficio que ofrece dicho examen comparado con el riesgo que implica la exposición a la radiación.

RECOMENDACIONES PREVIAS A UNA IMAGEN DE DETECCIÓN

  • A pesar de que este tipo de exámenes por lo general no representa peligros, se recomienda que vaya acompañado de una persona de confianza que pueda asistirlo o ayudarlo en caso de ser necesario.

  • Si usted normalmente siente un aumento de sensibilidad o dolor días antes de su período, evite programar el examen durante la semana previa a su llegada pues la presión ejercida ya sea por el mamógrafo o por el transductor, puede generarle un poco de dolor, aunque la mayoría de personas la consideran una prueba no dolorosa.
  • Durante los días previos al examen evite los alimentos y las bebidas que contengan cafeína como el café, el té y las bebidas energizantes, pues la cafeína puede aumentar la sensibilidad de las mamas y por lo tanto aumentar el dolor y la molestia causados por el examen.
  • Es posible que para el día del procedimiento el médico necesite tener disponibles los resultados de otros exámenes, por lo cual es necesario que verifique y pregunte antes de programar el examen.
  • Pídale a su médico que incluya una nota detallada sobre el por qué ordenó el examen e informe al profesional que lo realizará.
  • Este tipo de exámenes NO requieren de ayuno, por lo cual, usted puede y debe comer normalmente.
  • Recuerde que el aseo es fundamental y a menos que el médico diga lo contrario, siempre debe asistir a este tipo de exámenes en las mejores condiciones de aseo posible.
  • No utilice desodorante, talco en polvo o perfume debajo de los brazos o en las mamas el día del examen, pues estos pueden aparecer en las imágenes como signos de lesiones que no existen.
  • Muestre a su equipo médico las imágenes de mamografías, ecografías u de otro tipo de exámenes de la mama que le hayan practicado previamente.
  • Recuerde ir en ropa cómoda pues debe desvestirse al menos de la cintura para arriba.
  • Informe a su equipo médico sobre los resultados de exámenes previos si los tiene (Exámenes de laboratorio, exámenes de seguimiento etc.)
  • Informe a su médico y al técnico radiólogo sobre cualquier síntoma, problema o molestia en las mamas.
  • Informe a su equipo médico si le ha sido practicado anteriormente algún tipo de procedimiento quirúrgico.
  • Informe a su equipo médico sobre sus antecedentes familiares y personales de cáncer.
  • Si alguna vez en su vida ha presentado sangrados anormales espontáneos o por procedimientos médicos, o si sufre de algún tipo de trastorno en la sangre también debe informarlo, así como enfermedades pulmonares, musculares o de los huesos que puedan dificultar su posición corporal durante la toma de las imágenes.
  • Es importante que informe a su equipo tratante o al profesional que realizará el examen si está embarazada o cree estarlo, pues algunas de estas pruebas no se pueden realizar en ese estado ya que pueden ocasionar daño al feto, aunque la ecografía no representa mayor riesgo para las mujeres en estado de embarazo.
  • Es probable que se le pida que firme un formulario de consentimiento mediante el cual autoriza la realización del procedimiento. Lea el formulario atentamente y pregunte si hay algo que no le resulta claro.

RECOMENDACIONES POST-PROCEDIMIENTO

  • Antes de retirarse pregunte en cuánto tiempo estarán listos los resultados, y si pasado ese tiempo no le han contactado o no los ha recibido diríjase o llame al centro en donde le practicaron el examen y pregunte por ellos.

  • A pesar de la exposición a los rayos x que emite el mamógrafo, luego del examen no queda rastro de radiación en el cuerpo debido a que la dosis utilizada para este tipo de examen es muy baja, por lo cual, no existe peligro de irradiar a otras personas o de que su cuerpo siga siendo afectado por los rayos.
  • En el caso de la ecografía, las ondas sonoras que emplea la maquina para obtener las imágenes no generan ningún tipo de riesgo, por lo cual, no existe ningún peligro relacionado.
  • Una vez salga del examen puede re-incorporarse a sus actividades diarias sin ningún problema. Este tipo de exámenes no producen restricciones posteriores en la actividad física o el ejercicio.
  • Aunque la probabilidad de molestias después de este tipo de exámenes es baja, si luego del procedimiento siente dolor o sensibilidad aumentada en sus mamas puede realizar las siguientes recomendaciones:
    • Utilice sostenes cómodos que soporten firmemente las mamas para evitar el dolor.
    • Ponga una compresa (venda) fría en las áreas de las mamas que estén sensibles para ayudar a reducir cualquier inflamación y aliviar el dolor, sin exceder el tiempo de exposición o el nivel de temperatura, y de forma intermitente para evitar nuevas lesiones ocasionadas por el contacto.
    • Use calor sobre los músculos que sienta tensos para relajarlos y aliviar el dolor. Puede usar desde almohadillas térmicas hasta baños calientes, siempre que no exceda su aplicación o el grado de temperatura y evite lesiones por quemaduras o irritación.
    • Masajee suavemente sus mamas para aliviar el dolor y relajar los músculos.
    • En caso de dolor persistente consulte a un profesional de la salud sobre algún analgésico que pueda consumir sin riesgos.

BIOPSIAS DE MAMA

Las biopsias de la mama son procedimientos mediante los cuales se extrae o se saca una porción de tejido del área que genera sospecha, para que posteriormente dicha muestra sea analizada mediante un microscopio por un médico especialista en patología, y él pueda determinar con certeza la presencia de cáncer o no y las características del mismo. Generalmente las biopsias se utilizan para evaluar masas palpables (que se puede percibir al tacto) en la mama, para investigar las anomalías detectadas en una mamografía, o para examinar secreciones del pezón.

La mayoría de veces los resultados de las biopsias revelan que los cambios identificados en el tejido obedecen a causas no malignas y no a un cáncer de mama, sin embargo, la biopsia es la única prueba que puede confirmar o descartar si esas sospechas son ciertas o n, y por lo tanto es fundamental realizarla tan pronto como sea ordenada.

Existen diferentes tipos de biopsia y la elección del tipo más indicado depende de factores como el tamaño de la lesión, el lugar donde está ubicada, qué tan sospechosa es y el número de lesiones identificadas entre otras características del paciente.

BIOPSIAS PERCUTÁNEAS

Las biopsias percutáneas se utilizan generalmente cuando alguna de las pruebas por imágenes (mamografía, ecografía resonancia magnética etc.) muestra lesiones o cambios anormales en el tejido mamario, o cuando se evidencia una masa palpable (que se puede sentir al tacto).  

La mayoría de este tipo de biopsias suelen ser llevadas a cabo en un consultorio médico y en ocasiones puede requerirse de la ayuda de otra clase de procedimientos

A continuación, se detallan los tipos de biopsias más utilizadas.

Biopsia por aspiración con aguja fina

Es una técnica que permite la obtención de una muestra de células de la región que causa sospecha. La extracción de la muestra se realiza usando una aguja fina (más delgada que la que se usa para un análisis de sangre). También se le conoce como BACAF por sus siglas en español.

¿Cómo se realiza?

La realización de la biopsia es por lo general sencilla y sin complicaciones. Si la lesión es palpable (que se puede sentir al tocar la superficie de la mama), el procedimiento puede realizarse en el consultorio de la siguiente manera:

Al llegar a la biopsia le pedirán que se desvista y use una bata que permite descubrir las mamas, luego le pedirán que se acueste boca arriba y el médico le indicará dónde y cómo debe poner los brazos, en seguida el médico limpia y esteriliza las zonas que serán examinadas eliminando los gérmenes que pueden provocar una infección.  Generalmente en este procedimiento no es necesario el uso de anestesia local, pues se trata de un procedimiento rápido y suele generar mayor malestar la aplicación de anestesia que la biopsia por sí misma.

Inmediatamente se localiza la lesión mediante el tacto, y luego de ubicar la aguja en el centro de la lesión, el médico extrae o aspira (succiona) una pequeña cantidad de tejido y finalmente, una vez retirada la jeringa, el material extraído se coloca sobre una lámina llamada portaobjetos y se envía a patología para que sea analizado mediante el microscopio. Al finalizar el procedimiento el sitio donde se realizó la punción se cubre con un vendaje. Este procedimiento suele repetirse de dos a cuatro veces para garantizar la extracción de una muestra suficiente que permita su análisis. 

Si la lesión no es palpable (no se puede sentir al tacto) o la ubicación de la lesión dificulta su acceso, se utiliza la ayuda simultánea (al mismo tiempo) de pruebas de imágenes (En el BACAF generalmente se utiliza la guía por ecografía), para ayudar a guiar al médico hasta el punto exacto donde se encuentra la zona de riesgo que se desea examinar y que no es posible identificar mediante el tacto.

Biopsia por punción con aguja gruesa

Es otra de las técnicas más utilizadas para extraer una muestra de tejido sospechoso de cáncer de mama y su procedimiento es muy similar al de la BACAF, diferenciándose particularmente en el calibre de la aguja utilizada, que para el caso de la punción con aguja gruesa corresponde a una aguja ancha y hueca de calibre 11 a 18, la cual permite extraer mayor cantidad de tejido. También se le conoce como BAG por sus siglas en español.

¿Cómo se realiza?

El procedimiento es también ambulatorio (que no requiere hospitalización) y puede ser realizado en el consultorio del médico o en una unidad de análisis. De igual manera que en la BACAF, al llegar a la biopsia le pedirán que se desvista y use una bata que permite descubrir el pecho, luego le pedirán que se acueste boca arriba o que se siente erguido (derecho) y le indicarán dónde y cómo debe poner los brazos.

En seguida el médico limpiará y esterilizará (eliminará los gérmenes que pueden provocar una infección) las zonas que serán examinadas. A diferencia de la BACAF, este tipo de biopsias suelen requerir el uso de anestesia local, la cual será aplicada mediante una jeringa y hará que la zona de la mama quede adormecida aunque usted permanezca despierto.

Posteriormente una vez el médico ubiqué la lesión y realice la incisión (pequeño corte sobre la piel en el lugar donde introducirá la aguja), se  tomará varias muestras utilizando dispositivos automáticos o semiautomáticos con agujas de corte de tipo trucut calibre 11 a 18.

La aguja extraerá pequeñas muestras cilíndricas de tejido (aproximadamente de 1/16 a 1/8 de pulgada de ancho y ½ pulgada de largo). Es probable que sienta presión a medida que la sonda o aguja entra y sale de la mama.

Por lo general la biopsia con aguja gruesa utiliza una guía por imágenes para localizar el punto preciso de las lesiones no palpables que se desean examinar, e incluso aunque la lesión sea palpable, se recomienda utilizar un sistema de guía para garantizar una toma de muestra confiable y así reducir el riesgo de tener que volver a realizar el procedimiento.

Finalmente se cierra la incisión mediante una sutura o vendajes adhesivos, dependiendo de la longitud y profundidad del corte, y el material recolectado se envía a un laboratorio de patología para determinar la presencia de células cancerosas.

Al igual que en la BACAF, el procedimiento es rápido y no requiere de más de 10 o 20 minutos desde que el paciente llega hasta que sale del consultorio. Cuando se necesita de la guía por imágenes se podría tardar el doble de tiempo aproximadamente.

Existe otra técnica utilizada en este tipo de biopsias llamada biopsia por punción asistida por vacío, en la que, en lugar de una aguja se utiliza una sonda que se introduce a través de una incisión hasta la zona a examinar. El médico guía la sonda y un bisturí giratorio dentro de ella corta la muestra de tejido. Se pueden tomar varias muestras del mismo corte. Es necesario que durante el procedimiento (sea guiado por imágenes o no) permanezca quieto para no alterar la ubicación de la aguja. 

BIOPSIAS GUIADAS POR IMÁGEN

Como ya se mencionó, tanto las biopsias por aspiración con aguja fina como las biopsias por punción con aguja gruesa pueden requerir la ayuda de exámenes radiológicos por imagen para dirigir las agujas al centro de la lesión o zona de sospecha, sobre todo si se trata de lesiones no palpables. Cuando la biopsia es guiada por mamografía se le denomina biopsia estereotáxica o biopsia guiada por mamografía y cuando es guiada por ecografía se denomina biopsia guiada por ultrasonido o biopsia guiada por ecografía.

A este grupo de biopsias se les denomina biopsias percutáneas por ser procedimientos que se realizan atravesando la piel con una aguja para extraer el tejido. Las biopsias también pueden ser guiadas mediante otros tipos de exámenes radiológicos tales como la resonancia magnética nuclear (RMN) o la tomografía computarizada (TC), sin embargo, las más utilizadas son la guía por mamografía o por ecografía.

En cualquier caso, el procedimiento es similar y la única diferencia está en el método de guía utilizado. Sea cual sea el tipo de biopsia que le practiquen, le pedirán que se desvista y use una bata que permite descubrir las mamas, y deberá quitarse joyas y accesorios de la cintura para arriba.

Biopsia esterotáxica

La biopsia estereotáxica se ordena cuando la lesión sospechosa ha sido visible mediante una mamografía y no se cuenta con otro método de imágenes que pueda mejorar su localización.  Antes de iniciar la biopsia el médico analiza las imágenes mamográficas en las cuales se identificó la lesión sospechosa, para recordar o identificar el sitio donde se encuentra la lesión de sospecha, e intentar ubicar la punta de la aguja allí.  

Para este procedimiento, se utiliza un mamógrafo convencional más un dispositivo adicional o una máquina especial para mamografías, que por medio de una computadora permite guiar e introducir la aguja hasta el centro de la lesión. Dependiendo de la máquina, la biopsia se puede realizar con el paciente sentado (posición similar a la de la mamografía) o acostado sobre una plataforma.

En primer lugar se ejerce presión en la mama donde se tomará la biopsia para evitar el movimiento y luego se localiza la zona de interés, en seguida se realiza la toma de imágenes desde diferentes ángulos tal como fue descrito en las mamografías de detección.  Posteriormente mediante un sistema de cálculo de coordenadas, la computadora calcula el trayecto de la aguja y la ubica en el lugar preciso

Finalmente, después de que el médico limpia y desinfecta el área, se administra anestesia local para evitar el dolor, se procede a la extracción de varias muestras mediante la aguja y se envía el contenido para su análisis a un experto en patología. Una vez finalizado el procedimiento se ejerce presión sobre la zona donde se realizó la biopsia para evitar la aparición de hematomas.

Biopsia guiada por ecografía

La biopsia guiada por ultrasonido es una biopsia que utiliza imágenes por ecografía para guiar las agujas e instrumentos que usa el radiólogo hacia el sitio de sospecha. Durante el examen se le pedirá que se acueste boca arriba o de costado en una camilla. Estando en esa posición, se inyecta anestesia local en la mama y enseguida el médico inicia la búsqueda de la lesión de la misma forma en que se hace una ecografía de detección.

Una vez se ubica el sitio donde está la lesión, el médico realiza una pequeña incisión e inserta la aguja manualmente mientras monitorea su ubicación en la pantalla del ecógrafo, y la dirige directamente hasta el centro de la lesión de sospecha. Finalmente se extraen muestras de tejido y se retira la aguja. El material recolectado se envía a patología para su análisis.

Una vez finalizado el procedimiento, se ejerce presión para detener cualquier sangrado y se cubre la incisión en la piel con un vendaje o se sutura la herida (aunque rara vez se requiere de una sutura y basta con proteger la zona con una banda).

Aunque las biopsias son la herramienta fundamental para la confirmación o el descarte de un cáncer de mama, el procedimiento puede generar falsos resultados, por lo que generalmente,si las lesiones detectadas por imágenes sugieren una alta sospecha para el médico, y el resultado de la biopsia indica que no hay cáncer, es probable que le sea ordenado otro tipo de biopsia para re-confirmar.

Si la lesión identificada es altamente sospechosa, seguramente durante el procedimiento se le dejará una guía metálica dentro de la mama, justo en el sitio donde se encuentra la lesión, para que posteriormente en caso de que se necesite de un procedimiento quirúrgico más invasivo, ya se encuentren marcadas las áreas de interés y no haya necesidad de volver a realizar la marcación. El procedimiento suele llevarse a cabo entre 30 minutos y una hora, dependiendo del éxito en la ubicación de la lesión y la toma de la muestra

BIOPSIA ABIERTA DE MAMA

La biopsia abierta de la mama es otro de los procedimientos usados para extraer una porción o la totalidad de un área de la mama de interés clínico, para que pueda ser examinada posteriormente por un patólogo.  La diferencia es que este procedimiento contrario a los demás tipos de biopsias debe ser realizado en un quirófano y se considera una operación menor, lo cual significa que se trata de un procedimiento sencillo y por lo general ambulatorio del que no se esperan mayores complicaciones o riesgos.

La biopsia abierta de mama se ordena generalmente si la muestra que se desea examinar no es fácilmente extraíble mediante una BACAF o una BAG guiadas por imágenes, o si el médico tratante considera la extracción de toda la lesión y no de solo una porción de la misma.

¿Cómo se realiza?

La biopsia abierta se realiza en una sala de operaciones o quirófano. También se conoce como biopsia quirúrgica o excisional, lo cual significa que en vez de una incisión se requiere de un corte más grande o profundo, con el propósito de extraer toda la lesión o una porción más grande que la que se podría obtener mediante una biopsia no quirúrgica.

Para poder realizar el procedimiento la mayoría de veces se requiere de la previa localización y marcación de la lesión mediante imágenes. Tanto para la marcación de la lesión como para la biopsia quirúrgica, el paciente deberá desvestirse y ponerse una bata quirúrgica proporcionada por el centro asistencial donde le estén practicando la biopsia.

El procedimiento de localización o marcación de la lesión se realiza de la misma forma en que se describió para las biopsias percutáneas, pero en esta ocasión, se inserta una aguja y un hilo de metal en la mama guiados por la mamografía, ecografía o el método de imagen que haya sido el elegido por el cirujano, hasta el punto exacto donde se encuentra el área que se quiere extraer.  Para este tipo de biopsias sí se requiere anestesia general, o en algunos casos se puede usar anestesia local más sedación intravenosa para inducir al paciente al sueño.

Una vez el cirujano ha verificado que la lesión está perfectamente localizada y marcada, se traslada al paciente hacia el quirófano y allí se inicia el procedimiento quirúrgico. 

El cirujano limpiará y esterilizará la zona donde se realizará la cirugía, y hará una incisión un poco más grande que la que se usa en las biopsias percutáneas sobre el sitio previamente marcado por imágenes, siguiendo el trayecto del hilo de metal que se dejó insertado en la mama para extraer la lesión completa, por lo regular también se extrae una porción de tejido sano que rodee la lesión. Finalmente, luego de tomar la muestra del tejido se sutura la herida (incisión) y se coloca un vendaje. Aunque se trata de una cirugía menor por lo general el paciente puede regresar a su casa el mismo día del procedimiento.

Dado que se trata de un procedimiento más invasivo que el de las biopsias percutáneas, se requiere disponer de todo el día ya que, aunque el procedimiento no tarda más de 2 horas, se requiere de un tiempo prudente para su recuperación antes de salir del centro asistencial donde le sea practicado. Si recibió anestesia general, permanecerá bajo observación en una sala de recuperación. Allí personal capacitado vigilará su presión arterial, el pulso y la respiración, y le darán salida una vez se haya recuperado por completo y todos sus signos sean estables.

RIESGOS O COMPLICACIONES DE LA BIOPSIAS DE MAMA

Por lo general las biopsias no tienen complicaciones de gravedad asociadas, sin embargo, puede que experimente alguna de las siguientes situaciones:

  • Dolor: El paciente puede sentir malestar o dolor durante algunos días después de la biopsia, pero este disminuirá y desaparecerá de forma natural. El médico puede formular analgésicos para la recuperación en casa.
  • Hematomas: En algunos casos se puede producir acumulación de sangre en los tejidos que rodean al sitio de la biopsia causando inflamación, incomodidad, endurecimiento y moretones. La sangre será finalmente reabsorbida por el cuerpo en unas pocas semanas, o puede ser drenada por el equipo quirúrgico o de enfermería usando una aguja y una jeringa, pero será el médico quien decida si es necesario este procedimiento.
  • Infección: Dado que algunas biopsias de la mama implican la penetración de la piel, existe riesgo de que el sitio en donde se realizó la punción se infecte, especialmente en las que requieren de una incisión (pequeño corte realizado sobre la piel), aunque la probabilidad de que ocurra también es baja y en caso de presentarse puede ser controlada mediante el uso de antibióticos. Si experimenta aumento de la temperatura corporal (fiebre) u observa hinchazón, si siente la herida tensa y caliente al tacto; si ve la herida enrojecida, si de la herida salen líquidos de forma anormal o si siente malestar general, debe notificar inmediatamente a su equipo de salud ya que pueden ser signos de infección. Es más fácil y eficaz el tratamiento de una infección si se detecta a tiempo.
  • Complicaciones respiratorias: Cuando la lesión que se quiere examinar está ubicada en el tejido profundo de la mama, se corre un leve riesgo de que la aguja traspase la pared del tórax permitiendo el paso de aire alrededor del pulmón, lo cual finalmente, puede hacer que el pulmón colapse, sin embargo, esto es extremadamente raro.
  • Radiación: La exposición a fuentes de radiación aumenta el riesgo de desarrollar otros tipos de cáncer en el cuerpo. Algunas de las imágenes utilizadas en las biopsias guiadas (como la mamografía) emplean radiación, sin embargo, la dosis utilizadas son mínimas, y una vez terminado el procedimiento no existe riesgo de que su cuerpo o el de las personas que están cerca de usted puedan verse afectados.
  • Adormecimiento en el área de la biopsia. Es probable que sienta eventualmente adormecida la mama en la que se realizó el procedimiento, especialmente si la punción se llevó a cabo en un sitio cercano a los nervios, sin embargo, dicha sensación desaparece en un par de meses.
  • En el caso de una biopsia abierta, dependiendo de la cantidad de tejido extraído, la apariencia de la mama biopsiada puede verse levemente afectada quedando más pequeña, lo cual se puede hacer visible solamente días después de la cirugía cuando disminuye la inflamación.

NOTA: Es importante que tenga en cuenta que existen algunos factores que pueden aumentar el riesgo de complicaciones como la obesidad, el tabaquismo, una nutrición deficiente, enfermedades crónicas y trastornos hematológicos.

RECOMENDACIONES PREVIAS A UNA BIOPSIA DE MAMA

  • Debe ir acompañado de una persona de confianza que pueda asistirlo o ayudarlo en caso de ser necesario.

  • Si usted normalmente siente un aumento de sensibilidad o dolor días antes de su período, evite programar la biopsia durante la semana previa a su llegada pues el procedimiento puede generarle un poco de dolor.
  • Durante los días previos al examen evite los alimentos y las bebidas que contengan cafeína como el café, el té y las bebidas energizantes, pues la cafeína puede aumentar la sensibilidad de las mamas,  por lo tanto aumentar el dolor y las molestias causadas por el procedimiento.
  • Es posible que para el día del procedimiento, el médico necesite tener disponibles los resultados de otros exámenes, por lo cual, es necesario que verifique y pregunte antes de programar su biopsia.
  • Pídale a su médico que incluya una nota detallada sobre el por qué ordenó el procedimiento e informe al profesional que lo realizará.
  • Recuerde que el aseo es fundamental y a menos que el médico diga lo contrario, siempre debe asistir a este tipo de procedimiento en las mejores condiciones de aseo posible.
  • No utilice desodorante, talco en polvo o perfume debajo de los brazos o en las mamas el día del procedimiento
  • Muestre a su equipo médico las imágenes de mamografías o de otro tipo de imágenes de la mama que le hayan practicado previamente.
  • Recuerde ir en ropa cómoda pues debe desvestirse al menos de la cintura para arriba.
  • Informe a su equipo médico sobre los resultados de exámenes previos, si los tiene (Exámenes de laboratorio, imágenes diagnósticas, exámenes de seguimiento etc.)
  • Informe a su médico y al técnico radiólogo que realiza el examen cualquier síntoma, problema o molestia en las mamas.
  • También es importante que le informe a su médico si es alérgico a algún medicamento o si hace uso de productos herbales o suplementos nutricionales, ya sean recetados o de venta libre.
  • Informe al médico que le ordenó la biopsia, qué medicamentos consume (ya sean recetados o de venta libre) y pregúntele si es necesario dejar de tomarlos el día del procedimiento o antes.
  • Informe a su equipo médico si le ha sido practicado anteriormente algún tipo de procedimientos quirúrgico.
  • Informe a su equipo médico si usa o consume hormonas.
  • Informe a su equipo médico sus antecedentes familiares y personales de cáncer.
  • Si alguna vez en su vida ha presentado sangrados anormales espontáneos o por procedimientos médicos, o si sufre de algún tipo de trastorno en la sangre, también debe informarlo, así como enfermedades pulmonares, musculares o de los huesos, que puedan dificultar su posición corporal durante el procedimiento o la toma de las imágenes.
  • Dado que el procedimiento generalmente requiere de la ayuda de pruebas radiológicas por imágenes que utilizan radiación, es importante que informe a su equipo tratante o al profesional que realizará el examen, si está embarazada o cree estarlo, pues algunas de estas pruebas no se pueden realizar en ese estado ya que pueden ocasionar daño al feto.
  • Es probable que se le pida que firme un formulario de consentimiento mediante el cual autoriza la realización del procedimiento. Lea el formulario atentamente, y pregunte si hay algo que no le resulta claro.
  • A diferencia de las biopsias percutáneas la biopsia quirúrgica si requiere de ayuno. Si su biopsia es abierta, evite consumir cualquier tipo de alimento antes del procedimiento, de acuerdo con las indicaciones de su médico, aunque por lo general se recomienda ayuno de 8 a 12 horas.

RECOMENDACIONES POST-PROCEDIMIENTO

  • Antes de retirarse pregunte en cuánto tiempo estarán listos los resultados y si pasado ese tiempo no le han contactado o no ha recibido los resultados, diríjase o llame al centro en donde le practicaron el examen y pregunte por ellos.

  • A menos que el médico haya indicado otra cosa, puede continuar con su alimentación habitual. Sin embargo, pregunte antes de abandonar el centro si es conveniente suspender o sustituir algún tipo de comida.
  • Aunque la probabilidad de sentir dolor intenso o permanente después del procedimiento es mínima, si presenta sensibilidad aumentada en sus mamas puede realizar las siguientes recomendaciones:
  • Utilice sostenes cómodos que soporten firmemente los mamas puede ayudar a aliviar el dolor.
  • Ponga una compresa (venda) fría en las áreas de las mamas que estén sensibles para ayudar a reducir cualquier inflamación y aliviar el dolor, sin exceder el tiempo de exposición o el nivel de temperatura, y hágalo de forma intermitente para evitar nuevas lesiones ocasionadas por el contacto.
  • Use calor sobre los músculos que sienta tensos para relajarlos y aliviar el dolor. Puede usar desde almohadillas térmicas hasta baños calientes siempre que no exceda su aplicación y tenga cuidado con el grado de temperatura pues puede generar nuevas lesiones por quemaduras o irritación.
  • Masajee suavemente sus mamas para aliviar el dolor y relajar los músculos.
  • En caso de dolor persistente, consulte a un profesional de la salud sobre algún analgésico que pueda consumir sin riesgos. La aspirina adelgaza la sangre y puede generar hemorragias, por lo tanto, no es recomendable en esta situación.
  • Una vez le sea autorizado quitar el vendaje, después de ducharse y secar suavemente la zona biopsiada, puede colocar una pequeña cantidad de pomada antibiótica sobre el área y cubrirla con un vendaje limpio.
  • El médico indicará cuánto tiempo después usted puede volver a sus actividades normales, pero dependiendo del tipo de la biopsia, es posible que le pidan disminuir la actividad física durante un día como mínimo, luego de este tiempo puede reincorporarse a sus actividades normalmente.
  • Usted podrá ducharse con normalidad a partir de la mañana siguiente al procedimiento, y dependiendo de la biopsia puede quitar el vendaje si es que lo tiene. Pregunte a su médico o a quien le haya realizado el procedimiento, en cuánto tiempo puede quitarse el vendaje.
  • Evite nadar o hacer uso de baños de tina por un par de días para que la herida cierre lo más rápido posible y así evitar una infección.
  • El cuidado del vendaje se debe realizar de acuerdo con las indicaciones del cirujano.

En el caso particular de las biopsias abiertas:

  • Si su cirujano usó un vendaje plástico para cubrir la incisión, puede ducharse como de costumbre pero evite que el agua golpee directamente la herida dejando que el agua corra sobre el vendaje. Incluso, si su médico lo aprueba, puede ducharse sin el vendaje, dejando que el agua corra sobre la incisión sin aplicar ningún tipo de sustancia directamente sobre la herida y evitando que el agua la golpee.
  • Debe evitar los baños de tina, uso de piscinas, saunas y jacuzzis hasta que la herida sane completamente.
  • El cuidado del vendaje se debe realizar de acuerdo con las indicaciones del cirujano. Mantenga el área biopsiada seca y limpia para evitar infecciones. En algunos casos el cirujano le indicará que espere hasta la primera visita de seguimiento para que él retire el vendaje.

NOTA: Aunque la presencia de dolor, inflamación y hematomas es frecuente y generalmente desaparecen rápidamente con los cuidados previamente descritos, avísele al médico si tiene cualquiera de los siguientes síntomas y asegúrese de no usar medicamentos o sustancias no autorizadas previamente por su equipo tratante: Fiebre superior a 38.0 ºC, hinchazón o enrojecimiento que tienden a empeorar en vez de mejorar o dolor intenso.

El contenido de esta sección fue escrito por: Ana Milena Gil Quijano -Investigadora -IECAS-
Revisión y aprobación por:
Fernando Perry -Mastólogo- Asociación para el Apoyo a la Mujer con Enfermedades del Seno-AMESE-
Sandra Díaz -Mastólogo- Instituto Nacional de Cancerología INC
Fernando Niño -Radiólogo- Instituto Nacional de Cancerología INC
Natalia Walteros -Técnica en radiología- Instituto Nacional de Cancerología INC